Descarta moronismo levantar mano a Torres Piña; va por candidatura 2027
MORELIA, Mich., 6 de octubre de 2026.- A la operación cicatriz le falta la última puntada: la que alarga Raúl Morón, inexplicablemente.
En el Senador, persiste un silencio, casi sepulcral.
Mientras él calla, sus cuadros ya retomaron la dinámica del partido.
Raudos, se inscribieron en el proceso de registro para las coordinaciones estatales, empezando, sí, empezando, por el mismísimo Leonel Godoy Rangel, quien quiere transitar hacia la próxima legislatura, pese a la amenaza de impugnar el proceso y resultado de la encuesta que determinó la victoria de Carlos Torres Piña.
Hace 15 días, el Senador con licencia solicitó este plazo para acordar con sus huestes la ruta a seguir.
¿Cuál ruta? Quién sabe. Lo que es sabido es que ya, en estos momentos, solo hay dos sopas: la fría o la caliente.
Desde Palacio Nacional, pasando por el CEN de Morena, la dirigencia nacional del Partido Verde y ratificado por el gobernador Alfredo Ramírez, el proceso concluyó y Torres Piña ganó.
El plazo fijado por Raúl Morón feneció y no hubo pronunciamiento público, salvo choros, deslices y escenarios circenses de sus seguidores que hablan de otra encuesta, ahora contra el PT. Otros, más avionados, de un reencuentro presidencial.
La operación cicatriz no ha parado.
Desde que protestó como coordinador estatal de la 4T, Carlos Torres Piña anda en lo suyo.
Este martes, por ejemplo, avanzó con Gabriela Molina y su equipo.
El exfiscal y exsecretario de Gobierno declaró a la periodista Azucena Uresti que la operación cicatriz avanzaba en más de un 95 por ciento.
Es decir, la gran mayoría de los internos y externos a Morena ya se sumaron con el de Paracho.
Torres Piña está operando hacia adentro y hacia afuera, conforme lo indicado por el CEN de Morena.
Aunque falta la última puntada, no hay síntomas de sangrado.
La cicatrización en Morena avanza, naturalmente, sin necesidad de quirófano ni intervención mayor.




