Fija IEM 6 de septiembre para carrera por 2027 que inició hace meses
MORELIA, Mich., 16 de noviembre de 2021.- Los favores se pagan y los diputados de las comisiones unidas de Programación, Presupuesto y Cuenta Pública y la de Hacienda y Deuda Pública mostraron la mejor disposición de autorizar el presupuesto que quiera el Tribunal Electoral del Estado de Michoacán (TEEM) para el próximo año.
Hasta le aplaudieron a su presidente, el magistrado Salvador Alejandro Pérez Contreras, luego de la justificación que les dio sobre el gasto de 120 millones 27 mil 788 pesos que solicita para el 2022 que, de acuerdo con lo que les dijo es para contratar más personal para poder cubrir las responsabilidades legales sobre transparencia y archivo y subirle el salario a quienes ganan 18 mil pesos y deben cobrar 32 mil mensuales.
Lo que no les dijo es que piden 20 millones 325 mil 748 más que este año que fue electoral y por ello el gasto es mayor y que se incluyen bonos, viáticos, boletos de avión, alimentos, gasolina, pero a los diputados no les importó, embelesados como estaban con su explicación y sus quejas porque la Secretaría de Finanzas y Administración no les ha depositado los recursos presupuestales que debería.
Fue tan burda la actitud de los diputados que el presidente de la Comisión de Programación, Presupuesto y Cuenta Pública, Marco Polo Aguirre, salió a aclarar que los aplausos no habían sido para él, sino porque con su participación concluía la ronda de participaciones de los presidentes de los organismos autónomos para presentar y explicar los presupuestos que están solicitando para el 2022.
Fue un ejercicio que nunca se había hecho en el Congreso del Estado y resultó que una es la cantidad óptima para operar, una inferior la que solicitaron porque les pidieron no despacharse con el cucharón, otra todavía menor la que el Ejecutivo estatal incluirá en el paquete fiscal para el próximo año, la cual puede diferir de lo que apruebe el Legislativo que resultará distinta a lo que realmente reciban.
Este martes acudieron los presidentes de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), del Instituto Michoacano de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (IMAIP), del Instituto Electoral de Michoacán (IEM) y del Tribunal Electoral del Estado de Michoacán. Estaba invitado también el presidente del Tribunal de Justicia Administrativa, pero por un problema de comunicación se enteró hasta la noche del lunes y no llegó porque ya no pudo mover su agenda.
Ignacio Hurtado del IEM y Areli Yamilet del IMAIP llegaron preparados con una presentación, un dossier para cada uno de los diputados sobre sus requerimientos y contestaron a todas las preguntas y en el caso de Hurtado hasta apechugó el reclamo de la diputada Eréndira Isauro Hernández sobre lo que consideró un excesivo gasto para lo que hacen.
En cambio, Marco Antonio Tinoco Álvarez de la CEDH y Salvador Alejandro Pérez Contreras, aunque sabían a qué iban, llegaron con las manos vacías y expusieron de manera general las condiciones en las que trabajan y los recursos que están solicitando. A Tinoco Álvarez lo tupieron con preguntas, a diferencia de Pérez Contreras a quien ni un solo cuestionamiento le hicieron, al contrario, casi lo apuraron a que solicite nuevamente recursos para hacerse de un edificio propio, porque el que ocupan desde la creación del órgano jurisdiccional no es adecuado y se gasta un dineral en renta.
Faltan el fiscal general del estado, el rector de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH y el presidente del Poder Judicial con quienes apenas están buscando hacer coincidir las agendas, lo cual podría ser la próxima semana.




