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MORELIA, Mich., 13 de junio de 2026.- Lo que parecía una jugada sencilla para ganar aplausos mundialistas se convirtió en un inesperado contragolpe digital para el diputado local de Morena, Juan Pablo Celis.
El legislador publicó en Facebook una imagen donde presume que los morenistas usan la playera verde de la Selección Mexicana, mientras que los del PRIAN se ponen la camiseta blanca de Estados Unidos. La intención era clara: patriotismo de un lado, y oposición del otro.
Pero las redes sociales tenían otros planes.
En cuestión de horas, la caja de comentarios se llenó de respuestas que cambiaron por completo el sentido de la publicación. Usuarios comenzaron a responder con imágenes, montajes y frases cargadas de sarcasmo dirigidas contra Morena.
Uno de los temas más recurrentes fue la situación de Sinaloa. Decenas de usuarios publicaron imágenes y mensajes alusivos al gobernador Rubén Rocha Moya, acompañados de playeras con frases Yo con Rocha, en referencia a los respaldos políticos que ha recibido pese a los señalamientos y polémicas que lo rodean.
Otros fueron más allá y difundieron montajes con personajes morenistas usando camisetas con la leyenda Narcopresidenta, retomando narrativas impulsadas desde sectores opositores y grupos críticos del gobierno federal.
Pero quizá los comentarios más mordaces fueron los relacionados con el color naranja.
“No se preocupen, pronto usarán la naranja”, escribieron otros usuarios, acompañando la frase con imágenes de uniformes penitenciarios estadounidenses, color que suele asociarse popularmente con los reclusos en cárceles federales.
La ironía no terminó ahí.
También aparecieron comentarios que sugerían a políticos guindas “ponerse la de Brooklyn”, una referencia a la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York, con sede en ese distrito, que en los últimos años ha procesado a numerosos personajes vinculados al narcotráfico y donde diversas voces políticas y mediáticas aseguran que existen investigaciones sobre actores relevantes de la vida pública mexicana.
Entre bromas, sarcasmos y montajes, la publicación terminó convertida en un termómetro de la polarización política que vive el país. Lo que empezó como una comparación futbolera entre México y Estados Unidos derivó en una cascada de referencias a seguridad, narcotráfico, corrupción, investigaciones judiciales y crisis de credibilidad.
Al final, la publicación dejó una lección que las redes sociales repiten todos los días: en internet nadie controla el marcador.
Y cuando se abre el partido de los memes, cualquier intento de propaganda puede terminar jugando en propia puerta.




