En elaboración, reglamento para normar venta de boletos para eventos
MORELIA, Mich., 2 de febrero de 2026.- Ya son 31 años en los que la señora María Berta, conocida en la zona de manantiales como Bety, que se dedica a la venta de tamales, más de 30 años con un trabajo constante de pocos días de descanso, que le ha permitido mantenerse y sacar adelante a sus hijos.
Ahí en la esquina que forman las calles Manantiales de Obispo y Manantiales de Quinceo, donde se encuentra la base de las combis rojas 4M, se encuentra básicamente todo el año la señora Bety con su carrito, y cuando no está ahí, está por fuera de las oficinas del Ayuntamiento de Morelia que se encuentran más adelante.
"Empecé vendiendo casa por casa en un botecito, con mis tamalitos y mis buñuelos cargando, y gracias a Dios traje un carrito pero como que me daba pena", contó en una entrevista para Quadratín, y dijo que desde entonces siempre anda en un carrito, empujándolo pero no se le hace pesado porque tiene ruedas, y además vive por la zona.
Hoy en día el negocio ha crecido porque no solo ella sale a trabajar sino también hay otro carrito con un joven que le ayuda a vender, además se apoya mucho de sus hijos para seguir con el éxito que le ha resultado al vender tamales.
Reconoce que no se puede quejar por la venta de tamales porque eso le ha ayudado a salir adelante y además a darles educación a sus dos hijos, una es maestra y el otro es contador y el otro es contador, "de aquí ha salido con apoyo de todos porque es un conjunto de una familia, yo vengo de una familia comerciante, mi mamá toda la vida se ha dedicado al comercio".
Sobre sus hijos, a Bety se le ve el orgullo al hablar de ellos. Cuenta que su hija, aunque tenga su profesión se da el tiempo para ayudarle, y su hijo también se da sus espacios para promocionarla y ayudarle a colocar los tamales, porque los dos saben que de ese negocio han salido todos los gustos que se han dado.
En 31 años Bety jamás ha pensado en dejar el negocio, no hubo ningún momento en el que estuviera pensando en hacerlo, dice, "Yo realmente siendo sincera descanso dos días al año que sería el 25 de diciembre y el 1 de enero, esto es constante porque así debe de ser el negocio, asevera, "porque hay gente que viene no solo de la colonia sino de otras colonias, viene a la segura y ese ha sido el éxito de mi negocio".
Hay gente que no sabe lo que hay detrás del negocio, dice, de todo el trabajo que se lleva a cabo, le piden tamales y ella ya sabe que quizá pueda dormir un par de horas, "Pero voy a complacer a mis clientes cuando lo necesiten".




