MORELIA, Mich., 12 de octubre de 2018.- Productores de El Bajío michoacano regañaron a los diputados de la 74 Legislatura por su falta de atención que dieron a la propuesta de punto de acuerdo para exhortar a los gobiernos estatal y federal a que, conjuntamente, diseñen un plan hídrico para la zona y le asignen los recursos necesarios.

La boruca que caracterizó la sesión del pleno la noche del jueves, molestó a los productores invitados por la diputada Adriana Hernández Íñiguez quien hizo la propuesta en la que además se invita al Gobierno del Estado a que destine recursos en el presupuesto 2019 para prevenir daños como las inundaciones recientes, en tanto se formula el plan hídrico.

Cuando la diputada del Partido Revolucionario Institucional concluyó su intervención en tribuna, desde los palcos del recinto legislativo, uno de los productores reclamó a los legisladores su falta de respeto al no prestar atención a un planteamiento que para ellos es vital y se calló hasta que el presidente de la Mesa Directiva, José Antonio Salas Valencia, atinó a pedir orden y respeto. e incluso suscribieron el punto de acuerdo.

Aunque parecía que todo mundo estaba en la chorcha, hubo diputados que sí estaban atentos e incluso suscribieron el punto de acuerdo, como los panistas Arturo Hernández Vázquez y Hugo Anaya Ávila ya que varios municipios de los distritos que representan, Zacapu y La Piedad, se ubican en esa región. También suscribió la propuesta, el priísta Marco Polo Aguirre Chávez.

En su exposición de motivos, Hernández Íñiguez señaló que dada la estrecha relación entre el sector agrícola y la existencia de recursos hídricos, se hace necesario que las autoridades federales y del Estado conjuguen esfuerzos y se coordinen de manera efectiva, con la intención de que los productores del campo puedan acceder de forma equitativa al agua y así puedan potenciar la producción en la zona.

Esto cobra especial importancia si tomamos en consideración que el Bajío michoacano se encuentra ubicada en la región hidrológica Lerma – Santiago – Pacífico, una de las más dinámicas del país, pero también una de las que presentan los mayores retos en materia ambiental, dado el deterioro sostenido que ahí se ha venido padeciendo desde hace décadas, señaló la legisladora.

Citó un documento elaborado por la pasada administración federal, el cual conserva su vigencia a pesar de los años transcurridos, para señalar que son ocho son los grandes temas que afectan al sector hídrico ambiental en la Región: disponibilidad limitada y escasez de agua; baja productividad del agua y rentabilidad de algunas actividades económicas; agotamiento y contaminación de los ecosistemas; contaminación del agua en cauces, acuíferos y playas; marginación social; deficiencias en la prestación de servicios; riesgos ambientales y gobernabilidad del agua.

Además, debido al cambio climático y a otros factores tales como la pérdida de la capa vegetal y el crecimiento de la mancha urbana, los eventos meteorológicos han ido en aumento durante los últimos años y sus efectos se han potenciado de forma tal que las afectaciones a la economía de la región han ido en aumento, lo que contribuye al rezago en el sector agropecuario y al deterioro de las condiciones de vida de la población.

Otros factores perniciosos para la actividad agrícola y la gestión eficiente del agua que se han identificado son los asentamientos humanos irregulares en zonas inundables y de alto riesgo; falta de delimitación de zonas federales de corrientes de propiedad nacional; incompetencia para regular cauces; crecimiento de la población sin control; fraccionadores manipuladores con afán de lucro; falta de aplicación y seguimiento del ordenamiento territorial; pocas facilidades de obtener una vivienda digna.

Falta de integración y coordinación de sistemas de prevención y alertamiento de fenómenos hidrometeorológicos; falta de mantenimiento de infraestructura existente y de construcción de nueva infraestructura para control de avenidas, y falta de estudios y proyectos para incrementar la cultura de la población ante este tipo de fenómenos naturales; falta de programas educativos de prevención de riesgos; escasa participación del sector social, y falta de financiamiento para el ordenamiento y este tipo de estudios y proyectos.

En el caso del Bajío michoacano, esta zona no ha estado exenta de las calamidades a que se ha hecho referencia con anterioridad. Baste señalar tan sólo un ejemplo: el pasado 5 de septiembre diversas localidades ubicadas en dicha región fueron afectadas por las lluvias que se presentaron entre el sábado primero y el lunes tres de septiembre.

Es por ello que consideró necesario establecer un nexo indisoluble entre la planeación y las necesidades del Bajío michoacano, con el objetivo de potenciar las capacidades existentes en la zona, tomando en consideración la disponibilidad de los recursos naturales, la existencia de problemas estructurales y la prevalencia de fenómenos naturales que pueden afectar los procesos productivos, sobre todo en el campo. De lograrse lo anterior, podremos estar en posibilidad de mejorar las condiciones de vida de la gente que habita en la región y así incorporarla a los beneficios del desarrollo. 

“Conviene entonces insistir en la formulación de políticas que nos permitan arribar en el Bajío michoacano a un mejor estado de cosas. Es por ello que, de conformidad con lo previsto en la Ley de Aguas Nacionales, resulta más que conveniente el diseño de un Plan Hídrico para la referida región, el cual tenga contemplado entre sus fines el apoyo a agricultores y ganaderos, para así mantener los empleos y la producción que tanto se requieren”, indicó la legisladora.