¡Hay que sacar del abandono a la educación!
En atención a invitación de la titular de la Instancia de la Mujer de Apatzingán, se llevó a cabo la Jornada contra la Violencia de género; para lo cual fue desarrollada don disertaciones en la Sala histórica del Cabildo Municipal: una relacionada con los Feminicidios en la Historia de la Humanidad y la segunda sobre la violencia sexual y el VIH/Sida: situación actual, feminización de la pandemia y recomendaciones de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.
Ante un lleno total del Salón de Cabildo y con la presencia de autoridades municipales, de la Jurisdicción Sanitaria No. 7 de Apatzingán, y del Centro de Reinserción Social, (CERESO), además de diversos centros escolares: Cecytem, la UPN, Escuela Preparatoria Adolfo Chávez, personal institucional del H. Ayuntamiento, la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, además de la población.
El disertante manifestó el encuadre de la ponencia, que integro cuestiones teóricas y epistemológicas sobre el Sistema de Genero y las bases que lo sustentan, destacando el patriarcado; además preciso sobre cuestiones históricas del modelo de sometimiento, control, disciplina y asesinatos que fueron cometidos por estas acciones en las diferentes etapas sociales: Pueblos Antiguos, en la Edad Media, la Modernidad y estos momentos Contemporáneos o bien de la Posmodernidad. Finalmente hablo de las graves consecuencias que se viven en el mundo con los Feminicidios y la gran y compleja situación del asesinato de las niñas. Se hizo una pregunta sobre el tema, es decir de que ha servido que hoy tengamos las mejores leyes, las estructuras operativas de dimensión universal, nacional, local y municipal y el diseño de política pública si aún tenemos el asesinato de mujeres por misoginia y machismo.
Manifestó que la violencia hacia la mujer no es un fenómeno nuevo, porque tiene un antecedente histórico patriarcal, su reconocimiento, su visualización, y, por tanto, el paso de ser considerada de una cuestión privada a un problema social, sí es relativamente reciente, tal vez de los años cincuenta del siglo pasado. Las personas sabemos de algún caso de malos tratos contra la mujer, en el entorno familiar o vecinal, o de lo que se llama violencia relacional, pero los actos de violencia se han silenciado bajo el pretexto de considerar a estos como asuntos personales o bien privados.
La mujer siempre ha estado subordinada al hombre, este fenómeno ha permitido concebir la inferioridad de la mujer y su alta emotividad y poca racionalidad, por lo que el patriarcado ha ratificado estos comportamientos que le han permitido legitimar como normales y naturales.
Son ejemplos históricos de violencia, pero también de desigualdades y discriminaciones a los que se les ha sometido a la mujer, el relacionado con el episodio que data del año 400 A.C., cuando las leyes de Bizancio establecían que el marido era un Dios al que la mujer debía adorar. La mujer ocupaba un lugar tan poco significativo que no podía recibir heredar a sus padres o marido.
En sociedades esclavistas el hombre ocupaba una posición de superioridad por la función que realizaba. En Grecia cuando la pareja era denunciada por un delito, la pena sólo le correspondía a la mujer. En Roma el padre de familia tenía la autoridad sobre todas las personas de la familia. Respecto de la mujer el hombre su pareja tenida el poder sobre ella y podía venderla, castigarla o matarla según las circunstancias.
Otra cuestión que ha generado mucha presión desde las cuestiones ideológicas es el Corán estipula los deberes y castigos del hombre sobre la mujer, el hombre puede pegarle a la esposa rebelde, así como generar actos de aislamiento al encerrarla de manera perpetua. El castigo en ocasiones es visto como resultado de procesos formativos y educativos para que la mujer no vuelva a desobedecer, muchos de estos procesos fueron exagerados y las mujeres fueron muertas. En general, la mujer en la antigüedad estaba supeditada al marido, era su dueño, su propiedad y este podía castigarla corporalmente, porque suya.
La Edad Media trajo consigo la muerte de cientos de mujeres que eran sanadoras, pero al competir con un dogma, con un Dios omnipotente y omnipresente, generaron responsabilidades de herejía y desde luego de lujuria, ambos pecados capitales. Las mujeres han sido objeto de control y sometimiento. La mujer también en estos tiempos fue utilizada para conseguir la paz a través de matrimonios entre familias y estados.
En la época Moderna, continuamos observando estos procesos de sometimiento y control de los cuerpos, así el tráfico de mujeres africanas a los pueblos Mesoamericanos generaron también muerte en contra de la mujer. Esta situación lamentablemente no ha llegado a su fin. En la actualidad, es decir en la Posmodernidad, las cifras reales del problema no se conocen en su totalidad, pues muchas mujeres no denuncian tales hechos de violencia en sus diferentes dimensiones, y muchos de los homicidios aun no son calificados como feminicidios.
Entre las elementos concluyentes sobre el fenómeno social de muerte a la mujer, se señaló que es uno de los efectos colabores del sistema patriarcal y androcéntrico en el cual vivimos la sociedad, es decir hombres y mujeres biológicos, pero también hoy, las comunidades trans.
Los elementos esenciales de la violencia de genero deben ser abordados desde el pensamiento de la complejidad, es decir, desde una posición holística y sistémica que sea producto de una revisión transdisciplinaria, que nos ayude a la comprensión del fenómeno y al rediseño de la política pública.
Por otro lado, en la ponencia sobre violencia sexual y el VIH/Sida, el Jefe de la Jurisdicción Sanitaria, doctor Noé Jaimes Plascencia, de manera institucional abordo el tema definiendo los grandes retos que se deben atender respecto de la pandemia, así como los mecanismos sociales que se requieren para evitar el contagio. En sus reflexiones hablo acerca de los procesos de feminización, y la importancia de la prevención; igualmente reflexiono sobre los mecanismos que hoy tiene la Secretaria de Salud en el Estado tanto en la Jurisdicción en Apatzingán como en la ciudad de Morelia en el Capacit para dar la atención profesional y procedente a la población.
Por su parte el disertante del Órgano Autónomo de los Derechos Humanos hablo acerca de evitar la discriminación y violencia que viven las personas con VIH/Sida, así como presentar todas las recomendaciones que han sido generadas por violaciones a los derechos humanos y libertades de los servidores públicos federal y estatales.
Se destaca la presencia del regidor de Salud Alejandro Contreras, regidora de la Mujer María Eugenia Mora, regidora Verónica Ayala, la Oficial Mayor Elsa Manzo, Directo del Jurídico Alfredo López, así como de la directora de la Instancia de la Mujer Nuelcia Endi Herrera Estrada; así como el Jefe de la Jurisdicción Sanitaria de Apatzingán Noé Jaimes Plascencia, la presidenta de la OBC “Por amor a mi tierra Apatzingán”, Emily Estefany Medina Domínguez.




