MORELIA, Mich., 30 de abril de 2020.- La emergencia sanitaria declarada ante la pandemia del Covid 19 paralizó la actividad legislativa en todo el país, pese a que fue considerada como esencial por el Gobierno Federal y apenas se empiezan a aprobar, en algunos estados, acuerdos o reformas para llevar a cabo sesiones de pleno y reuniones de comisiones llamadas virtuales, en línea, a distancia o telemáticas.

La Conferencia Permanente de Congresos Locales (Copecol) ha mostrado que solo es un organismo para el turismo parlamentario ya que no ha sido capaz de proponer lineamientos generales y cada entidad hace lo que puede para tomar acuerdos, elaborar reglamentos, o hacer reformas a sus leyes orgánicas y a las Constituciones locales.

La información de reporteros de Quadratín en 13 entidades del país y la Ciudad de México, permite establecer que los poderes legislativos locales quedaron rebasados y no han podido o no han querido ser contrapeso de las decisiones que están tomando los gobernadores frente a la pandemia ocasionada por el nuevo coronavirus.

A mes y medio ya de declarada la emergencia sanitaria, solo las legislaturas de Michoacán, Jalisco, San Luis Potosí, Morelos, Estado de México, Guerrero y Tlaxcala han hecho ajustes para la realización de sesiones a distancia, aunque de diferente forma.

En Michoacán y Jalisco se hicieron reformas a las leyes internas para que tanto el pleno como las comisiones y comités puedan sesionar a distancia; lo mismo hicieron lls Congreso de San Luis Potosí y Estado de México, pero solo para las sesiones del pleno que en ambos casos entraron en receso; en Morelos fue mediante acuerdo de la Junta de Coordinación Política aprobado por el pleno.

En el Congreso de Guerrero también se hicieron reformas la semana pasada para la utilización de plataformas digitales para las sesiones del pleno, así como de las comisiones y comités y hasta tiempo se dieron para realizar un ensayo este miércoles y que todos los diputados sepan cómo utilizarlas en su próxima sesión. Del 17 de marzo a la fecha solo habían reducido su ritmo de trabajo a una sesión por semana y bajo todas las medidas de prevención de transmisión y contagio del coronavirus.

El Congreso de Tlaxcala hizo las reformas correspondientes para poder utilizar las nuevas tecnologías de información y comunicación e incluso fue el primer Congreso local en aprobar utilizando las nuevas herramientas de comunicación electrónica el 27 de marzo, la minuta enviada por el Senado de la República en la que se avaló elevar a rango constitucional el derecho gratuito a la salud, así como la entrega de becas a estudiantes y pensiones a adultos mayores.

A partir de esa fecha, los diputados han sesionado en tres ocasiones para agilizar temas pendientes y de vital importancia que permitan emprender acciones para mermar los estragos sociales y económicos del Covid 19, como la reforma al Código Penal local para aumentar a 6 años de cárcel a quien agreda a personal médico y la entrega de apoyo alimentario a las familias más vulnerables.

OREJAS DE BURRO

En el otro extremo están los congresos que se quedaron paralizados ante la pandemia como el de Querétaro, donde incluso las bancadas del PRI y de Encuentro Social han pretendido mediante recursos jurídicos obligar a la legislatura a sesionar.

En Quintana Roo ocurre lo mismo, aunque ahí los órganos de gobierno sí han intentado retomar las sesiones pero no ha habido quórum y los que hacen el vacío son los diputados del PRI, PAN, PRD, Movimiento Ciudadano y Auténtico Social, y aunque los integrantes de la Junta de Gobierno y Coordinación Política (Jugocopo) se han reunido de manera virtual, sus acuerdos carecen de validez, ya que no hay aprobación del pleno para trabajar bajo ese esquema.

El Congreso de Veracruz es otro de los que quedaron impávidos y desde el 26 de marzo simple y sencillamente no sesiona el pleno, ese día se concretó la destitución definitiva como Fiscal de Veracruz de Jorge Winckler Ortiz. De acuerdo al calendario, el primer receso del segundo año de ejercicio constitucional concluye este 30 de abril.

Hay congresos como el de Hidalgo, donde se aprobó un acuerdo de la Junta de Gobierno que incluía un reglamento, pero fue impugnado ante el Tribunal Electoral del Estado de Hidalgo por diputados de la fracción parlamentaria de Morena, pero el recurso fue desechado, por tratarse de un asunto parlamentario y no electoral y la inconformidad no ha permitido avanzar.

También están los congresos que solo han siguen los protocolos para evitar el riesgo de transmisión y contagio del coronavirus como el de Oaxaca que no ha suspendido actividades, además de restringir el acceso al público, aunque la Junta de Coordinación Política ya sesiona a distancia.

En Yucatán, el Congreso local está en proceso de análisis de una serie de reformas a la Constitución Política del Estado y a la Ley de Gobierno del Poder Legislativo y a su Reglamento enfocadas a poder realizar sesiones del pleno, así como de comisiones y comités fuera del recinto y garantizando la certeza jurídica. Hasta el momento lo único que se ha implementado es la realización de videoconferencias para algunas reuniones.

El la Ciudad de México la Junta de Gobierno aprobó un acuerdo para que las comisiones y comités puedan reunirse de manera virtual, pero sus acuerdos no serían vinculatorios en tanto no se aprueben reformas la Ley Orgánica y Reglamento del Congreso, por lo que solo podrían avanzar en el análisis de las iniciativas de ley que tienen pendientes de dictamen. La Junta de Gobierno más bien promueve un periodo extraordinario de sesiones.

En todas las entidades los acuerdos y reformas ocasionaron fricciones entre las diversas fuerzas políticas representadas en los congresos locales y, aunque se lograron, realmente no se han puesto en práctica y la actividad legislativa está paralizada al menos en la mitad del país con todo y que es considera esencial por el Gobierno Federal.