Ve IEM vacío legal para comunidades que buscan autogobierno
MORELIA, Mich., 20 de febrero de 2025.- El Congreso de Michoacán analiza una iniciativa que podría prohibir la difusión de narcocorridos y otras expresiones que enaltezcan la delincuencia.
La propuesta, presentada este jueves por el diputado perredista Octavio Ocampo Córdova, en sesión legislativa, plantea reformar el Código Penal estatal para tipificar como delito la apología del crimen.
Dicha reforma establecería sanciones de 10 hasta 180 jornadas de trabajo comunitario “para quienes promuevan o inciten la comisión de delitos o el consumo de drogas a través de discursos, redes sociales, medios de comunicación y expresiones culturales”.
Desde la tribuna, justificó que la iniciativa parte de la premisa de que la normalización de la violencia en la sociedad michoacana ha contribuido al deterioro del tejido social, en especial entre las nuevas generaciones.
Según el Legislador, el enaltecimiento del crimen organizado mediante diversas formas de comunicación no sólo glorifica actos ilícitos, sino que también fomenta la aceptación de estas conductas y dificulta la lucha contra la violencia.
El texto de la reforma establece la adición del artículo 163 quinquies al Código Penal estatal, en que señala que cualquier persona “que provoque, incite o realice apología de un delito o del consumo de sustancias ilícitas” será sancionada con trabajo comunitario.
En caso de aprobarse, esta disposición podría afectar directamente la producción y difusión de narcocorridos, ya que este género musical frecuentemente narra y exalta las actividades del crimen organizado.
El debate sobre esta iniciativa en Michoacán abre una discusión sobre los límites entre la censura y la libertad de expresión. Actualmente estados como Chihuahua, Sinaloa, Quintana Roo y Baja California han legislado al respecto.
Mientras algunos podrían argumentar que la medida busca frenar la normalización de la violencia y promover una cultura de paz, otros advierten que podría generar conflictos jurídicos al determinar qué expresiones realmente incitan al delito y cuáles se limitan a retratar una realidad social sin promoverla.
En un estado donde la influencia del crimen organizado ha permeado incluso en la cultura popular, esta reforma podría marcar un precedente en la regulación de contenidos artísticos y mediáticos.
La iniciativa fue turnada a la Comisión de Justicia para su análisis y dictamen. Si el Congreso la aprueba, su aplicación y alcance serán clave para definir hasta dónde llega la línea entre la prohibición de la apología del delito y la restricción de la libertad de expresión en Michoacán.




