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MORELIA, Mich., 13 de septiembre de 2026.- Frente al crimen, la violencia, la injusticia y la corrupción que persisten en la sociedad, existe una deuda con la paz, la justicia y la verdad, planteó este domingo Benjamín Osornio, rector de la Catedral de Morelia.
Durante la celebración eucarística dominical, al reflexionar sobre el perdón y la responsabilidad individual y colectiva, el sacerdote trasladó el mensaje del Evangelio al escenario social y cuestionó qué parte de responsabilidad corresponde asumir frente a las condiciones actuales.
“¿Pero como sociedad, de qué somos deudores? ¿Ante tanto crimen y violencia, injusticia y corrupción? La sociedad, como sociedad civil, ¿qué debemos que no pagamos? ¿Con quién tenemos adeudos?”, cuestionó.
Osornio sostuvo que existe un saldo pendiente particularmente en tres ámbitos: “Yo creo que con el reino de la paz y el reino de la justicia y el reino de la verdad salimos debiendo mucho”.
El Rector de la Catedral extendió el cuestionamiento hacia la propia Iglesia, al señalar que también existe una deuda en materia de congruencia y testimonio cristiano.
“Como Iglesia, como comunidad de fe, ¿qué debemos? ¿En qué somos deudores? Yo creo que debemos mucho testimonio de vida cristiana, yo creo que debemos testimonio de fe, yo creo que debemos vivencia de los valores del Evangelio”, expresó.
Reconoció además que como comunidad religiosa “no somos íntegros” y “no estamos a la altura” de las exigencias del momento, por lo que llamó a definirse y actuar con coherencia.
El mensaje partió de la parábola del siervo que, después de recibir el perdón de una deuda imposible de cubrir, se negó a mostrar la misma misericordia con otro hombre que le debía una cantidad menor.
A partir de ella, Benjamín Osornio sostuvo que el Reino de Dios implica tanto justicia como misericordia y recordó que el perdón no debe entenderse como un cálculo sobre el número de oportunidades que se concede a quien comete una ofensa.
También recurrió al ejemplo concreto de las deudas económicas para llamar a asumir responsabilidades. “Si debes, paga”, expresó, al señalar que cuando una persona no puede cubrir de inmediato la totalidad de lo adeudado, debe al menos mostrar voluntad para hacerlo y comenzar a abonar.
Finalmente, llamó a combatir el rencor, el resentimiento, el odio y la búsqueda de venganza, al advertir que cerrar el corazón al perdón impide, desde la perspectiva cristiana, recibir plenamente la misericordia de Dios.
“Pidamos la capacidad de perdonar a quienes nos ofenden y reconocer que Dios está también dispuesto a perdonarnos”, concluyó.




