Encontronazo con la realidad; los “diablos” andan sueltos

Por JORGE OCTAVIO OCHOA.- El abucheo que sufrió en el estadio de “Los Diablos”, es el primer aviso de que, efectivamente, “los demonios andan sueltos” y que la polarización social está tomando dimensiones inconmensurables.

Para colmo de males, el “santo varón” viene a sacar a colación ahora que dos días antes del asesinato, se reunió con Colosio. ¡Justó él, uno de los protegidos de Camacho Solís, quien le arruinó la vida al candidato!

Son simbolismos. La sociedad está confrontada por ese empecinamiento de dividir al mundo entre “buenos y malos”, “fifis y pueblo”, “conservadores, neoliberales y demócratas”. Se está sobrecalentando el país.

Lo peor es que la percepción de inseguridad va en aumento. La violencia se ha expandido por todo el territorio; 4,826 ejecutados en un sólo bimestre (enero-febrero) una cifra histórica que no se dio ni durante la guerra de Calderón.

Los sindicatos se han radicalizado. Después de muchos años sin huelgas hoy vemos paralizadas universidades y empresas, por la promesa divina de aumentos salariales del 20% y el reparto de los altos sueldos entre “las bases”.

De acuerdo con datos oficiales de la Secretaría del Trabajo, en el primer bimestre del año se registraron 814 emplazamientos a huelga y la existencia de cuatro huelgas vigentes en las que se tiene involucrados a 13,080 trabajadores.

Bajo ésta óptica, amplios sectores de la clase media ya empiezan a recibir “acuse” de lo que implica la 4a Transformación: “o te disciplinas y acatas o te llega la Santa Inquisición” vía fiscal o por redes sociales.

Miles de burócratas han perdido su empleo; adultos mayores han tenido que anticipar su jubilación; catedráticos temen perder sus altos sueldos y aulas, porque alguien quiere repartir los panes entre profesores de asignatura.

Y no es que la premisa esté mal. La idea es tratar de que la riqueza llegue para todos. El problema es la forma como se quiere aplicar esta “Renovación Moral“: con mentiras aderezadas de verdades.

Porque los otros eran corruptos, el nuevo gobierno ha decidido suspender las licitaciones de contratos en Pemex para asignar por “invitación restringida” más de 2 mil millones de dólares a constructores de plataformas. Eso es una farsa.

Así, el nuevo régimen ha emprendido un camino nefasto, donde la mediocridad, el populismo, el autoritarismo y la demagogia campean, por encima de la eficiencia, la capacidad, la transparencia y la profesionalización. 

En una auténtica revancha social, los jodidos, los desempleados, han tomado como bandera, la máxima de que nadie gane más de los 108 mil pesos mensuales que gana el Presidente de la República.

Imbuidos en ese ánimo justiciero, ahora las movilizaciones sindicales no sólo revisan los Contratos Colectivos de Trabajo, sino que se instituyen en paladines de la ética y la moral para revisar el escalafón y exigir “quitas” de los altos sueldos.

Por eso, en el primer trimestre del año vimos como se deterioró el ambiente laboral, por esas consignas que emanan del propio Ejecutivo Federal, en una cruzada quesólo ha democratizado la angustia y la pobreza.

Por eso le chiflan, señor Presidente (y me pongo de pie, no vaya a ser que los AMLOVERS me vayan a fustigar); no se sienta agraviado, ni crea que los “fifis” tienen esa capacidad de reagruparse tan pronto.

Usted tiene que pensar más y reaccionar menos. Poner a estudiar a algunos, como Esteban Moctezuma, quien durante años se distinguió como cortesano y delator pero no como estratega. Los documentos sobre Roberto Madrazo, en el Zócalo, dan la ruta de esta digresión.

LOS DEMONIOS SUELTOS

Su conflicto con la CNTE no está resuelto. Ellos quieren PLAZAS LABORALES, CONTROL DEL DINERO y por supuesto CERO EVALUACIÓN. La 4T les ofrece el 50% de las plazas magisteriales vía el apartado B. ¡Populismo puro!

En medio de las mentiras, a las universidades les dijo que les aumentaría el presupuesto. No lo hizo, estuvo a punto de eliminar la “autonomía” y ahora promete que aumentará los sueldos a maestros de asignatura.

¡Que autonomía ni qué mis polainas! pareciera ser el grito en este caso. Las huelgas se alimentan bajo la falsa afinidad ideológica; la inclusión, justicia social, equidad, transparencia, rendición de cuentas y democratización.

El problema es que los demandantes no están dispuestos a someterse a esos mismos preceptos y están manchados por esa corrupción que critican pero en vía de mientras, se ha generado un ambiente de lucha de clases.

Unos se niegan a reducir sus sueldos; otros defienden sus “autonomías” institucionales; unos más piden control de plazas laborales y otros tantos piden el reparto de los altos sueldos de autoridades entre las bases.

Todo ello, auspiciado por un gobierno que: No es juarista. No se explica por qué abre concesiones de tv a las iglesias si uno de los principales postulados de Juárez era la separación de la iglesia y el Estado.

Es mentiroso. La visita de Kushner no fue una reunión de cuates. Se saltó al Congreso, se tomaron acuerdos y AMLO hace lo que se le pega la gana. ¿Una reunión no oficial en la que se llegó a acuerdos oficiales? ¡Por favor!

LA DIVISIÓN SOCIAL

Según el consultor en comunicación política, Claudio Flores Thomas, en México existe ya todo un fenómeno de ataque a los medios de comunicación y periodistas que se atreven a criticar al presidente Andrés Manuel López Obrador y  su gobierno.

El caso de la red: #redamlove”, tiene validez científica, es sólido técnicamente y demuestra que hay un fenómeno en redes sociales de bots y de reacción inmediata cuando se cuestionan actos de gobierno.

El estudio fue realizado por Signa Lab ITESO, denominado “Democracia, libertad de expresión y esfera digital.

Es todo un análisis de tendencias y topologías en Twitter, pero que también se repite masivamente en YouTube y Facebook. Desde ahí califican quién es y quién no es un buen reportero, con base en lo que preguntan y comunican del presidente López Obrador.

Flores Thomas, director de Lexia Insights & Solutions, advierte que esto ha generado una especie de “feligresía radicalizada“. Parece que están defendiendo a un Dios o a una religión o una fe, y no una figura política que también corre el riesgo de equivocarse.

Pero no todos están convencidos, por eso chiflan, señor Presidente. Por las mentiras, por la manipulación y por el insulto de tratarnos como idiotas con sus encuestas amañadas.

No, su presunta reelección no es lo que preocupa. Lo que enfurece es el engaño de querer meternos a Morena como la nueva religión: una mayoría que pueda hacer lo que le venga en gana. No, señor Presidente, esa no es la ruta.