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MORELIA, Mich., 22 de julio de 2026.- El coordinador del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo (PT) en el Congreso de Michoacán, Reyes Galindo Pedraza, respaldó que México avance hacia una regulación más estricta del uso de teléfonos celulares y redes sociales por parte de niñas, niños y adolescentes, al considerar que el acceso sin supervisión a plataformas digitales representa riesgos para el desarrollo emocional, la convivencia escolar e incluso la seguridad de los menores.
En entrevista, el Legislador sostuvo que la discusión nacional anunciada por la presidenta Claudia Sheinbaum sobre el uso de redes sociales por menores abre la puerta para fortalecer la legislación vigente y establecer restricciones de acuerdo con la edad de los usuarios.
"Coincidimos con la presidenta. Debe haber una regulación de las redes sociales y, con lo que resulte de este debate nacional, puede haber una prohibición hasta determinada edad", expresó.
Galindo Pedraza recordó que en Michoacán ya fue aprobada una reforma impulsada por el PT para regular el uso de teléfonos celulares, tabletas y computadoras dentro de las escuelas, aunque aclaró que nunca tuvo como propósito prohibir las nuevas tecnologías, sino ordenar su utilización durante las clases.
Explicó que la reforma establece que los dispositivos electrónicos sólo podrán utilizarse bajo la supervisión del docente y cuando exista una finalidad pedagógica, como consultar libros digitales, enciclopedias virtuales o materiales de apoyo para el aprendizaje.
Reconoció que la iniciativa fue objeto de críticas debido a que algunos sectores interpretaron que buscaba impedir el uso de la tecnología en las aulas.
"No estamos en contra de las nuevas tecnologías. Lo que decimos es que mientras está en clases, el uso de los teléfonos debe ser regulado por la maestra o el maestro y, en todo caso, utilizarse con fines educativos", puntualizó.
Afirmó que la Secretaría de Educación debe asumir la responsabilidad de implementar esa reforma y no temer a un debate que, dijo, busca proteger a la niñez más que restringir derechos.
Consideró que, una vez concluyan los foros nacionales anunciados por el Gobierno de México, podrían impulsarse nuevas reformas para limitar el acceso a redes sociales y teléfonos inteligentes durante determinadas etapas de la infancia.
El coordinador parlamentario insistió en que el problema no radica en la tecnología, sino en la ausencia de filtros sobre los contenidos que consumen niñas, niños y adolescentes.
Advirtió que internet permite acceder de manera inmediata a información falsa, contenidos violentos, desafíos peligrosos y comunidades digitales que pueden influir en la conducta de los menores.
Como ejemplo, recordó el caso registrado en Lázaro Cárdenas, donde un estudiante asesinó con un arma de fabricación casera a una maestra y a una trabajadora administrativa.
A juicio del diputado, ese tipo de hechos obliga a reflexionar sobre el contenido que circula en las plataformas digitales y la facilidad con que menores pueden acceder a él.
También alertó sobre los efectos psicológicos asociados al uso excesivo de redes sociales, entre ellos ansiedad, depresión y frustración derivadas de la comparación permanente con estilos de vida que se exhiben en internet.
"Vemos esta ansiedad que generan las redes sociales de ver cómo los demás tienen cierto estilo de vida que no tienes tú. Eso puede terminar incluso en trastornos psicológicos", afirmó.
Galindo Pedraza sostuvo además que la presencia constante de dispositivos móviles está modificando la convivencia dentro de las escuelas.
Señaló que durante los recreos cada vez es menos frecuente observar a estudiantes jugando o conviviendo entre sí, pues muchos permanecen aislados utilizando sus teléfonos celulares.
"Ya nadie juega a la pelota, nadie comparte con sus compañeros; cada quien está en su teléfono celular y hay un retraimiento social que no permite una convivencia sana", comentó.
El diputado enfatizó que cualquier regulación deberá aplicarse tanto en escuelas públicas como privadas, aunque subrayó que la primera responsabilidad corresponde a madres y padres de familia.
Indicó que muchos menores reciben teléfonos inteligentes desde edades muy tempranas y, en ocasiones, los propios adultos recurren a esos dispositivos para entretenerlos o tranquilizarlos sin dimensionar las consecuencias que ello puede generar.
Asimismo, reconoció que el debate no debe limitarse a la infancia, pues también existen iniciativas pendientes para regular la difusión de imágenes y datos personales de menores en redes sociales por parte de sus propios padres o tutores, así como para fortalecer la alfabetización digital de la población adulta.
Finalmente, Reyes Galindo sostuvo que México debe construir una política integral sobre el uso responsable de las tecnologías digitales, que proteja a niñas, niños y adolescentes sin impedir el aprovechamiento educativo de las herramientas tecnológicas, al considerar que el desafío no es prohibir la innovación, sino garantizar un uso seguro y responsable de ella.




