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MORELIA, Mich., 12 de enero de 2026.- La intervención de Estados Unidos en Venezuela confirma un retroceso del derecho internacional y deja una advertencia central: mientras los Estados no fortalezcan sus controles constitucionales internos, las potencias seguirán encontrando pretextos para actuar fuera del marco jurídico, sostuvo el constitucionalista español Guillermo Escobar Roca.
En entrevista con Quadratín, el académico, erigido huésped distinguido de Morelia, explicó que el ingreso de un Estado en el territorio de otro sin cobertura jurídica clara vulnera principios básicos del derecho internacional, aun cuando no exista una prohibición expresa en tratados.
“Por la costumbre internacional y el principio de territorialidad, ingresar en otro Estado sin ningún tipo de cobertura jurídica parece bastante claro que vulnera un principio del derecho internacional”, afirmó.
Escobar Roca es catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad de Alcalá y director del Programa Regional de Apoyo a las Defensorías del Pueblo de Iberoamérica (Pradpi), iniciativa universitaria orientada al fortalecimiento del Estado de derecho y de las instituciones de derechos humanos en la región.
Desde esa doble experiencia académica y de cooperación institucional, advirtió que el derecho internacional atraviesa una etapa de debilitamiento profundo. “El derecho internacional nunca fue muy eficaz y ahora lo es todavía menos”, señaló.
El constitucionalista sostuvo que el caso venezolano suele presentarse como excepcional por la grave crisis política y de derechos humanos que vive el país, pero subrayó que ese contexto no constituye una justificación jurídica para una intervención extranjera.
Reconoció que existen indicios claros de violaciones sistemáticas de derechos humanos, problemas estructurales en el sistema electoral, ausencia de justicia independiente y restricciones severas a la libertad de prensa, lo que además dificulta el acceso a información verificable.
“La soberanía no es excusa para la violación de los derechos humanos, pero tampoco la protección de los derechos humanos sirve como justificación para intervenir”, subrayó, al advertir que confundir ambos planos erosiona los principios básicos del orden internacional.
Escobar Roca precisó que, hasta ahora, lo único constatado es una detención extraterritorial y no una ocupación total del Estado venezolano. En ese punto hizo una distinción jurídica relevante.
“Las declaraciones, amenazas o avisos no son en sí mismas intervenciones sobre los derechos, pero la detención sí vulnera el derecho a la libertad personal”, explicó.
Desde su experiencia como magistrado suplente de la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional de España, advirtió que este tipo de uso de la fuerza no está previsto en el derecho internacional y que actualmente no existe ningún órgano con competencia real para revisar su legalidad.
“No hay ningún mecanismo institucional eficaz para verificarlo”, afirmó, al señalar una laguna estructural en el sistema internacional de protección de derechos humanos.
El académico alertó además sobre la imprevisibilidad del gobierno estadounidense y los riesgos geopolíticos asociados a este tipo de acciones.
Señaló que no está claro qué decisiones podrían tomarse en adelante, incluso respecto a recursos estratégicos como el petróleo.
A ello se suma, dijo, un clima interno en Estados Unidos donde “hay una mayoría muy fuerte de la opinión pública a favor de este tipo de intervenciones”, lo que incrementa el riesgo de que se repitan.
Escobar Roca destacó que, pese a la crisis, en Venezuela se produjo una transición conforme a lo previsto en su Constitución ante la ausencia del presidente, lo que desmiente la idea de un vacío institucional absoluto.
A su juicio, ese dato suele omitirse para construir narrativas que facilitan la injerencia externa.
El constitucionalista llamó a la comunidad internacional y a los terceros Estados a no guardar silencio. Advirtió que la falta de pronunciamientos claros puede generar un efecto multiplicador.
“Si no se dice nada, esto se puede convertir en una bola de nieve y dar carta blanca para futuras agresiones”, afirmó.
Consideró que foros como la Organización de Estados Americanos y la Organización de las Naciones Unidas deberían pronunciarse con claridad, aunque sea en el plano político, para dejar constancia de la vulneración de los principios del derecho internacional.
Reconoció que existe temor a confrontar a Estados Unidos por su peso económico y militar, pero sostuvo que la tibieza solo normaliza este tipo de acciones.
Finalmente, Escobar Roca sostuvo que, ante la debilidad actual del sistema multilateral, será necesario reorientar los esfuerzos hacia el fortalecimiento del derecho constitucional interno.
“Habrá que dejar tranquilo al derecho internacional durante un tiempo y volver a trabajar en el derecho constitucional”, afirmó.
Señaló que Estados con justicia independiente, controles efectivos del poder y ciudadanía activa reducen significativamente el margen para intervenciones externas.
En ese contexto, consideró que países como México y España, con todos sus defectos, se encuentran hoy en mejores condiciones institucionales que otros Estados de la región, aunque advirtió que ninguna democracia se sostiene sin el respaldo activo de la ciudadanía.
“Un sistema constitucional fuerte no funciona si la sociedad no lo defiende”, concluyó.




