Ofrecen condones y pruebas de VIH gratis por el Día de la Salud Sexual
MORELIA, Mich., 25 de noviembre de 2022.- Día a día, acuden a su centro laboral para obtener los recursos para su manutención y de sus seres queridos; día a día, hacen sus actividades con amor y cariño; día a día, entregan lo mejor de ellas, porque el suyo no es un trabajo común, sino uno que salva vidas. Son colaboradoras de la Casa Refugio.
Desde la administración del espacio hasta la limpieza de las instalaciones, la preparación de los alimentos, la atención médica primaria, el acompañamiento jurídico y psicológico, todo cobra una dimensión especial en la Casa Refugio, debido a que los usuarios de los servicios son pertenecientes a uno de los sectores sociales más vulnerables: mujeres violentadas y sus hijos menores de edad.
"Calidad y calidez, eso es lo que pretendemos lograr en nuestro trabajo, más allá del apoyo médico y jurídico, el apapacho, tratar de consentirlas para ayudarlas e impulsar su recuperación", explicó Ana, empleada de la Casa Refugio.
Cuidar de mujeres víctimas de violencia y de sus hijos es un trabajo que requiere de mucho amor, así como de empatía, para comprender las emociones que enfrentan y los entornos de donde provienen, muchas veces marcados por las carencias.
"Alguna vez tuvimos una situación con un menor, que nos preguntó qué era una manzana, por alguna razón no había visto una manzana", señaló Ana.
"Hasta ahora no nos han llegado mujeres gravemente heridas o enfermas, ni menores con lesiones físicas, pero todos llegan con huellas de agresión psicológica, y eso es lo más difícil, la contención emocional que necesitan", agregó Diana, también trabajadora de la Casa Refugio.
Alrededor de 20 mujeres con sus hijos menores de edad han sido atendidas en la Casa Refugio en lo que va del año, mujeres que encuentran en el personal la red de apoyo que necesitan para su recuperación.
"Tratamos de apapacharlas, de hacerlas sentir en casa, muchas vienen con el miedo a lo desconocido, creen que un refugio es una cárcel y no, la Casa Refugio es una casa donde se van a recuperar y a empoderar, donde las vamos a ayudar a que salgan de la violencia, que tengan medios para cuidar de ellas y sus hijos por sí solas, para prevenir que estas situaciones acaben en un feminicidio", aseveró Carmen, empleada asignada al sitio.
Hay muchas formas de ayudar a una víctima de violencia: facilitar su acceso a lugares donde pueda denunciar, crear espacios seguros, dar asesoría y acompañamiento médico, psicológico y jurídico... pero también recrear las recetas de abuelita para que los más pequeños se sientan en familia mientras están en un refugio, aprender juntas nuevas comidas y experimentar con los sabores, enseñar a cuidar la salud sexual, y prodigar compañía y cariño.




