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Foto: Archivo

No es uno, ni dos, es sistemático/Alfredo Ramírez Bedolla

Alfredo Ramírez Bedolla/Quadratín
 
| 20 de abril de 2017 | 14:36
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No es uno, ni dos, es sistemático.

Vemos como en plena temporada electoral en el Estado de México, que valga señalar es el más poblado del país y por supuesto el de mayor en número de electores, es así que de forma repentina son detenidos dos exgobernadores prófugos, primero fue Yarrington en Italia, seguida y casi espontánea la detención de Javier Duarte en Guatemala, no andaba tan lejos, ya el Padre Solalinde lo había dicho en los primeros días de la fuga del exgobernador de Veracruz que dicho personaje estaba en Chiapas, pero es importante resaltar que ambos prófugos escaparon en su momento en las narices del gobierno federal o los dejaron escapar, al igual que otros exgobernadores señalados por actos ilícitos y de corrupción,  para en su momento oportuno ser aprehendidos en “ejemplares” acciones de justicia. Dichos personajes en su momento en plenas funciones ejecutivas fueron conocidas sus evidentes fechorías y ampliamente denunciados sin que fueran molestados mínimamente, sin que hubiera una observación del gobierno federal, al contrario podemos ver las fotografías llenas de carcajadas de Javier Duarte con Felipe Calderón, Enrique Peña Nieto y múltiples funcionarios federales del más alto nivel solapando el actuar de dicho gobernador. La tolerancia a los actos de corrupción marco el actuar por los gobiernos de la república en turno; priistas y panistas.

No es uno, ni una docena de ex gobernadores, es un sistema que decae estrepitosamente en la corrupción más abierta, obscena y descarada de la historia de nuestro país, no es un exgobernador o dos exgobernadores señalados y perseguidos por sus claros actos de delincuencia y tráfico de influencias, son todo un club, toda una clase política, algunos son ex y otros están en funciones, son Diputados, Senadores, Secretarios de Estado, gobernadores, todos se distinguen por fuertes señalamientos de lujos, gastos superfluos, riquezas inexplicables, ricos nuevos al fruto del poder, tanto es así que el propio exgobernador mexiquense que ahora despacha como presidente de la república nunca pudo aclarar la adquisición de la “casa blanca” valuada en más de 80 millones de pesos. Es claro que se debe regenerar la vida pública en México.

Hoy día que se está discutiendo en el congreso del estado de Michoacán la reglamentación de la reelección, debemos reflexionar si es válido ética y moralmente aceptar para nuestro sistema político dicha figura, desde mi perspectiva no lo es y debemos rechazarla de plano, por otra parte si es relevante otorgarle a la ciudadanía un elemento democrático de defensa frente a su gobernantes en funciones, para poderles reclamar o validar sus ejercicios gubernamentales a través de la revocación de mandato, esta figura de revocación de mandato si es urgente y relevante en estos momentos, de igual forma se debe ya regular el plebiscito y referéndum como medida de decisión democrática directa para que sean los ciudadanos los que definan sobre temas de trascendencia y gran relevancia, si existiera aplicación real de dichas figuras seguro estoy que no habría pasado la reforma energética, es así que no podemos seguir dejando solo en las manos de los políticos las decisiones ya han mostrado lo peor de lo que son capaces para su beneficio personal y patrimonial e in

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