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MORELIA, Mich., 23 de julio de 2026.- El regidor de Apatzingán Antonio Zúñiga rechazó los señalamientos del delegado nacional de Movimiento Ciudadano (MC) en Michoacán, Carlos Herrera Tello, y advirtió que la salida de él y otros dos de sus pares le costarán al al menos 80 por ciento de su estructura en aquel municipio.
En entrevista con Quadratín, el Regidor se lanzó contra Herrera Tello, quien cuestionó la salida de liderazgos del partido al PT y PRI, pues recalcó que el rompimiento no fue producto del "chapulineo", sino de una dirigencia que excluyó a quienes construyeron el proyecto político en ese municipio.
El ahora militante del Partido del Trabajo (PT) sostuvo que durante más de una década él fue fundador y uno de los principales operadores de MC en Apatzingán, donde fungió como coordinador municipal, es decir, dirigente, además de delegado distrital, estatal y delegado nacional.
"Nosotros iniciamos el partido prácticamente desde cero en Apatzingán. Fueron más de diez años construyendo este proyecto junto con muchos compañeros", afirmó.
Explicó que el conflicto comenzó tras la pasada elección municipal, cuando la dirigencia estatal designó como coordinador municipal de MC a Leury Ochoa López, excandidato a la alcaldía de Apatzingán, sin convocar a una asamblea ni consultar a los distintos grupos internos del partido.
Zúñiga explicó que, por práctica interna de Movimiento Ciudadano, quien es candidato no suele permanecer al frente de la coordinación municipal, por lo que, una vez concluido el proceso electoral y ya instalados los nuevos regidores, esperaba que se desarrollara un proceso para elegir a la nueva dirigencia local.
Sin embargo, aseguró que ello nunca ocurrió. "Simplemente fue por dedazo. Nunca hubo convocatoria, nunca hubo asamblea, nunca llamaron a todos los actores políticos del partido. Lo hicieron en lo oscurito y ni siquiera lo hicieron público", acusó.
Recordó que Leury Ochoa López ni siquiera provenía de Movimiento Ciudadano, sino que fue un perfil externo que previamente había buscado ser postulado por otros partidos políticos.
"Él tocó puertas en otros institutos políticos y nadie lo quiso arropar. Cuando se acercó conmigo, siendo yo coordinador municipal, nosotros le abrimos la puerta y lo impulsamos para que fuera candidato", relató.
Afirmó que, una vez nombrado dirigente municipal, comenzó el distanciamiento entre la dirigencia y los regidores emanados de Movimiento Ciudadano. "Nunca más nos invitaron a un evento, nunca nos tomaron en cuenta, nunca nos llamaron. Prácticamente nos hicieron a un lado", sostuvo.
Antonio Zúñiga también recordó que su entonces compañera de bancada, Saray Siboney Zaragoza Bautista, denunció públicamente haber sido víctima de violencia política en razón de género y acusó al entonces dirigente municipal de MC de ejercer agresiones en su contra.
Señaló que, pese a que esas denuncias fueron conocidas por la dirigencia estatal, nunca hubo respaldo institucional para la regidora.
El pasado 23 de junio, durante el anuncio de la incorporación de Zaragoza Bautista y del regidor Eduardo Ibáñez Tinoco al PRI, la propia regidora hizo públicas acusaciones de violencia política en razón de género y denunció además presuntas solicitudes de "moches" por parte del dirigente municipal de Movimiento Ciudadano en Apatzingán.
En ese momento, el dirigente estatal del PRI, Guillermo Valencia Reyes, informó que el partido brindaría acompañamiento jurídico a ambos regidores y consideró que los hechos también podrían configurar un posible delito de extorsión.
"No brincamos como chapulines. Simplemente el partido nos olvidó y nos hizo a un lado. Cuando ya no te toman en cuenta, pues llegan otras opciones donde sí valoran tu trabajo", expresó.
Sobre las recientes declaraciones de Carlos Herrera Tello, quien criticó a quienes abandonaron Movimiento Ciudadano, Antonio Zúñiga afirmó que el ex candidato a gobernador desconoce la realidad política de los municipios.
"Herrera viene, se toma la foto y se va. No conoce el contexto de cada municipio ni sabe realmente lo que pasó en Apatzingán", afirmó.
También responsabilizó al coordinador estatal de Movimiento Ciudadano en Michoacán, Víctor Manuel Manríquez González, de haber propiciado la ruptura por privilegiar decisiones unilaterales sobre quienes habían construido la estructura partidista.
"Le faltó mucho oficio político. En lugar de respaldar a sus tres regidores decidió entregarle la dirigencia al excandidato. Nunca nos quedó claro por qué. Hubo muchos claroscuros; no puedo decir algo que no me consta, pero sí hubo decisiones que nunca se explicaron", declaró.
El ahora regidor del PT aseguró que con su salida no sólo abandonó el partido él, sino buena parte de la estructura territorial que durante años organizó en Apatzingán.
Detalló que hace aproximadamente tres semanas se incorporó formalmente al Partido del Trabajo por invitación del diputado local Reginaldo Sandoval Flores y que, junto con él, migraron los responsables de 42 comités de base que operaban políticamente en distintas colonias del municipio.
Añadió que la estructura que encabezaban Eduardo Ibáñez Tinoco y Saray Siboney Zaragoza Bautista representaba gran parte del trabajo político en la zona rural y en diversos sectores sociales del municipio.
A su juicio, Movimiento Ciudadano perdió alrededor del 80 por ciento de su estructura territorial en Apatzingán tras la salida de los tres regidores.
"Se fueron los 42 comités de base que trabajaban conmigo y la estructura rural que traían los otros compañeros. Fácil perdieron más del 80 por ciento de su estructura", aseguró.
Aunque evitó precisar el número exacto de simpatizantes, estimó que únicamente los comités de base representaban entre mil y dos mil personas vinculadas al trabajo político cotidiano del partido.
Como ejemplo del debilitamiento, señaló que la reciente inauguración de la casa de gestión de Leury Ochoa López reunió apenas entre 20 y 30 asistentes.
"Ahí se vio realmente el músculo político que les quedó", sostuvo. Antonio Zúñiga rechazó que los tres regidores hayan actuado por oportunismo político y aseguró que fueron las propias decisiones de la dirigencia las que provocaron el rompimiento.
"Quiere tapar el sol con un dedo. Nos llama malagradecidos cuando fueron ellos quienes nos excluyeron. Tenemos manera de comprobar que nunca nos llamaron, nunca nos invitaron y nunca nos tomaron en cuenta", afirmó.
Finalmente, aseguró que mantiene afecto por Movimiento Ciudadano debido a los más de diez años que militó en ese instituto político, aunque consideró que la exclusión terminó por obligarlo a tomar otro rumbo.
"Nuestro corazón siempre fue naranja. Tengo muchos amigos ahí y no salimos peleados con la militancia. Simplemente nos olvidaron y en política nadie puede quedarse quieto. El verdadero resultado se verá en las elecciones; ahí sabremos quién tenía realmente la fuerza política", concluyó.




