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MORELIA, Mich., 7 de septiembre de 2025.- Los tres individuos a quienes, mediante tortura, se les atribuyera la autoría de los ataques con granadas del 15 de septiembre de 2008, en Morelia, podrían ser considerados como afectados por los hechos y serían susceptibles de demandar reparación del daño, afirmó Víctor Manuel Serrato Lozano, titular de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas en Michoacán (Ceav).
En entrevista, otorgada este domingo, en las instalaciones del Lienzo Charro, Serrato Lozano aseveró que además son parte esencial del esclarecimiento de los hechos que, de acuerdo con las cifras oficiales, dejaron ocho fallecidos y 132 heridos.
"Creo que también son víctimas", expuso.
Refirió que desde la Ceav se pretende lograr un acercamiento con estos tres individuos, de los que la última información disponible es que, tras ser aprehendidos y presentados como los autores materiales de los ataques con granadas el 15 de septiembre de 2008, en el Centro Histórico de Morelia, se acreditó sufrieron tortura y, al ser liberados, salieron de Michoacán, con paradero desconocido.
Víctor Manuel Serrato mencionó que se ha iniciado un procedimiento para lograr la localización de estas personas, para lo que se ha solicitado la ayuda de quien fuera su abogado defensor.
Aseguró que, de ser calificados como víctimas, también tendrían el derecho a solicitar la reparación de daños, como sucediera con las víctimas lesionadas y los deudos de los fallecidos por este hecho, aunque estas serían prioridad para la instancia.
Más aún, el titular de la Ceav destacó que "sin ellos, no se podrá hacer efectivo el derecho a la justicia", que corresponde no sólo a los fallecidos, los lesionados y aus familias, sino a la nación.
"Al pueblo de México le interesa saber cuáles fueron las manos a criminales que lanzaron esas granadas", explicó.
Cabe recordar que el 15 de septiembre de 2008, durante la ceremonia del Grito de Dolores, personas no identificadas lanzaron dos granadas de fragmentación, en la plaza Melchor Ocampo y en las cercanías del templo de La Merced, lo que generó ocho fallecidos y 132 lesionados.
Luego del que se considera como el primer ataque terrorista en México, al estar dirigido contra población civil, tres personas, Juan Carlos C., Julio César M. y Alfredo R., fueron detenidos como presuntos responsables y presentados como los autores materiales confesos.
No obstante, posteriormente se acreditó que estas confesiones fueron obtenidas mediante la tortura, ya que en el momento de los ataques con granadas en Morelia, los tres se encontraban en una cenaduría sita en el municipio de Lázaro Cárdenas.




