MORELIA, Mich., 24 de julio de 2018.- Aunque cada vez más existen políticas públicas que propician la inclusión de personas con discapacidad en el desarrollo de las actividades cotidianas, lo cierto es que aún faltan esfuerzos para brindarles todas las facilidades que ayuden a mejorar su calidad de vida.
Algunos cafés y restaurantes del Centro Histórico de la capital michoacana han modificado un poco sus instalaciones para facilitar el acceso. Otros más, colocaron accesorios de baño para prevenir un accidente, o eliminaron escalones de habitaciones y salones.
“Contamos con rampas para que tengan más facilidad de acceso a los baños y al restaurante, nivelamos un poco el piso para que sea más fácil para ellos y no tengan tanto problema para transitar y se capacita al personal para que estén apoyándolos en cualquier necesidad”, dijo José Luis, encargado del Café Catedral.
Asegura que con estas pequeñas acciones se han ganado la simpatía de un grupo de personas con discapacidad física y visual que acostumbra visitar el local y que a su vez puede atraer más clientes “porque ven que el servicio es igual para todos y que se intenta tener las facilidades para ellos”.
El encargado del establecimiento señala que otra aportación por parte del negocio es que capacitan al personal en materia de atención al cliente “para que no sean groseros y poder ofrecerles cualquier facilidad. Si es necesario, acompañarlos, porque nos ha tocado el caso, para que puedan sentarse o acudir al baño”, indicó.
En el Café Europa, además de contar con rampas para acceder al lugar o a los baños del establecimiento, dos de sus trabajadores saben comunicarse mediante el lenguaje de señas, comparte Guadalupe Araceli Arévalo, auxiliar de Capitán.
“De vez en cuando nos visitan personas de una asociación que tienen problemas auditivos y se les trata de apoyar porque dos trabajadores sabemos el lenguaje de señas, yo estoy por la mañana y hay otro por la tarde. Él sabe por amistades y yo aprendí por mi familia y amigos”, compartió.
Señala que si es necesario, apoyan a las personas con discapacidad física para pasar al sanitario y de manera general tratan de que su estancia sea lo más agradable posible.
“Retiramos algunas sillas de la mesa para que pueda estar sentados cómodamente. Si trae andadera la quitamos, la doblamos y cuando el cliente se retira se la volvemos a dar. Si quiere tomar asiento en mesa o silla de ruedas se le apoya”, resaltó.
En el restaurante del Hotel Casino, Antonio Guzmán, encargado de Servicio comentó que desde hace más de ocho años habilitaron algunas zonas para hacer más accesibles las instalaciones.
“El acceso es por medio de una rampa, lo que facilita el acceso a las personas que traen andadera o silla de ruedas. En el área del restaurante y sus baños no tienen escalones y las puertas son de fácil acceso. El hotel tiene sillas de ruedas para la gente que lo llega a requerir o sillas de baño para la que no puede cargar con ese tipo de accesorios”, comentó.