La opción
Fue inaugurada la exposición: “Turgencia y violencia”… y quienes son ahora nuestros dioses?; de Verónica Basáñez Guerrero, que se presenta de manera exitosa en el Centro Cultural “Excolegio Jesuita”, en Pátzcuaro, Michoacán, y que estará expuesta durante dos meses, es decir abril y mayo de 2025.
La difusión que se ofrece para promoción de la exposición, tiene un elemento que llama poderosamente la atención y es la frase “..y quienes son ahora nuestros dioses?”, esto ya es un indicativo de lo que ahora la sociedad esta buscando, frente a un vaciamiento existencial, es decir, la búsqueda de un propósito de vida, especialmente en momentos de crisis o bien, de incertidumbre que ya no satisface las creencias tradicionales por desconfianza de instituciones de siempre y que ahora se requiere de nuevas formas de espiritualidad o devoción (al dinero, la meritocracia, el éxito, los valores líquidos, el hedonismo, el consumo, las marcas que ofrecen una mejor calidad de vida, ideales y causas, tecnología, personajes en redes sociales, entre otros).
Otro elemento en la búsqueda de nuestros dioses, es atención a nuevas realidades presentes, como el cuidado del planeta a través de los movimientos ambientales o bien, la justicia social; adicionalmente de la búsqueda de algo superior para conectar con otras mentes y en general con el mundo que nos rodea.
Al entrar a la galería María Teresa Dávalos, en donde se encuentra hospedada la exposición, cuya curaduría estuvo a cargo de Verónica Basáñez y Rubén de la Mora, destaca la presentación de obras de gran formato, atendidas bajo un enfoque de multimedios y el acompañamiento de tarjetas informativas sobre los contenidos de la obra. En el recorrido se puede observar diversos formatos y construcciones de lo que el modelo económico neoliberal genera a través de un hiperconsumo hedonista de marcas y productos diversos que favorecen entre otras actividades a la hipersexualidad.
El recorrido para admirar la obra, me hizo pensar en varias autores que critican el hiperconsumo y los valores líquidos, le inmediatez: pensé en Guille Lipovetzky quien ofrece una reflexión que describe una sociedad marcada por el narcisismo, el consumismo y el hiperindividualismo; de esta manera, los valores tradicionales pierden fuerza y se prioriza la búsqueda de placer y realización personal. O bien, con Zygmunt Bauman, quien analiza cómo el consumismo y la globalización han transformado las dinámicas sociales, promoviendo una cultura de satisfacción inmediata y desechabilidad.
Me acompaño en la reflexión de estos autores por el impresionante mural integrado por una retícula de veinte cuadros elaborados con materiales reciclados, que van desde el cuadro número uno, con la presentación de un regalo debidamente preparado con papel y listón, y los próximos dieciocho cuadros que evidencian la falta de sensibilidad humana para el manejo de los desechos sólidos, para finalmente concluir con el cuadro número veinte, en donde los materiales utilizados en muchos de los regalos que hacemos en distintas ocasiones a nuestros compañeros, familias, o vecinos, tienen un final desastroso y de alto impacto para el medio ambiente. En este cuadro final, se presenta una tortuga que ha sido presa de los materiales de desecho que van al océano y seguramente de no ser atendida morirá. Es decir, el hiperconsumo, y la inmediatez generan las condiciones que impactan al medio ambiente y ponen en riesgo la sostenibilidad para esta generación y las próximas generaciones.
Sobre el pie de la obra de estos veinte cuadros, con su autora Verónica Basáñez, hablamos acerca de las tres, cinco y, siete “R”, y los talleres en los cuales me ha toca incidir, ella me manifiesto que había un “R” más, que es el retener, es decir, preparar ladrillos con el pet a partir de utilizar los materiales que vamos utilizando en nuestros consumos cotidianos para después concentrarlos y elaborar ladrillos que posteriormente pudieran ser de utilidad.
Existen dos elementos más que me parece que debo de comentar, el primero, al iniciar la exposición existen diversas estampas con contenidos de las piezas en exhibición que plantean diversas formas de la comprensión de lo que se presenta; pero al finalizar, en una gran manta transparente, divida por bolsas de 10 por 15 centímetros, donde se colocan las reflexiones vertidas sobre pasta que en el momento se moldea y con un palillo se precisa la reflexión a la que llega cada uno de los visitantes, con ello, se construye un gran muro de lamientaciones, donde se colocan dichos mosaicos preparados en el momento.
Durante el recorrido de la obra, estuvieron presentes los curadores y la artista visual, acompañados de los embajadores de la Paz, Sergio Omar García y Gerardo A. Herrera, además del director de Teatro Fabri Velezi; recomendable la asistencia al Centro Cultural “Excolegio Jesuita”, en Pátzcuaro, Michoacán, para la visa a la exposición, toda vez de la importancia de impulsar acciones que permitan generar un pensamiento crítico de lo que vivimos, el manejo y control de la emociones, pero además de evitar los valores líquidos y transitar a valores sólidos, para el cuidado no solo del medio ambiente, sino de los seres vivos.
En mis comentarios con el doctor Rubén de la Mora, tanto Sergio Omar García, como quién escribe esta nota, reflexionamos sobre las cuestiones de la inteligencia artificial y su importancia en la vida cotidiana y de las y los estudiantes; pronto el doctor Rubén de la Mora, disertará sobre estos tópicos que son fundamentales para la construcción del modelo social que ya estamos viviendo con robótica, inteligencia artificial y nuevas tecnologías.




