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MORELIA, Mich., 18 de agosto de 2025.- El diputado Marco Polo Aguirre Chávez defendió la realización de los conciertos organizados por el Gobierno de Michoacán, conocidos como Jalo Fest, al señalar que, más allá de la controversia que generan, representan un esfuerzo por cambiar la percepción de inseguridad en la entidad y por fomentar la convivencia social.
En entrevista, Aguirre explicó que entiende la crítica de que estos eventos pudieran considerarse un gasto duplicado, ya que el Estado tiene la obligación legal de garantizar ciertos derechos y programas.
Sin embargo, matizó que “no hay dinero que alcance para una política pública”, y en ese sentido consideró valioso que se sumen esfuerzos como la recolección de insumos para causas sociales, en particular la gestión menstrual, vinculada a la edición más reciente del festival.
El legislador sostuvo que los conciertos han significado un “aire diferente” para Michoacán, en contraste con el clima de miedo que se instaló tras los granadazos ocurridos en Morelia el 15 de septiembre de 2008.
Recordó que a partir de esos hechos, los mismos michoacanos comenzaron a temer asistir a eventos masivos, por lo que ahora los Jalos envían un mensaje contrario: “a pesar de los problemas que tenemos, estamos afrontando y trabajando todos los días para salir adelante”.
Aguirre insistió en que las multitudinarias convocatorias, donde “nos hemos juntado muchísima gente en una convivencia sana”, ayudan a modificar la percepción que pesa sobre Michoacán a nivel nacional e incluso entre sus propios habitantes.
Reconoció que el recuerdo del atentado de 2008 “difícilmente se puede borrar” por el impacto en las familias y en la sociedad, pero aseguró que el Gobierno estatal “ha hecho un esfuerzo importante por diluir esa herida” y construir nuevos espacios de encuentro ciudadano.
“El tema de los Jalos puede generar controversia, pero sí le ha dado un aire diferente al Estado”, subrayó el diputado, convencido de que se trata de una política pública que, más allá de su costo, contribuye a la recuperación de la confianza social en Michoacán.




