La transformación tiene rumbo y Michoacán tiene que acompañarlo: Fabiola
MORELIA, Mich., 10 de marzo de 2026.- En Michoacán, ningún partido político es presidido por una mujer. PAN, PRI, PT, PVEM, Movimiento Ciudadano, Morena y PRD mantienen dirigencias estatales encabezadas exclusivamente por hombres, pese a los discursos a favor de la igualdad que se multiplican cada año en el marco del 8 de marzo -8M-, Día Internacional de la Mujer.
Todas presidencias de los partidos en la entidad están ocupadas por Carlos Quintana Martínez, en el PAN; Guillermo Valencia Reyes, en el PRI; Reginaldo Sandoval Flores, en el PT; Ernesto Núñez Aguilar, en el PVEM; Víctor Manuel Manríquez González, en Movimiento Ciudadano; Jesús Mora González, en Morena, y Octavio Ocampo Córdova, en el PRD.
El contraste entre discurso y estructura partidista resulta evidente. Mientras las dirigencias estatales organizan foros, posicionamientos y actividades para reivindicar la igualdad política de las mujeres, ninguna ha cedido la presidencia de sus comités estatales a una mujer.
En varios casos, las mujeres ocupan posiciones dentro de los comités directivos estatales, generalmente en la segunda línea de mando o en secretarías específicas, pero no en la conducción política principal de los partidos. Entre ellas figuran Rocío Luquín, del PRI; Ángeles Toro, del PAN; Verónica García Reyes, del PRD, y, en el caso de Morena, la secretaría general es ocupada por Jeanette Márquez Capiz.
En el PT, que cuenta con una dirigencia colegiada denominada Comisión Coordinadora, equivalente a su presidencia, ésta está integrada por Reginaldo Sandoval, María Auxilio Flores, Francisco Salguero y María del Carmen Martínez. En el caso de Movimiento Ciudadano, debido a que la dirigencia se encuentra en un periodo de transición, actualmente no cuenta con ninguna secretaría.
Hay casos donde incluso la segunda posición la ocupa un varón, como en el Verde, presidido por Ernesto Núñez Aguilar, mientras que la secretaría general está a cargo de Fernando Chagolla, quien también ocupa una posición de alto nivel en el Poder Legislativo, como secretario de Servicios Parlamentarios.
Además, todos los partidos cuentan con áreas o secretarías dedicadas a la agenda de género o de las mujeres; sin embargo, estas estructuras suelen tener un peso político limitado dentro de la toma de decisiones partidistas.
La farsa del aumento de 3% a 8% para formación política de mujeres
La incongruencia entre discurso y hechos también quedó expuesta en el ámbito legislativo. En diciembre pasado, el Congreso de Michoacán aprobó una reforma para incrementar del 3 al 8 por ciento el financiamiento público que los partidos deben destinar a la capacitación, promoción y desarrollo del liderazgo político de las mujeres.
El anuncio fue presentado por legisladores como un avance para fortalecer la participación femenina rumbo a los próximos procesos electorales. No obstante, el dictamen no fue publicado en el Periódico Oficial del Estado, por lo que la reforma no entró en vigor y el porcentaje vigente continúa siendo del 3 por ciento.
Esto significa que el incremento aprobado por el Congreso no será aplicable para el proceso electoral de 2027. Pese a la omisión administrativa y al discurso reiterado sobre igualdad política, el tema pasó prácticamente inadvertido en el debate público.
A pregunta expresa, distintos actores políticos consultados se pronunciaron con tibieza sobre la falta de publicación de la reforma y, hasta ahora, tampoco se ha observado una postura firme por parte de las dirigencias partidistas o de liderazgos femeninos dentro de los propios institutos políticos.
Así, el 8 de marzo volvió a colocar sobre la mesa una paradoja política en Michoacán: mientras los partidos hablan de paridad, igualdad y liderazgo femenino, ninguno ha colocado a una mujer al frente de su dirigencia estatal.




