La opción
Tal vez, por lo menos así lo notamos, después de que la presidenta de México dio a conocer los rasgos más relevantes del proyecto de reforma electoral, experimentamos los momentos más intensos. Incluso hay cambios esporádicos que podemos señalar como resultado de las negociaciones, aunque no exactamente como los partidos aliados deseaban. Si hablamos particularmente de los partidos que han formado una sociedad con Morena, en principio no es una iniciativa tan generosa. Después de que se compartió, nos quedó claro que algunos aspectos, específicamente en la representación proporcional, se aplicarán directamente bajo un sistema de votación que hemos estudiado. Al comparar el poder territorial de cada partido político y las condiciones para formar parte del gobierno en la mayoría de los estados y del país, se generará una desigualdad. Así, de manera lógica, Morena se apoderará del mayor número de espacios legislativos porque encontraría mejores oportunidades con la sociedad que los demás, a pesar de que todos tengan el mismo tiempo y presupuesto para realizar campañas.
En el marco del proyecto de reformas, hay muchas sutilezas que son cruciales, lo cual no podemos negar. La estructura de ideas, por ejemplo, disminuye el financiamiento sólido de las entidades electorales que a menudo criticamos; nos parecía interminable. Es una decisión acertada porque nos hemos dado cuenta de que cualquier aspecto técnico se resuelve con menos dinero. Sin lugar a duda, una postura prudente y acertada para poder utilizar ese recurso en obras e infraestructura. No obstante, el factor fundamental sigue siendo y seguirá siendo aquellos espacios de representación proporcional, especialmente los mecanismos. En un primer momento, dijimos que la balanza sonaba equilibrada; no obstante, es evidente que existe una diferencia abismal que acorta las posibilidades de que otras expresiones consigan una ponderación significativa debido a que la marca y el efecto de la mandataria tienen influencia a nivel nacional.
Se trata de criterios más detallados para comprender la realidad de un fondo que no está equilibrado para operar. Desde ese punto de vista, no está asegurado el voto de los partidos aliados, por lo menos de algunos que han manifestado públicamente su intención de votar en contra de la iniciativa. Ya que esa situación es posible, podemos anticipar que presenciaremos la batalla más grande en el poder legislativo federal. Podemos realizar un análisis exhaustivo de lo que representa el poder político de ciertas expresiones proclamadas como autónomas, más allá del asunto de las alianzas estratégicas firmadas en los años recientes. Por ejemplo, el Verde, junto con el Partido del Trabajo, es la tercera o cuarta fuerza política en México. Durante todos estos años, han realizado un trabajo eficiente y, gracias a eso, han logrado ganarse el afecto de la población. El PT, por citar un caso, ganó con distinción distritos o municipios locales en Durango y Veracruz; eso sí, solo. Esa puede ser la misma perspectiva si no se logra llegar a un acuerdo para el proceso de 2027.
Como hemos observado, Morena busca trasladar la presión a los partidos con los que tiene alianza. De manera similar, se está llevando a cabo una campaña sistemática para hacerle presión al PT y al Verde para que den su visto bueno a la propuesta. Si no fuera así, se referían en ese contenido a ellos como traidores. Eso es, en resumen, un error que no tiene derecho a mencionar. Por lo tanto, no se les puede imponer a futuras coaliciones una decisión que cada uno tomará conscientemente dentro del marco abierto del derecho a disentir. Una perspectiva clara es que vivimos bajo un sistema democrático. No son rebeliones, sino posiciones.
Imaginemos que Morena no desea renovar una coalición en 2027, al menos en ciertas entidades. Eso podría ser un error muy grave que, de repente, podría acarrear altos costos políticos y divisiones. Otra de las razones, que también es significativa, tiene que ver con la participación en los cargos de elección popular. Es una falacia que observemos un colapso en las entidades. El verde, como el Partido del Trabajo, ha demostrado su capacidad para convocar y su profundo arraigo entre la gente desde hace años. La última encuesta que Reforma divulgó, que fue una de las más exactas en la elección presidencial del 2024, destacó el amplio margen que tienen en San Luis Potosí, uno de los núcleos principales. Su eficiencia, en efecto, se debe en gran medida al buen trabajo del gobernador.
La mayoría de los ciudadanos, quienes apoyan sin reservas a los colores de un partido, como el verde y el PT, impulsan el debate abierto. Asimismo, no existen restricciones constitucionales para que un partido o el otro designe representantes competitivos si son separados, al menos porque hemos visto recientemente una campaña de la facción dura de Morena en la que les solicitan que se definan. Eso es una coacción, además de ser una especie de presión, para intentar controlar el destino, que solo se logrará mediante el voto consciente de cada diputada y diputado del Verde y PT. Suponemos que será así, especialmente porque residimos en un país democrático que proviene de las decisiones libres y no subordinadas.
Notas finales
El gobierno de Alejandro Armenta Mier, que promueve políticas de protección al medio ambiente, comienza una campaña de reforestación masiva en Puebla con la siembra de diez mil árboles. Este acontecimiento es un hito ecológico en la capital poblana y un momento que quedará para la posteridad por el cuidado y contribución al ecosistema. Ojalá más gobiernos pongan en marcha estas políticas públicas. Enhorabuena.




