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MORELIA, Mich., 14 de abril de 2021.- Al borde del cierre definitivo colocaría a decenas de negocios la rehabilitación de la calle Benedicto López y la avenida Lázaro Cárdenas, que el ayuntamiento de Morelia pretende llevar a cabo en las siguientes semanas, aseveraron locatarios de estas vialidades.
La reducción en la afluencia de transeúntes que la obra conllevaría en la que es una de las zonas comerciales más importantes del municipio agravaría las afectaciones que a los negocios dejara la contingencia sanitaria por la pandemia de coronavirus (Covid 19), expusieron vecinos y trabajadores de comercios sitos en la calle Benedicto López y la avenida Lázaro Cárdenas.
A esto se suma que el municipio no tomó en consideración a los vecinos y locatarios en el diseño del proyecto, no ofrece alternativas para mitigar las afectaciones y, aunque ofreció la terminación de los trabajos en un plazo de tres meses, el récord de obras emprendidas por el ayuntamiento capitalino evidencia la tendencia a extender este plazo por hasta el doble de lo planeado.
“No estamos de acuerdo, porque llevamos un año de pandemia, que nos ha golpeado mucho, y no nos hemos recuperado, las ventas están muy bajas y si cierran la calle menos vamos a vender, porque la gente no va a pasar por aquí. Hace tiempo arreglaron la plaza Carrillo y duraron como un año y medio, todos los negocios de alrededor tuvieron que cerrar porque lo tenían ni para la renta, de acá dicen que se tardan tres meses, pero sabemos que eso no es cierto”, señaló María Elena, quien atiende una relojería en la calle Benedicto López.

“Creo que no es el momento para hacer esta obra, no hemos salido de lo de la pandemia y ya tenemos encima otro golpe a nuestra economía, el gobierno debería pensar más en los que vivimos del comercio y darnos un respiro, dicen que dura la obra de tres a cuatro meses, pero no lo creemos, las ventas nos bajaron mucho, a mí me han apoyado aguantándome con la renta, muchos estamos así y no resistiríamos un nuevo cierre”, explicó Eréndira Cortés, quien labora en una tienda de regalos.
“Están viendo que no hay dinero, que no hay trabajo, y se ponen a hacer eso, no está bien, las obras en la calzada Juárez y en la plaza Carrillo duraron años y según las Iván a acabar pronto, no se ponen a pensar que nosotros nos mantenemos de aquí, de lo que vendemos todos los días”, coincidieron Lilia García y Manuel Venegas, propietarios de una reparadora de calzado.
Si bien la autoridad municipal ha reiterado que las obras viales se socializan con la población, locatarios de la calle Benedicto López y la avenida Lázaro Cárdenas afirmaron que, en este caso, trabajadores municipales se limitaron a informar del pronto arranque de las obras, la exposición de los planos de las mismas y la aseveración de que se llevarían a cabo porque “son órdenes”.
“No tenemos idea de lo que van a hacer, nada más pasó un empleado municipal a decirnos que ya pronto iban a abrir la calle, pero no nos explicaron nada, la patrona ya les dijo que no le parecía eso, porque las ventas están bajas y con la calle abierta menos se va a vender”, agregó Guadalupe Hernández, empleada de un negocio que ofrece bolsas para dama.
“Que hagan lo que les dé su gana, de todas formas lo van a hacer, uno qué se gana con opinar, nos debería caer el maíz del cielo, como a los políticos, pero no somos políticos, quizá en la otra vida”, reiteraron Lilia García y Manuel Venegas.
Hasta el momento, los inconformes mencionaron que el junio opio no ha dado opciones que puedan mitigar las afectaciones que los negocios tendrían por la realización de la obra.

“No hay opciones para ayudarnos, y si no vendemos no pagamos renta, no comemos, está difícil, porque quieren abrir la calle y el drenaje, reducir los carriles, cómo se van a parar los carros a comprar”, indicó José Reyes, trabajador de una tienda de electrónicos.
Los vecinos no descartaron llevar a cabo movilizaciones y manifestaciones para expresar su rechazo a la obra, y destacaron que procederían a la toma de la vialidad para asegurar que maquinaria y trabajadores no ingresen.
“Quieren abrir desde la plaza Carrillo hasta el mercado Independencia, eso va a afectar a los vecinos y los locatarios no sólo de Benedicto López y Lázaro Cárdenas, sino de todas las calles aledañas, no estamos de acuerdo con eso”, precisó Eréndira Cortés.
“Ya pusimos mantas y cartulinas donde expresamos que no queremos la obra, no nos tomaron en cuenta, porque la obra va, porque son órdenes, pero no lo vamos a permitir porque luego qué vamos a comer, no lo vamos a permitir, si es necesario tomamos la calle”, insistió María Elena.
Lamentaron que inspectores municipales amedrentan a los propietarios de los negocios que han expresaron su negativa a la obra, con el cierre en caso de no contar con licencia de funcionamiento.
Aunque algunos locatarios que no tenían este documento acudieron a obtenerlo, no les fue posible, porque el ayuntamiento de Morelia no admitió los trámites, advirtieron.
La rehabilitación de la calle Benedicto López y la avenida Lázaro Cárdenas incluirá la intervención de las aceras y el arroyo vehicular, con una inversión de 22 millones de pesos, que abarcará entre las calles Abasolo y Vicente Santa María.
Los trabajos estaban proyectados para arrancar en febrero pasado y terminar en julio, lo que corresponde a cinco meses de labores, aunque a los vecinos se les ofreció que no durarían más de tres a cuatro meses.
La expectativa de los comerciantes es que la obra comience este jueves, pero desde la administración municipal se ha declinado especificar la fecha del arranque formal de la obra, para la que sólo se han hecho recorridos previos, por parte de la Secretaría de Movilidad y Espacio Público.




