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MORELIA, Mich., 3 de agosto de 2025.- Por separado y a pregunta expresa, los presidentes estatales del PAN y PRI en Michoacán, Carlos Quintana Martínez y Guillermo Valencia Reyes, advirtieron que la creación de una comisión presidencial para la reforma electoral representa, por un lado, un riesgo para la democracia mexicana, y por otro, un montaje que el gobierno federal utiliza para distraer a la ciudadanía de los problemas reales que enfrenta el país.
El anuncio de esta comisión fue realizado esta semana desde la oficina de transición presidencial, con el encargo para Pablo Gómez Álvarez, actual titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, de encabezar los trabajos de lo que el gobierno ha llamado una nueva etapa de transformación del sistema electoral.
Entrevistado este domingo, Carlos Quintana, líder del PAN en Michoacán, fue tajante. “De entrada yo creo que no debe existir una comisión presidencial para eso, es parte del trabajo legislativo que tienen que estar haciendo las y los diputados. Esto sería una intromisión del Poder Ejecutivo en el Legislativo.”
Afirmó que la intención de Morena y sus aliados ha sido clara en los últimos años. “Es de acabar con el sistema democrático del país. Ojalá no sea así, ojalá me esté equivocando, pero es lo que ellos han intentado para poder seguir teniendo el control en el país.”
Recordó que cualquier reforma en esta materia debe partir del respeto a la autonomía de los poderes y al fortalecimiento de los órganos electorales. “Estaremos muy atentos porque sin duda prende los focos rojos en el sistema democrático de México”, agregó.
Consultado sobre el tema, también este domingo, el líder priísta Guillermo Valencia calificó el anuncio como una distracción mediática. “Las prioridades de la presidencia están invertidas. Habiendo tantos problemas en México de criminalidad, extorsión, secuestro, hace todo un teatro rumbo a una reforma que dudo que pase, dudo que se logre.”
Valencia fue más allá al asegurar que la democracia ya ha sido vulnerada sin necesidad de reformas constitucionales. “No fue necesaria una reforma para doblegar a los órganos electorales, no fue necesaria una reforma para que el INE se pusiera de tapete del oficialismo.”
Aunque dijo que el PRI Michoacán esperará una definición de su dirigencia nacional para fijar una postura formal, insistió. “Para mí es una cortina de humo más, para desviar la atención de la gente de los problemas que aquejan a los mexicanos.”
Ambas posturas se enmarcan en el contexto del proceso de sucesión presidencial y en la memoria del fallido Plan B que el expresidente Andrés Manuel López Obrador impulsó durante su sexenio, con el que buscaba suprimir organismos electorales, lo que generó una amplia movilización social y fue detenido por la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Tras el revés judicial, el entonces presidente advirtió que vendría el Plan C: ganar la mayoría calificada en el Congreso General para poder realizar cambios constitucionales de fondo. Hoy, con una virtual mayoría en ambas cámaras por parte del oficialismo y sus aliados, se reactiva ese objetivo bajo una nueva narrativa: la instalación de una comisión presidencial encargada de redactar una propuesta de reforma electoral.
Tanto PAN como PRI en Michoacán alertaron que el fondo de esta estrategia es político y centralizador, y coincidieron en la necesidad de defender los contrapesos institucionales para evitar la regresión democrática.




