Itinerario político
Tzintzuntzan y lo público.
Gerardo A. Herrera Pérez
Trabajar temas relacionados con los derechos humanos, las libertades y la dignidad humana es un eje fundamental de la formación y profesionalización de los servidores públicos, sobre todo de aquellos funcionarios y servidores públicos que desarrollan sus actividades en el ámbito de la seguridad pública.
Los elementos de seguridad pública del H. Ayuntamiento de Tzintzuntzan, encabezado por el Director Erick Ruiz Mejía y el Subdirector José Luis Hernández Acosta, de manera coordinada con las autoridades de la Secretaria de Seguridad Pública y del Órgano Autónomo de Derechos Humanos, desarrollaron la primera parte de la “Jornada de capacitación por los Derechos Humanos”, en la cual se abordaron temas relacionados con diferentes ejes; respeto a los derechos humanos, igualdad y no discriminación, perspectiva de género, interculturalidad, y desde luego la cultura para la paz, tan necesaria para la comprensión desde donde se dónde se diseña la política pública, pero también para fortalecer el discurso público.
Desde la reflexión, todos y todas las participantes con una actitud positiva y generosa, se diserto sobre los documentos sustantivos universales, regionales y nacional, para la explicación de los derechos humanos y las libertades: Los derechos humanos son derechos inherentes a todos los seres humanos, sin distinción alguna de nacionalidad, lugar de residencia, sexo, origen nacional o étnico, color, religión, lengua, o cualquier otra condición. Se insistió que todos tenemos los mismos derechos humanos, sin discriminación alguna. Estos derechos son universales, interrelacionados, interdependientes e indivisibles y progresivos.
Los Seres Humanos nacen con sus derechos, una vez que los humanos se reúnen en comunidad y hacen sociedad, adquieren obligaciones, de esta manera, los derechos humanos incluyen tanto derechos como obligaciones. Los derechos humanos se encuentran ubicados en cinco bloques: derechos humanos de igualdad, libertad, seguridad social, seguridad jurídica y propiedad.
Los Estados asumen las obligaciones y los deberes (en este sentido el Estado mexicano), en virtud del derecho internacional, de respetar, proteger y realizar los derechos humanos. La obligación de respetarlos significa que los Estados deben abstenerse de interferir en el disfrute de los derechos humanos, o de limitarlos. La obligación de protegerlos exige que los Estados impidan los abusos de los derechos humanos contra individuos y grupos. La obligación de realizarlos significa que los Estados deben adoptar medidas positivas para facilitar el disfrute de los derechos humanos básicos. En el plano individual, así como debemos hacer respetar nuestros derechos humanos, también debemos respetar los derechos humanos de los demás.
En materia de obligaciones tal como lo prescribe la Declaración Americana de los Derechos y Deberes las personas tenemos obligaciones, tales como; la instrucción, votar en procesos electorales, trabajar, colaborar y cooperar en las comunidades, pagar impuestos, entre otros.
Por otra parte, el derecho humano a la seguridad pública es una obligación del Estado mexicano y una responsabilidad de atenderlo de los tres niveles de gobierno, el Federal, Estatal y el municipal, toda vez que como los expresa Sergio García Ramírez, la seguridad pública es una cualidad de los espacios públicos y privados, que se caracteriza por la inexistencia de amenazas que socaven o supriman los bienes y derechos de las personas y en la que existen condiciones propicias para la convivencia pacífica y el desarrollo individual y colectivo de la sociedad.
También se abordaron los temas de igualdad y no discriminación, como la perspectiva de género, la multiculturalidad y la importancia de seguir trabajando con cultura para la paz. La paz no es ausencia de violencia, sino la capacidad de que las personas puedan resolver sus conflictos en equidad, es decir, dar a cada quien lo que le corresponde. Igualmente esa paz, debe integrar elementos de diálogo, tolerancia, respeto, los valores y la convivencia.
La importancia y participación del personal institucional en las tareas de respeto a la dignidad humana son fundamentales para no violentar los derechos humanos y libertades de la población. Para finalizar, se reconoce la gran participación de las y los compañeros en su intervención durante el proceso de capacitación hombres y mujeres con una actitud destacada, colaborativa, respetuosa, pero sobre todo que avanzan en el conocimiento de los derechos humanos.




