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MORELIA, Mich., 1 de septiembre de 2026.- A diez meses del asesinato de Carlos Manzo Rodríguez, el dirigente estatal del PRI, Guillermo Valencia Reyes, acusó “manoseo” en torno a los teléfonos celulares que utilizaba el exalcalde de Uruapan y exigió que los dispositivos sean puestos a disposición de la autoridad para contribuir al esclarecimiento del crimen.
Valencia centró sus cuestionamientos en el manejo que habrían tenido los aparatos después del homicidio y mostró capturas de conversaciones de WhatsApp para sostener que, tras la muerte de Manzo, él y su hermano René Valencia llegaron a observar actividad en su cuenta.
“Yo me metí al WhatsApp de Carlos y lo vi conectado. Luego me hablaba mi hermano carnal: ‘Métete al WhatsApp de Carlos para que veas cómo está conectado’”, relató.
De acuerdo con el priista, posteriormente dejó de mostrarse la última conexión y, más recientemente, la cuenta apareció desactivada.
“Nosotros varias veces vimos que había alguien conectado en su celular, luego le deshabilitaron esto para que no se viera que estaba conectado”, afirmó.
Valencia no identificó a la persona que presuntamente habría utilizado el teléfono ni atribuyó públicamente esa conducta a alguien en particular. Su reclamo se concentró en que los dispositivos sean incorporados a las diligencias correspondientes.
“¿Por qué le meten ruido donde no hay? Qué necesidad. Dice el dicho: no hagas cosas buenas que parezcan malas. ¿Por qué no entregar esos celulares? Esos celulares desde el primer día debieron de haberse entregado”, cuestionó.
El dirigente priista hizo énfasis en que habla de celulares en plural, pues aseguró que existen imágenes en las que aparecen dos dispositivos relacionados con Manzo, aunque dijo que personalmente sólo tenía registrado uno de sus números.
“Ya entreguen celulares, y digo celulares en plural, que nada más tenía uno. Yo nada más sí tenía un número de él, pero pues ahí están las fotografías, aparecen dos celulares”, sostuvo.
Valencia Reyes afirmó que mantuvo una amistad con Carlos Manzo durante alrededor de 25 años y una comunicación frecuente con él, por lo que consideró que la controversia alrededor de los teléfonos termina por generar dudas sobre un asunto que debería esclarecerse mediante la investigación.
“Yo tenía mucha comunicación con él y de verdad no entiendo por qué este manoseo, por qué enturbian las cosas”, expresó.
Durante su posicionamiento también leyó el artículo 280 del Código Penal relativo al encubrimiento por favorecimiento y particularmente las disposiciones relacionadas con ocultar, alterar, inutilizar, destruir, remover o hacer desaparecer indicios o pruebas.
Sin embargo, Valencia no presentó elementos para acreditar que alguna persona haya cometido ese delito, sino que utilizó el precepto legal para reforzar su llamado a que cualquier elemento que pueda resultar útil sea puesto a disposición de la autoridad.
“Si no hay nada malo, están generando la percepción de que mucha gente piense que hay algo malo, que hay algo que esconder”, señaló.
Al cumplirse 10 meses del homicidio de Carlos Manzo, el dirigente estatal del PRI insistió en que debn despejarse las dudas alrededor de los dispositivos y evitar cualquier situación que pueda entorpecer las líneas de investigación.
“Exijo que dejen de obstruir las líneas de investigación. ¿Cómo le vamos a exigir a la autoridad un resultado?”, cuestionó.




