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MORELIA, Mich., 24 de mayo de 2025.- El clima había amanecido muy agradable en Morelia este sábado: nublado y con ánimos de celebración. Los cenadores, uno de los puntos de referencia para reuniones sociales, abrían sus puertas como cada mañana.
Los trabajadores limpiaron cada espacio de esta área verde que se ubica justo frente al Zoológico de Morelia, en avenida Camelinas, casi en su cruce con calzada Juárez.
El ambiente fue muy acogedor comparado con las altas temperaturas que en últimas semanas han azotado a la capital michoacana. Son casi las 11 horas y llega la primera familia: padres y pequeños que llevan consigo un pastel, globos y una caja con paquetes de dulces que convertirían en los tradicionales aguinaldos.
"Es un lugar agradable ahora que modificaron, por eso regresamos. A mis niñas les gusta, pasamos un momento agradable, antes de que lo remodelaran venía y veía que el ambiente era más para convivir con amigos y ahora lo veo con un ambiente más familiar, pero se debe llegar temprano para alcanzar un quiosco", señaló Daniel Espinosa.
Pero no solo es para llegar en aglomeraciones para festejos, sino que es un espacio para relajarse o acudir con pequeños que gusten de jueguitos recreativos típicos, como resbaladillas, columpios y pasamanos, como Carlos Solís, que recuerda este espacio de años atrás, pero no había acudido ahora que tiene nueva imagen.
"Desde que se remodeló es la primera vez que entramos. Siempre pasamos en el coche, pero no entrábamos como tal, pero en mi adolescencia llegué a venir solo un ratito con amigos, pero no había venido desde entonces. Ahora que está arreglado ya entramos con mi hijo e igual veo si más adelante ahora sí rentamos para una fiesta", comentó.
Afuera del recinto hay otro sector que también los morelianos identifican, y que han hecho de esta acera su lugar emblemático al que acuden quienes buscan amenizar un evento familiar, ya sea dentro o fuera del lugar.
Se trata de los famosos cantantes de grupos norteños, quienes ataviados con pantalones y camisas de vestir, junto con su sombrero y cargando su instrumento musical se colocan recargados en el barandal a la espera de que la mañana avance y les pidan acompañar las fiestas con su peculiar estilo, sin embargo, el panorama para ellos no es alentador.
"Aquí venimos y trabajamos, pero no es seguro. Llegamos como a las 11 y permanecemos como hasta las 18 horas, y aunque lo remodelaran, para nosotros es lo mismo o incluso menos, pues la gente que viene casi no nos ocupa porque traen sus bocinas, y casi no nos sale trabajo.
"Más bien es para afuera, quien viene y nos busca para ir a tocar a sus fiestas en otras colonias, que ahí el costo es de dos mil 500 pesos, y es más en fin de semana, pues entre semana casi ni hay nada", comentaba José Manuel Ávalos, del grupo Los Únicos de Michoacán, un tanto desanimado porque esta es su única actividad.
Para quien guste acudir a este espacio de los famosos cenadores, el precio por renta de quiosco es de 152 pesos por el tiempo que se requiera, que puede ser de 11 a 20 horas, ya sea todo el horario o algún lapso únicamente; siete quioscos son para renta, que son los más grandes, y hay otros siete de uso libre, pero que deben llegar temprano para poder alcanzarlos libres.
El acceso general es de 13 pesos por persona, tanto niños como adultos, y lo único prohibido para ingresar son balones o bicicletas, y en el caso de bebidas alcohólicas pueden ingresar pero con consumo moderado.




