Incremento al transporte, un golpe a la economía familiar: Fabiola Alanís
MORELIA, Mich., 13 de abril de 2025.- A más de una década de avances legislativos en favor de la paridad de género, tras la reforma electoral de 2014, las presidencias de los partidos políticos en Michoacán son aún territorio vedado para las mujeres.
En los últimos 20 años, apenas un puñado ha logrado encabezar una dirigencia estatal: Fabiola Alanís Sámano al frente del PRD, entre 2004 y 2007.
Araceli Martínez Méndez, en el extinto Nueva Alianza entre 2015 y 2018; y Refugio, Cuquita, Cabrera Hermosillo, quien dirigió al PAN de 2021 a 2024. Giulianna Bugarini también asumió funciones de presidenta en Morena, aunque lo hizo como delegada y por un breve periodo.
Este fin de semana, el PRD, que era el único partido con presidente y secretario general hombres, ratificó en el cargo a Octavio Ocampo Córdova y designó a Verónica García Reyes como secretaria general.
La diputada Brissa Ireri Arroyo, única mujer que manifestó públicamente su intención de competir por la dirigencia, denunció que al interior del partido se repitieron prácticas antidemocráticas que impidieron una elección interna abierta y con reglas claras que permitieran el acceso real de una mujer a la presidencia.
En entrevista con Quadratín, la catedrática de la UMSNH y exconsejera del Instituto Electoral de Michoacán, Araceli Gutiérrez Cortés, consideró que esta exclusión sistemática evidencia un fenómeno que se reproduce tanto en el ámbito local como nacional.
De los lugares donde no han llegado todavía de manera efectiva las mujeres, primero están las dirigencias de los partidos políticos, y por supuesto también las presidencias municipales”, señaló.
La especialista en temas de participación político electoral y de género, considera que es tiempo de transitar hacia una alternancia efectiva en las dirigencias partidistas, como ya ocurre con las gubernaturas, pero advierte que esto no sucederá de forma espontánea.
Para que esto pase, es necesario que las mujeres interesadas lleven los casos a los tribunales y estos obliguen por consecuencia a los partidos, como en su momento ocurrió con la paridad en las gubernaturas”, indicó.
En el ámbito municipal, propuso la implementación de acciones afirmativas que obliguen a los partidos a postular mujeres en determinados municipios.
Ya es tiempo también de que se busquen acuerdos para que en algunos ayuntamientos todos los partidos se comprometan a postular mujeres. Y esto es así porque de manera natural no se está dando”, expresó.
Pero el reto, advirtió, no se limita al acceso a los cargos, sino también a la posibilidad real de ejercer el poder. “Llegar al cargo sin poder es como si no fuera”, dijo, al destacar que las mujeres también deben asumir con decisión el ejercicio pleno de sus atribuciones.
Gutiérrez Cortés también criticó la falta de sanciones ejemplares contra los partidos que incurren en simulaciones, como en el caso de candidaturas de personas de la diversidad sexual que derivaron en sustituciones ilegítimas.
Mencionó el caso de Charapan, donde la sanción recayó en la destitución de quien simuló, pero no hubo consecuencias para el partido.
El partido también tiene que comprometerse a cumplir con la parte que le toca. En Charapan, hubiera sido muy bueno que el partido perdiera su derecho a postular o a nombrar quién se iba a quedar en la presidencia”, sostuvo.
A pesar del discurso público que muchos institutos políticos sostienen en favor de la equidad, en los hechos las mujeres siguen siendo relegadas, cuando mucho, a la segunda posición: la Secretaría General.
En Michoacán, la alternancia de género en los espacios de decisión partidaria es todavía una promesa pendiente.




