Al derecho y al revés
Qué importante es que las personas que viven con VIH/Sida, impulsen liderazgos temáticos para alcanzar mejoras en su calidad de vida, sin discriminación, desigualdad social, injusticias u otras que violenten sus derechos humanos, libertades y que dañen su dignidad humana.
Desde la ONU y sus estructuras específicas, el ONUSIDA, comparten el camino para terminar con el VIH/Sida, el mismo, esta sistematizado de la siguiente manera y lo comparto con los lectores: primero: Proporcionar servicios accesibles de prevención y tratamiento del VIH para proteger la salud y el bienestar de las personas, hoy en México se continua avanzando en los servicios PRE y POST que impulsa el sector Salud y que durante el mes de junio y julio de este año se presentaron por parte del IMSS, y en el cual tuve la oportunidad de dar una conferencia sobre el tema de la diversidad sexual y el VIH/Sida. Segundo: Dar prioridad a enfoques que hagan efectivos y protejan los derechos humanos, es decir avanzar en la perspectiva de los derechos humanos y las libertades, así como la perspectiva de género, la perspectiva de no discriminación y la perspectiva de las infancias.
El tercer aspecto que plantea la ONUSIDA, es eliminar las desigualdades sociales y estructurales en los servicios, recursos y herramientas relacionadas con el VIH, una aspiración fundamental pero que avanza muy lento para tocar los grandes problemas que tenemos respecto de la jerarquización estructural que vive la sociedad, así como, la presencia del modelo económico que vivimos y un patriarcado heteronormativo que subordina a las mujeres y domina a otros hombres con masculinidades alternativas y donde sigue presente el hedonismo, la individualidad, dejando de lado el aspecto de la comunalidad y el cuidado.
El cuarto y quinto aspecto que señala la ONUSIDA, se refieran a que tanto la academia, investigadores como al posicionamiento político de los tomadores de decisiones para recopilar y utilizar datos fiables, detallados y oportunos, así como crear y mantener un fuerte compromiso político en la toma de decisiones de los recursos para atender la prevención y la atención a personas viviendo con VIH/Sida.
Por otro lado, otros dos elementos fundamentales para seguir el camino a la búsqueda de una sociedad sin VIH/Sida es, involucrar a las comunidades afectadas, es decir avanzar en la creación y desarrollo de conciencia de prevención y atención, pero adicionalmente en materia de atención que las áreas especializadas en salud pública y el Estado asuman el compromiso de garantizar el acceso equitativo a los medicamentos y otras tecnologías de salud.
Finalmente, los otros dos elementos que desde ONUSIDA se pronuncian, y desde mi perspectiva, se requiere de otra manera de percibir la realidad, una realidad cercana a las poblaciones más afectadas y en general a toda la comunidad a través de financiar plenamente sistemas de salud públicos y comunitarios resilientes, integrados y accesibles; adicionalmente se requiere de fortalecer el diseño de la política pública que atiende a las personas que viven con VIH/Sida, que permita adaptar enfoques innovadores basados en directrices y en los últimos avances científicos y tecnológicos, investigados y de buen impacto para la población usuaria.
Recordemos que los servicios de salud son también derechos humanos, es decir, todo lo relacionado con el ejercicio de la sexualidad y la reproducción son derechos humanos, libertades; entre ellos, el derecho al libre desarrollo de la personalidad, donde cada individuo puede tomar su decisión libre, pero que ahora sea informada y acompañada de los servicios de salud pública universales para su atención sin discriminación o desigualdad.
Igualmente me parece que el ONUSIDA hace un ejercicio importante al construir una propuesta basada con enfoque de complejidad, en donde no solo son las disciplinas, o bien, entre las disciplinas, sino transdisciplinario, es decir después de las disciplinas y en acompañamiento de los saberes, para generar una propuesta holística, sistémica e interdependiente.
Gerardo A Herrera Pérez, fue durante varios años, miembro del Consejo Estatal de Atención y Prevención del VIH/Sida e ITS en Michoacán, habiendo propuesto el Día Estatal contra el VIH/Sida ante el Congreso del Estado y que, de manera conjunta con el diputado Raymundo Arreola, se logró en el año de 2028, que, cada Primero de Diciembre se consideré como EL DIA ESTATAL CONTRA EL VIH/SIDA.




