Detecta DIF Morelia 101 menores en trabajo de calle o acompañamiento
MORELIA, Mich., 5 de septiembre de 2017.- La incidencia de la tala clandestina y la depredación de maderas preciosas, entre otros ilícitos ambientales, se ha visto favorecida por la incomunicación que se observa en zonas como la Sierra Costa, lo que evidencia la necesidad de mejorar las posibilidades de comunicación para estas regiones, señaló Ricardo Luna García, titular de la Secretaría de Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Territorial (Semaccdet).
Luna García explicó que si bien no se ha detectado la comisión de ilícitos ambientales directamente vinculada a la ausencia de medios de comunicación, se estima que la ausencia de medios de interconexión favorece la incidencia, sobre todo, de incendios provocados, tala clandestina y depredación de ejemplares de la vida silvestre.
Agregó que las condiciones son particularmente preocupantes para la región Sierra Costa, que pese a que corresponder a cerca de una quinta parte de la superficie total del estado, un millón de hectáreas de cinco millones de hectáreas, en números cerrados, aún cuenta con una amplia extensión de comunidades son acceso a comunicaciones telefónicas o a través de la Internet.
"La existencia de lugares incomunicados en el estado propicia que algunas personas hagan otro tipo de actividades diferentes a las productivas", reiteró el titular de la Semaccdet.
Manifestó que prevalecen en las regiones con menor acceso a medios de comunicación la tala clandestina; el cambio de uso de suelo para establecer sistemas productivos, agrícolas y ganaderos, en superficie boscosa y selvática, y el tráfico de ejemplares de la vida silvestre, como las maderas preciosas, tortugas, iguanas y pumas, entre otros.
Aseveró Ricardo Luna que la progresiva introducción de tecnologías de la comunicación e información ayudará a los comités ciudadanos puedan monitorear las áreas naturales y dar a conocer a la autoridad en el menor plazo la comisión de delitos ambientales.
El funcionario mencionó que la falta de interconexión no sólo incentiva los delitos ambientales, sino que retrasa la atención de los eventos que pueda detectar la ciudadanía, como fue el caso de El Zapién, en Uruapan, donde un incendio forestal permaneció sin atención porque no había vías de comunicación con las autoridades.




