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MORELIA, Mich., 23 de junio de 2025.- Un reto muy fuerte le significó a la actriz Andrea Aldana la interpretación de Emilia, en la película mexicana La Arriera, donde ella es la protagonista. Tuvo qué hacer trabajo físico e interno para deshacerse de muchos complejos, reconoció en entrevista con Quadratín.
La película La Arriera, dirigida por Isabel Cristina Fregoso, cuenta una historia del México de 1930, donde un adolescente llamada Emilia se ve obligada a huir de su hogar para buscar a su padre biológico, por ello debe vestirse de arriero y enfrentar los desafíos en este viaje por la Sierra de Jalisco rumbo al mar. Es una película de viaje con desafíos y reconocimientos personales.
Durante la entrevista, la actriz contó que tuvo qué enfrentarse a sus propias ideas que tenía sobre ella misma, "cuando interpreto a Emilia que está pasando como por este viaje interno de autodescubrimiento y de su identidad, también lo tuve qué hacer yo y sincerarme también desde ahí conmigo misma, que también para mí era algo nuevo todo eso".
Al ser su primera película y además llevar el rol principal, le generó miedo y también inseguridades, expresó, y además no estar en contra de eso que estaba sintiendo resultó liberador para poder hacer más real el personaje.
Lo físico del trabajo que tuvo qué realizar, además de cortarse el cabello que ya de por sí resultó difícil para ella, le llevó a otras cosas, a otros cambios, porque ella pensó que solamente con cortarse el pelo ya podría parecerse a la versión de ella en masculino, en este caso a Emilio en la película.
La realidad es que no fue suficiente con cortarse el cabello, explicó, así que les pusieron una coach actoral y Andrea iba a sesiones con ella de muchas horas, "me acuerdo que salía con el cuerpo contracturado porque ella me decía cosas como: 'no, es que estás mirando como mujer', y yo: '¡ay Dios! y cómo se mira como mujer', yo no entendía", dijo, así que la coach le explicó que por ejemplo un hombre no movería la boca de determinada manera.
No sabía nada de esto pero la realidad es que le ayudó bastante, mucho le sirvieron esas sesiones para saber cómo pararse, cómo caminar, y usar la ropa que da otro andar diferente, aseveró, porque usar pantalones es muy distinto a usar faldas, el tipo de botas también y otras prendas, "todo eso me ayudó como a darle más vida y se viera más genuino el personaje cuando era varón".
En este proceso con la coach, recordó Andrea, utilizaron fotos de la actriz, donde revisaban la forma de expresarse, cómo posicionaba el labio al hablar, y entonces ahí se dio cuenta que de acuerdo a lo que le decía la coach, ella era muy femenina cuando nunca se había considerado así, "según yo, mis formas de andar y mis ademanes eran, no masculinos, pero tampoco femeninos, y ahí descubrí que no, que realmente sí soy muy femenina".
Reconoció que todo esto le costó mucho trabajo, incluso hasta lágrimas, las sesiones fueron intensas y en algún momento pensó que la coach la odiaba, porque era un trabajo muy arduo, que resultó en muchos sentidos muy cansado, "pero valió la pena porque sí se logra bastante".
Por su parte la actriz Alejandra Cosío, que le da vida en la película a Caro, enamorada de Emilia o Emilio, contó que también aprendió muchas cosas con la coach que no sabía sobre la actuación, "estábamos haciendo unas cosas de buscar los temas dentro de la escena y eso Me encantó porque fue un trabajo de mesa y no siempre tienes ese tiempo para hacerlo".
Todo este aprendizaje que ha tenido lo ha llevado a su vida diaria, expresó, además estuvo trabajando mucho la conexión de la complicidad que tienen Emilia y Caro, "entonces estuvimos haciendo actividades de respiraciones, de confianza con Andrea y sí estuvo muy padre tuve una experiencia muy linda, Yo no pensé que me odiaba pero sí".
Cabe señalar que la película ya está en cartelera en cines a lo largo del país, para poder apreciar el trabajo de esas actrices en una película de época que tiene sus complicaciones, como aseguró a este medio la propia directora, Isabel Cristina Fregoso.




