Condena CSIM que Congreso retrase a 2027 consulta indígena en educación
MORELIA, Mich., 4 de mayo de 2026.- La coordinadora parlamentaria de Morena en el Congreso de Michoacán, Fabiola Alanís Sámano, trazó el diagnóstico interno del partido y la ruta política rumbo a 2027, en un contexto marcado por el relevo en la dirigencia nacional, el crecimiento acelerado de la militancia y la necesidad de corregir prácticas que, admitió, han privilegiado el pragmatismo sobre los principios del movimiento.
En entrevista con Quadratín, tras la realización del 8 Congreso Nacional este domingo, la Legisladora reconoció el trabajo de la dirigencia saliente encabezada por Luisa María Alcalde, a quien atribuyó avances en la regularización del padrón y el impulso a nuevas afiliaciones, lo que permitió fortalecer la estructura partidista.
Señaló que la llegada de Ariadna Montiel representa un cambio de estilo, pero también una continuidad en los objetivos estratégicos, ahora enfocados en la preparación del proceso electoral de 2027.
“La nueva presidenta llega en una coyuntura clave, donde ya se está definiendo la ruta hacia el 2027, en un momento estratégico tanto por la situación política como por el proceso electoral que se avecina”, expuso.
Desde su lectura, uno de los principales retos para Morena es resolver la tensión interna entre la lógica electoral y la identidad del partido. Sin generalizar, reconoció que en algunos casos se han impulsado perfiles con base en su popularidad, pero sin suficiente arraigo en los principios del movimiento.
“Tenemos que asegurar menos pragmatismo y más principios”, sostuvo, al advertir que no es suficiente con que un aspirante sea conocido, sino que debe acreditarse una trayectoria “limpia, impecable, incorruptible”.
En ese sentido, explicó que Morena ha incorporado elementos cualitativos en sus encuestas internas para la selección de candidaturas. Estas mediciones no solo consideran el nivel de conocimiento del aspirante, sino atributos como honestidad, confianza, cercanía con la ciudadanía, conocimiento del territorio y viabilidad electoral.
“Puedes ser conocido, pero no necesariamente el más adecuado; lo que se busca es a quien tenga mejor evaluación en esos atributos”, precisó.
Alanís adelantó que, de cara a las definiciones rumbo a 2027, los perfiles serán revisados “con lupa”, con la posibilidad de integrar incluso valoraciones desde áreas de seguridad, independientemente de que estos filtros estén establecidos formalmente en la legislación electoral.
“Va a haber una evaluación cualitativa de cada uno de los perfiles, particularmente de los que se definan, y eso me parece adecuado”, indicó.
Sobre el llamado del presidente del Consejo Nacional de Morena, Alfonso Durazo, a no desviarse, la diputada consideró que responde a diferencias internas propias de un partido en expansión, pero rechazó que exista una crisis estructural.
“Hay casos muy identificados de gente que se ha desviado de lo que es el origen de Morena, pero no es la generalidad”, afirmó.
En su análisis, Morena enfrenta el desafío de consolidarse como partido tras un crecimiento acelerado impulsado por el liderazgo del expresidente Andrés Manuel López Obrador y de la actual presidenta Claudia Sheinbaum, cuya presencia, dijo, ha funcionado como un imán para incorporar nuevos simpatizantes.
Sin embargo, advirtió que ese crecimiento no puede limitarse a lo cuantitativo, sino que debe traducirse en formación política e identidad ideológica.
“Es tarea de las dirigencias que ese crecimiento no solamente sea cuantitativo, sino cualitativo, en términos de seguir avanzando en la revolucióm de las conciencias”, señaló.
En el plano estatal, Alanís descartó versiones sobre una posible reconfiguración en la dirigencia de Morena en Michoacán, particularmente rumores sobre la salida del dirigente Jesús Mora, los cuales calificó como una “pifia”.
“No tenía ninguna lógica; este es un partido que tiene reglas mínimas para tomar ese tipo de decisiones”, afirmó, al subrayar que cualquier relevo implicaría procesos formales que no se han activado.
Respecto a la agenda legislativa, defendió el trabajo de la bancada de Morena en el Congreso local, donde aseguró que se han impulsado reformas de carácter constitucional que han transformado el marco jurídico del estado.
Entre ellas, mencionó la reforma al Poder Judicial, los cambios en la Universidad Michoacana y las modificaciones en materia de derechos de pueblos y comunidades indígenas.
“Sí hay un nuevo documento, sí hay una nueva Constitución de Michoacán y tenemos que mostrarla mucho más”, afirmó.
Añadió que, pese a la pluralidad política en el Congreso, se han logrado acuerdos mínimos entre fuerzas políticas, lo que ha permitido mantener la gobernabilidad interna y avanzar en la agenda legislativa.
En cuanto a la dinámica interna de la bancada, consideró que existe un ambiente de cohesión, aunque reconoció la presencia de diferencias naturales en cualquier grupo político.
“Siempre hay diferencias, pero ha habido una actitud muy responsable de Morena en tanto fuerza mayoritaria”, señaló.
Sobre la solicitud de licencia del diputado Juan Carlos Barragán y la eventual incorporación de su suplente, César Ozuna, Alanís evitó profundizar en el tema, al señalar que se trata de una decisión personal del legislador. No obstante, respaldó la llegada del nuevo integrante de la bancada.
“Es un muy buen cuadro, joven, y hay que darle la bienvenida”, expresó, al reconocer que no cuenta con experiencia legislativa, pero que será acompañado en su proceso de integración.
Finalmente, al ser cuestionada sobre sus aspiraciones rumbo a la gubernatura de 2027, aseguró que ha sido cuidadosa de no incurrir en actos anticipados de campaña y que su actividad política se ha centrado en el trabajo territorial y en resultados administrativos.
“Creo en los colectivos, no en una sola persona; la clave es no despegarse del territorio y del sentir de la gente”, sostuvo.
En ese contexto, insistió en que Morena enfrenta una etapa de consolidación que exigirá fortalecer su identidad, depurar perfiles y mantener la cercanía con la ciudadanía, en un equilibrio entre crecimiento político y coherencia interna.




