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MORELIA, Mich., 10 de abril de 2026.- Tres perfiles femeninos vinculados a Michoacán se colocaron entre las mejor evaluadas en la etapa de conocimientos del proceso para integrar el Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE).
En términos del acuerdo emitido por el Comité Técnico de Evaluación de la Cámara de Diputados, Marlene Arisbe Mendoza Díaz de León y Selene Lizbeth González Medina obtuvieron 83 puntos, mientras que Erandy Reyes Pérez Casado alcanzó 80, posicionándose dentro del grupo con mejores resultados en esta fase.
Las tres aspirantes mejor evaluadas, Marlene Arisbe Mendoza Díaz de León, Selene Lizbeth González Medina y Erandy Reyes Pérez Casado, forman parte de la estructura directiva del Instituto Electoral de Michoacán, con trayectoria consolidada en la operación y conducción de procesos comiciales.
Mendoza Díaz de León y González Medina se desempeñan como consejeras electorales del Consejo General, el máximo órgano de dirección del instituto, donde participan en la toma de decisiones sobre organización electoral, fiscalización, legalidad de los procesos y fortalecimiento institucional.
Por su parte, Reyes Pérez Casado encabeza la Dirección Ejecutiva de Educación Cívica y Participación Ciudadana, área estratégica para la promoción del voto, la formación democrática y la vinculación con la sociedad.
Su experiencia no es reciente ni marginal. Las tres han estado involucradas en tareas sustantivas del sistema electoral local, desde la supervisión de procesos hasta el impulso de mecanismos de participación ciudadana y transparencia institucional.
Incluso han coincidido en actividades clave del Instituto, como la instalación de observatorios ciudadanos y acciones de seguimiento a procesos electorales, lo que refleja un perfil técnico-operativo con conocimiento directo del funcionamiento electoral.
En conjunto, representan perfiles especializados que han transitado por distintas áreas del aparato electoral, lo que explica su posicionamiento en la evaluación, en medio de un proceso que, pese a estos resultados, continúa bajo cuestionamientos por su diseño, opacidad y condiciones de competencia.
El documento precisa que 328 aspirantes presentaron el examen el pasado 6 de abril, como parte de la segunda etapa del proceso, centrada en la evaluación de conocimientos en materias como derecho constitucional, electoral, fiscalización, derechos humanos y sistema de partidos.
Con base en estos resultados, el Comité Técnico determinó integrar la lista de quienes avanzan a la siguiente fase, seleccionando hasta el 50 por ciento con las calificaciones más altas y garantizando paridad de género. En total, 164 aspirantes continúan en el proceso, divididos en 82 mujeres y 82 hombres.
Dentro de este grupo también se ubican otros perfiles vinculados a Michoacán: Manuel Arturo García Urrutia, con 77 puntos; Cecilia Lazo de la Vega de Castro, con 73; Luis Ignacio Peña Godínez, con 67, y Omero Valdovinos Mercado, con 55.
A nivel nacional, los puntajes más altos alcanzaron 99 y 98, lo que refleja un margen amplio en la evaluación aplicada.
No pasa inadvertido que la otra michoacana también aspirante, Alma Rosa Bahena Villalobos, mantiene impugnado el proceso, por habérsele negado la posibilidad de realizar el examen.
Proceso avanza entre cuestionamientos
Aunque el Comité Técnico ha sostenido en comunicados que el procedimiento se desarrolla conforme a lo previsto en la convocatoria y bajo criterios de legalidad, especialistas han advertido inconsistencias que ponen en duda la solidez del proceso.
Entre los señalamientos destaca que la propia convocatoria limita la autonomía del Comité Técnico al fijar criterios y ponderaciones que deberían definirse en esa instancia, lo que implica un diseño que condiciona la evaluación desde su origen.
A ello se suma la rapidez del calendario. La lista de aspirantes que cumplieron requisitos se publicó el 5 de abril y el examen se aplicó al día siguiente, en un proceso que, en menos de un mes, deberá concluir con la designación final de tres consejerías.
Especialistas han advertido que estos plazos reducen la posibilidad real de atender impugnaciones, revisar expedientes a fondo y garantizar condiciones equitativas para las y los aspirantes.
Opacidad en etapas clave
Otro de los focos de crítica ha sido la falta de transparencia sustantiva. Si bien existe un micrositio oficial, no se han difundido de manera accesible elementos clave como currículums, ensayos, criterios de evaluación o la metodología utilizada para la elaboración del examen.
Tampoco hay claridad sobre la participación de instituciones académicas en la construcción de reactivos, pese a que la convocatoria lo contempla.
Además, aunque formalmente las sesiones del Comité Técnico son públicas, en los hechos no existe una difusión clara que permita su seguimiento oportuno por parte de medios o ciudadanía.
Siguiente fase, la más delicada
El proceso entra ahora en una etapa clave: la valoración integral de perfiles, a partir de la cual el Comité Técnico deberá integrar las quintetas, listas de cinco aspirantes por cada cargo.
Estas quintetas serán enviadas a la Cámara de Diputados, donde el Pleno realizará la designación final de las tres personas que ocuparán las consejerías del INE por un periodo de nueve años.
Sin embargo, especialistas han advertido que esta fase concentra uno de los mayores riesgos del procedimiento, ya que, una vez integradas las quintetas, el Comité Técnico deja de tener intervención, lo que limita los mecanismos de control y revisión.
En ese contexto, el avance de perfiles con altas calificaciones contrasta con un proceso que, aunque formalmente en marcha, sigue bajo escrutinio por las condiciones en que se está desarrollando y por el impacto que su legitimidad puede tener en la confianza hacia el árbitro electoral nacional.




