Visa cancelada no sustituye pruebas ni investigaciones en México: Morena
MORELIA, Mich., 26 de agosto de 2025.- Aunque conocido, reiterado, el mensaje aplacó a más de uno.
Se asemejó a aquella frase del salinato: ¡no se hagan bolas!
Lo dejó en claro: será la encuesta del partido, el método madre para elegir a quien suceda a Ramírez Bedolla.
Luisa María Alcalde, la líder nacional de Morena, también bateó a los aliados que han destapado candidatos.
¡No es pastel para repartir!.
La de pelo rizado antepuso la ruta estatutaria como modelo a seguir para las candidaturas.
Eso sí, prometió que habrá piso parejo. Que la decisión será horizontal, con la decisión ciudadana, según ella.
De ya, rechazó que el CEN de Morena acepte, se impongan argucias legales, decretos legislativos, que menoscaben o supriman el ejercicio de la encuesta.
Ahí estaban los del Senado, Raúl Morón y Celeste Ascencio. También Fabiola Alanís y Jesús Mora.
Hubo lecturas ramplonas.
Luisa María Alcalde vino a reunirse con la estructura del partido, revisar temas de filiación, de creación de comités seccionales.
También a defender al régimen de la embestida opositora por los escándalos de sus funcionarios y legisladores, de los espinosos episodios de Andy y la señora Müller, de las casas de Noroña y Mario Delgado, de Adán Augusto y Monreal...
Condenó a los canallas y vende patrias de la oposición, que traicionan y conspiran día a día, noche a noche.
Pero el tema central para los medios, fue la disputa, ya no tan soterrada, sino abierta, entre los grupos de Morena por la nominación.
Alcalde se mantuvo con el discurso institucional, pero no habló de definiciones.
Sí, dijo que habrá respeto por la ley de paridad, pero no dijo donde se vaya a dar.
Solo soltó: ¡en una de esas y nos llevamos sorpresas de que salga mujer!
Luisa María Alcalde dijo que en los 17 Estados que renovarán al Ejecutivo, hay muchas mujeres, muy fuertes todas.
La novel dirigente garantizó que no habrá candidato decidido en lo oscurito ni en la cúpula.
Presumió que hay un 47 por ciento de la preferencia electoral a favor de Morena, lo que advierte que la elección del 27 será mero trámite.
Alcalde fue benévola con sus huestes en lo público, quién sabe en lo corto.
Solo se limitó a decir que habrá responsabilidad entre quienes aspiran, para mantener la unidad moronista, una vez concluida la encuesta. Es decir, la advertencia que tendrán que comer camote, sea quien sea el elegido o elegida.
No tomó partido, ni cargó dados.
Eso sí, los juntó, a tirios y troyanos.




