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MORELIA, Mich., 1 de septiembre de 2026.- Cancha pareja, autonomía, imparcialidad, diálogo y decisiones que no lleguen planchadas a la mesa fueron parte de las exigencias que los partidos políticos colocaron este martes frente al nuevo Consejo General del Instituto Electoral de Michoacán (IEM), que tendrá en la elección de 2027 su primera gran prueba.
La toma de protesta de Flor Juana Mendoza Zárate, Jorge Luis Hernández Altamirano, Ian Aguilar Madrigal y Sandra Nayeli Rangel Jiménez, este martes, abrió paso a una ronda de posicionamientos en la que prácticamente todo el espectro partidista concedió un voto inicial de confianza, pero acompañado de advertencias sobre la manera en que esperan que se conduzca el árbitro electoral.
Jorge Manuel Portes Lara, representante propietario del PT, reconoció la experiencia de los nuevos consejeros y destacó que llegan a unos días del inicio del proceso electoral, por lo que llamó a que el IEM se conduzca con plena autonomía y defienda la legalidad democrática en Michoacán.
Por el PAN, Víctor Hugo Contreras Vargas otorgó un voto de confianza a la nueva integración y pidió mantener una comunicación efectiva con los partidos. También reivindicó la capacidad del personal del Instituto para sacar adelante los próximos comicios.
El PVEM endureció el tono. Su representante propietario, Gerardo Stefan Chagolla Rivera, demandó que la autonomía del IEM no se traduzca en aislamiento y recordó que, aunque los partidos tienen voz y no voto en el Consejo General, representan fuerzas políticas que recorren el territorio.
“Una cosa es analizar las realidades de un escritorio y otra muy distinta conocerla y escucharla directamente en las calles”, planteó.
Chagolla Rivera pidió que las sesiones sean verdaderos espacios de deliberación y no el último trámite para validar determinaciones adoptadas previamente.
“Que las sesiones de este Consejo sean espacios donde las decisiones se construyan con diálogo y no simplemente donde se formalicen decisiones previamente acordadas”, reclamó.
La sesión también significó el estreno en la mesa del Consejo General de Somos México y PAZ.
Ana María Patiño Valdés, representante propietaria de Somos México, demandó un árbitro “fuerte, autónomo, imparcial” y apegado a los principios de certeza, legalidad, independeqncia y máxima publicidad. Ofreció respeto a la ley, aunque advirtió que su partido será exigente en el cumplimiento de la norma y la transparencia.
Por PAZ intervino su representante suplente, Andrés Martínez Hernández, quien pidió trato igualitario y respeto para el nuevo instituto político. Advirtió que el proceso tendrá retos como las acciones afirmativas y ofreció acompañamiento al IEM para sacar adelante los trabajos electorales.
Movimiento Ciudadano colocó los señalamientos más duros sobre el pasado inmediato del organismo.
Óscar Rodolfo Rubio García, representante propietario de MC, recordó que las fuerzas políticas han manifestado anteriormente su inconformidad por lo que calificó como parcialización de las consejerías y por la falta de atención a sus planteamientos.
Pidió que los compromisos pronunciados por los cuatro nuevos integrantes no terminen sepultados por la dinámica institucional.
“Que las palabras que vertieron el aire acondicionado no se las lleve, ni la letra escrita que ustedes acaban de vertir se vaya al cajón de los recuerdos”, lanzó.
Rubio García señaló además que esperaba escuchar compromisos más específicos frente a problemas que atravesarán la elección, entre ellos la inseguridad, las acciones afirmativas, los pueblos indígenas y los autogobiernos.
Vinculó la llegada de los cuatro consejeros con la remoción de quienes anteriormente ocupaban esos espacios y sostuvo que ahora corresponde “reforzar, reorganizar y rescatar la institucionalidad” del IEM.
Incluso dejó una advertencia directa a los recién llegados: “ustedes tienen una fecha de caducidad, pero puede ser antes, que no se les olvide”.
El PRI tampoco soslayó el origen de la renovación. Su representante propietario, Arturo Alejandro Bribiesca Gil, calificó como un “despropósito político” el episodio del que derivó la llegada de las nuevas consejerías y planteó que éstas tendrán que construir legitimidad mediante su desempeño.
“Nuestra expectativa es que los problemas de legitimación de origen se subsanen con legitimación de ejercicio”, señaló.
Bribiesca Gil puso particularmente sobre la mesa la inseguridad y retomó la metáfora utilizada previamente por el consejero Jorge Luis Hernández Altamirano sobre la obligación de los jugadores de respetar las reglas.
“Nosotros por nuestro partido jugamos limpio, pero esperamos que ustedes vean que todos los partidos jueguen con esa misma calidad”, expresó.
Desde el PRD Michoacán, Heriberto Huerta Piña optó por respaldar los perfiles recién designados y llamó a colocar las coincidencias por encima de las diferencias políticas.
Reconoció que no es un momento fácil para Michoacán y consideró indispensable construir instituciones sólidas. Depositó la confianza de su partido en los nuevos consejeros, pero puso como condición que el IEM actúe con la autonomía que corresponde al órgano electoral.
Morena cerró las intervenciones partidistas con un voto de confianza, pero también con la advertencia de que será el proceso electoral, y no los discursos de bienvenida, el que mida a los recién llegados.
Rigoberto Márquez Verduzco, representante propietario de Morena, sostuvo: “No serán los partidos políticos los que midan su desempeño, sino el próximo proceso electoral del 2027 calará a cada consejera y cada consejero”.
El morenista reconoció que el IEM “ha funcionado y ha funcionado bien” y atribuyó buena parte de ello al personal profesional que sostiene al organismo, más allá de quienes ocupen temporalmente las consejerías.
Puso sobre la mesa la necesidad de atender correctamente las acciones afirmativas, la paridad, las boletas electorales y los registros de candidaturas, y ofreció que Morena cumplirá las normas, reglas y leyes durante el proceso.
Márquez Verduzco también coincidió con los reclamos para evitar que las determinaciones lleguen previamente resueltas a la mesa del Consejo General.
“A veces todo es apuntado, pero nada es atendido, todos escucharon pero nada es corregido”, reprochó, antes de pedir que no se llegue “a planchar todo”, sino a consensar.
Aunque cada partido marcó sus propias preocupaciones y durante las intervenciones aparecieron asuntos como inseguridad, paridad, acciones afirmativas, autogobiernos, presupuesto, registros de candidaturas y organización de los comicios, el punto de encuentro fue la exigencia de un IEM autónomo, imparcial, abierto al diálogo y capaz de garantizar condiciones equitativas para la competencia.
La consejera presidenta, Selene Lizbeth González Medina, recogió el mensaje y reconoció qeu la nueva integración enfrenta un “reto mayúsculo”: legitimar cada una de las decisiones que adopte el Consejo General.
Ante las representaciones partidistas ofreció escucha, diálogo y consensos, pero también resoluciones sustentadas en la Constitución, la jurisprudencia y los expedientes. “Los queremos escuchar, queremos tomar decisiones en las que se garantice la cancha pareja”, comprometió.
Así, el nuevo Consejo General recibió respaldo para arrancar, pero no un cheque en blanco: los partidos manticiparon acompañamiento, exigencia y vigilancia sobre un árbitro electoral renovado que deberá organizar la disputa de 2027 por la gubernatura, las 40 diputaciones locales, 112 ayuntamientos y el Consejo Mayor de Cherán.




