Sin multas y con conciencia ciudadana, así nació el Uno en Uno en Morelia
MORELIA, Mich., 11 de agosto de 2025.- Desde que inicia el proceso alfarero hay riesgos a la salud, desde respirar polvo y humo hasta exponerse a cambios bruscos de temperatura, externó Laura Domínguez, artesana alfarera de la comunidad de Capula, municipio de Morelia.
En el proceso para realizar el trabajo de alfarería, explicó la artesana, primero hay que traer la tierra, después se debe triturar, "ya que la trituras la pasas por un molino, hay que dejarla reposar para que tenga consistencia el barro, ya después comienzas a hacer la pieza".
En este sentido, dijo que dependen mucho del clima, porque si hace mucho calor, por ejemplo, se les pueden llegar a romper las piezas, pero también si hace mucho aire, por ello deben de tener mucho cuidado porque hay una inversión en todo esto.
Una vez que se concluyó esta primera parte y que la pieza está bien, indicó, se tiene que dejar aproximadamente ocho días para que seque, y una vez que se encuentra lista, se debe meter al horno. Pero ahí no termina el riesgo, porque al interior del horno también hay probabilidad de que se rompa la pieza, subrayó.
Aun así, en todo este proceso de creación de piezas artesanales a través de la alfarería, desde el inicio hay un peligro para la salud, dijo, porque el polvo lo están respirando y además hay altas temperaturas cuando deben trabajar con el horno, y el humo que se desprende, que también lo respiran.
Por todo esto debe de tomar precauciones, reconoció, una de ellas es que cuando debe atizar el fuego, no se mojan, tampoco salen al aire para evitar los cambios de temperatura, también deben tomar agua tibia y abrigarse mucho cuando salgan de la zona caliente.
Al día siguiente tampoco se pueden retomar las actividades tan rápido, porque se mantiene esa sensación de haber estado cerca del horno, contó.
En algún tiempo, la loza tradicional y muchas de las cosas que se trabajaban con barro, tenían plomo y eso también les implicaba un riesgo en la creación de las piezas. Hoy por fortuna ya todo es sin plomo, y toda esa loza se puede utilizar para comer, para cocinar y para cualquier actividad que se requiera con toda confianza".




