Estudiantes michoacanos: entre pantallas e IA
El paradigma que hemos cultivado, o más bien, la práctica de prever con mucho tiempo los procesos electorales, nos lleva a hacer un análisis más profundo, como en muchas otras situaciones. Lo que causó que el juego presidencial se abriera hace más de tres años, por ejemplo, fue un hito. Una especie de manual que, una vez iniciado, no tiene vuelta atrás, por lo menos hasta que tengamos más claridad acerca de quiénes están en el ánimo de la mayoría debido a su liderazgo y percepción positiva con la gente. Es cierto que muchos aspiran en ese mosaico que, por su importancia, se expande cada día a medida que los meses se acortan. De hecho, muchos están haciendo campaña de manera abierta sin respetar las fechas fijadas por el organismo electoral. Sin embargo, lo que más destaca es la observación de esa lucha desde cualquier perspectiva, que conlleva debate, posiciones y hasta una abierta confrontación sin cuarteles.
Por lo tanto, teniendo en cuenta la intensidad, el proceso interno debe ser no solo transparente, sino también un ejercicio que se apegue a lo que la sociedad defiende en las encuestas de opinión pública. Es importante que recordemos que las metodologías han ganado espacio y credibilidad en tiempos recientes, sobre todo aquellas que acertaron en la reciente derrota devastadora de Xóchitl Gálvez a manos de Claudia Sheinbaum. En este contexto, los estudios demoscópicos se vuelven muy relevantes; no obstante, el consenso y la negociación reemplazarán a las herramientas que se han estado utilizando. Para tal efecto, como he mencionado en otras ocasiones, esto dependerá de la voluntad que tengan las tres fuerzas que conforman la coalición Seguimos Haciendo Historia. Si no, la situación se vuelve un enigma y, en ciertos casos, incierta. Al mismo tiempo, por supuesto, se pone en peligro la unidad, que acaba siendo el elemento esencial para los objetivos.
Ya lo mencionamos: si la coalición de izquierda utiliza el poder político de cada uno de sus miembros al máximo, tiene una ventaja inmensa. Si es así, no tengo ninguna duda de que la izquierda se verá fuerte y vigorosa para obtener las 17 entidades federativas, entre ellas Querétaro y Chihuahua. Por cierto, esta última está observando una correlación de fuerzas en favor del alcalde Cruz Pérez, de Ciudad Juárez. Según la última investigación que Gobernarte publicó, él se ha posicionado en la cúspide y, con ello, se pone al frente para enfrentar el proceso interno. Es doblemente meritorio en este sentido, ya que compite con perfiles de renombre dentro del seno morenista. Por eso, es precisamente ahí donde radica lo relevante. En efecto, las calificadoras, que son altamente valoradas por su precisión, están de acuerdo en que Cruz es uno de los mejores presidentes municipales del país en este momento. Sin duda, todo eso puede ser la causa del momento excepcional que se experimenta en la contienda por el cargo de gobernador.
En esa misma línea, Querétaro es otro bastión, gobernado por el PAN, que también se desmorona. Los datos de todas las encuestas de opinión pública que hemos recopilado coinciden en que Santiago Nieto, quien lidera el IMPI, es el más querido por la ciudadanía no solamente para liderar a Morena, sino también para poner fin a la supremacía del panismo. Nada podrá evitar lo inevitable, sobre todo cuando están presentes los recuerdos latentes de Yucatán y del Estado de México. Es, por decirlo de alguna manera, un elemento dominante el cual es respaldado por las mismas encuestas. En realidad, nos alimentamos de esos datos que son indiscutiblemente contundentes para prever lo que puede ocurrir.
Por ejemplo, en Michoacán, el acuerdo y la negociación a nivel nacional podrían ser el acceso para Reginaldo Sandoval, quien es coordinador de la fracción parlamentaria del PT en San Lázaro. Si esto pasa, sería debido a tres características fundamentales. Es evidente que, en primer lugar, ha establecido un liderazgo en la cámara baja, especialmente para influir en la agenda prioritaria de Claudia Sheinbaum con respecto a las reformas. Eso, más que ser positivo, se convierte en un rasgo inherente, así como lo es ser el hombre de mayor confianza de Alberto Anaya, líder nacional del Partido del Trabajo. Y, si eso fuese poco, posee una gran presencia y activismo en Michoacán.
En esta agenda actualizada, mientras hablamos de los nombres que encabezan las encuestas, podemos mencionar a dos senadores de la República. A pesar de que lidiarán con el asunto del nepotismo, ellos tienen la posibilidad de ser también, en algún momento, los representantes de la coalición Seguimos Haciendo Historia en la contienda por la gubernatura de Guerrero y Zacatecas.
Por supuesto, nos referimos a los legisladores Félix Salgado Macedonio y Saúl Monreal. Ambos, por supuesto, pedirán un procedimiento democrático y abierto que debe ser priorizado sobre cualquier otro aspecto, especialmente cuando se trata de la democracia participativa, la cual debe ser respetada. Siendo así, falta mucho que escribir; sin embargo, a como van los tiempos, esto está literalmente a la vuelta de la esquina, sobre todo cuando nos hemos acostumbrado a presenciar estos ejercicios con tanta antelación.
Por último, las senadoras de la República, Lorenia Valles e Imelda Castro Castro, de Sinaloa y Sonora respectivamente, también solicitarán participar en la elección interna. En realidad, las dos son de las legisladoras que producen más y, por lo tanto, quienes tienen más intervenciones en tribuna. Eso, sumado a otros muchos factores, les ha facilitado ascender posiciones en la contienda interna de Morena por las gubernaturas de esos territorios. Ambas son líderes indiscutibles en cada uno de sus enclaves. En esa lógica, no podemos dejar de lado eso, ya que, debido al equilibrio en la paridad de género, existe una gran posibilidad de que ellas acaben siendo las coordinadoras para lo que está por venir y, siguiendo esa perspectiva, las futuras representantes del ejecutivo estatal en 2027.




