MORELIA, Mich., 18 de septiembre de 2020.- La pandemia de Covid 19 obligará a los candidatos a puestos de elección popular a hacer proselitismo en el mundo web y tendrán que contar historias con las que la gente se identifique para que puedan modificar las preferencias electorales.

No se trata de saber de programación sino de entender que las redes sociales son un espejo de los usuarios en el que ven lo que les gusta y que son gratuitas porque el negocio son los propios usuarios que pueden generar contenidos a cualquier hora y en cualquier lugar y pueden ser ciertos o falsos, de acuerdo con Juan Manuel Ortega, director del Departamento de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno del Tecnológico de Monterrey, región Ciudad de México.

En el conversatorio online #Rumbo al proceso electoral 2021 en México: la mercadotecnia digital ante la crisis sanitaria, con Carlos Adrián Jiménez de la consultora AMAP Análisis en Materia Pública, coincidieron en que se sigue tratando de la gente, pero la tecnología democratizó la difusión de contenidos que antes eran monopolio de los periódicos, las televisoras o las radiodifusoras

Es una panacea que también tiene un lado oscuro porque parece ser que los usuarios nos volvemos dependientes de quienes controlan las herramientas tecnológicas para generar contenidos ya que, por ejemplo, Televisa no gana nada con estar en Facebook o Instagram, pero perdería mucho si no estuviera, señaló Ortega.

Desde su punto de vista las campañas políticas encontrarán una herramienta en el mundo web, sobre todo en regiones urbanas, pero eso no quiere decir que no se vayan a seguir utilizando mecanismos de tierra porque no es lo mismo el norte, el bajío o el sureste de México.

Aunque dijo que no hay una fórmula para que las campañas digitales sean exitosas se debe empezar por identificar los intereses de los usuarios para reforzar sus gustos así sea con medias verdades porque a la mayoría no le gusta la confrontación y busca la información que confirme que sus ideas están bien.

Los algoritmos lo que hacen es construir un mecanismo para que la gente vea lo que le gusta, son un espejo de lo que somos y entonces se vuelve un problema que ha polarizado el mundo web porque solo se busca y encuentra lo que se quiere.

Por lo tanto, se debe construir un contenido muy inteligente, que no sea evidente porque si publicas las cinco casas millonarias de Andrés Manuel López Obrador en Miami, es un golpe fuerte y sus pros no lo van a leer; en cambio, si publicas las cinco marcas de whisky que les gusta a los expresidentes, puede interesar no solo a los contras de Felipe Calderón porque confirma lo que sabe sobre su condición alcohólica.

El éxito de esas campañas será en la medida en que se cuenten historias vinculadas con la gente algo que no se da en las redes sociales de los diputados que no dicen nada cuando publican que están llegando a una sesión, pero si subieran fotos de los temas que discuten como el maltrato a los niños, sus mensajes empezarían a tener sentido para la gente.