Juego de ojos
Hace unos cuántos días, el Instituto de Estudios para la Transición Democrática (IETD), presidido por Ricardo Becerra y al que pertenecen José Woldenberg y otros reconocidos académicos y prestigiadas voces del medio intelectual y artístico, dio a conocer un importante posicionamiento titulado “Agenda Mínima e Inmediata para la Reconstrucción Democrática de México”.
Se trata de un llamado de emergencia que reconoce la enorme amplitud de la pluralidad política y cultural de nuestro país, que jugó -y sigue jugando- un significativo papel para la construcción de la democracia mexicana y que ha sido fundamental en la defensa de los derechos políticos, sociales y civiles para la sociedad en las últimas décadas.
En medio de una persistente erosión de nuestra “incipiente vida democrática”, ocasionada por autoritarismo de la autodenominada “4T”, afortunadamente aún permanecen “instituciones, organizaciones y actores que promueven y sustentan libertades y derechos (gobiernos locales, medios de comunicación, revistas, universidades, centros de investigación, organizaciones no gubernamentales, asociaciones civiles, personajes públicos, legisladores y partidos políticos)”.
Esas son parte de las grandes reservas de nuestra vitalidad social para enfrentar la embestida autoritaria gubernamental que pretende que nos demos por vencidos y que asumamos que es inevitable que ellos (los del gobierno) puedan hacer lo que quieran con el país, a partir de que están convencidos de que llegaron para quedarse en el poder durante quién sabe cuántos años.
El llamado urgente del IETD a toda la amplitud democrática nacional es a sumar esfuerzos para actuar juntos de cara al 2027 enarbolando “una serie de temas centrales para nuestra vida en común”, como son el reivindicar el principio constitucional de que “la representación de las diversas fuerzas políticas en la Cámara de Diputados sea fiel a los resultados electorales”, no como hoy sucede que, con el 54% de los votos, ostentan el 73% de curules en esa Cámara.
Asimismo, el IETD llama a las autoridades electorales –Instituto Nacional Electoral y Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación- para que no continúen siendo “cómplices de las violaciones flagrantes a la normatividad electoral” e iniciar desde ya “la discusión (pública) para una interpretación constitucional que atienda la letra y el espíritu de la Carta Magna… antes del inicio de las precampañas”, que oficialmente se efectuarán a principios de 2027.
Además, el IETD llama a construir una amplia red para el cuidado de casillas, de cada acta y cada voto en esas elecciones, a la par de hacer de las campañas “un momento privilegiado para el debate de los amplios problemas nacionales” y “formular un programa de rescate y reconstrucción democrática, sin olvidar ni por un momento el problema social –pobreza, desigualdad, estancamiento del ingreso- que está en la base del extendido malestar con la democracia en México” y que ha sabido explotar perversamente el obradorismo para debilitarla.
Por ello es atendible y oportuno el llamado urgente a la unidad de la pluralidad democrática de nuestro país para actuar y movilizarnos juntos “en aras de emprender la reconstrucción democrática de la República”.




