Teléfono rojo
México polarizado, en medio de llamados al odio
Por JORGE OCTAVIO OCHOA.- Es un hecho que nuestro país está nuevamente polarizado. Los llamados al odio se filtran por todos los espacios, las familias se empiezan a confrontar y al final del día uno piensa: ¿Quién gana con todo esto? ¿Qué les heredaremos a nuestros hijos y nuestros nietos?
Pero la polarización no es de ahora, viene desde hace más de medio siglo, tiempo en que un sólo partido concentró tal poder que limitó las aspiraciones de millones de mexicanos, pulverizó los anhelos y dejó una población de más de 40 millones de compatriotas que viven en la más profunda miseria; y a otros 30, en la angustia del desempleo y la informalidad.
Son cerca de dos generaciones de damnificados por un partido que hizo de la política el arte de la sumisión, el chantaje, la mentira y la traición. El PRI pasó de ser un partido paternalista, populista, "dador" de despensas y "embutes", a convertirse en un ente totalitario, que repartió la riqueza nacional sólo en algunos cuantos.
Del placeo entre la gente, se refugió en sus oficinas e inició la práctica del conciliábulo y el reparto dosificado del poder con otros partidos hasta la cesión completa, que arrancó desde el sexenio de Carlos Salinas de Gortari para ponerlo en manos del PAN, su pariente más cercano en el terreno ideológico. Esa praxis política contaminó sin embargo a los demás, incluido el PRD.
Puede que uno esté de acuerdo con Andrés Manuel López Obrador respecto a que una "minoría rapaz" se apoderó de México y ha hecho en el territorio nacional cuanto les ha venido en gana. De hecho, el fondo real de la política de "los moches" deviene de ese acercamiento de los empresarios con los políticos para sacar raja, torcer la ley y quedarse con los grandes filones de negocios sin necesidad de licitación.
En particular, en la industria de la construcción, la minería, las telecomunicaciones, en la creación de infraestructura hospitalaria, así como en el comercio de medicinas, hay grupos verdaderamente privilegiados.
Desde el Congreso, legisladores han cabildeado a favor de esos intereses y en la propia capital de la República se puede detectar, a simple vista, el explosivo crecimiento de condominios, adosados con toda la parafernalia comercial y de modo de vida muy "a la gringa".
De hecho, PAN y PRD han sido, en los últimos años, los grandes beneficiarios de esa política de expansión capitalista donde los bancos poseen sus grandes torres, con acceso directo al circuito interior, en una muestra de poder y riqueza al pie del Castillo de Chapultepec.
Pero de ahí, a generalizar y dejar abierta la acusación contra todos los empresarios e inversionistas, además de torpe resulta extremadamente peligroso. Si no medita sus palabras, AMLO podría enfrentar en un corto tiempo a su propio fantasma: el autoritarismo y aplicar medidas al puro estilo José López Portillo.
Todo parece indicar que será el ganador en la próxima contienda. Ni todos juntos los demás alcanzan sus números actuales. Este sólo hecho debiera obligarlo a ser más ponderado en todo cuanto dice. No parece darse cuenta de que al sólo abrir la boca pega en la línea de flotación a nuestra moneda y los capitales golondrinos ya están preparando maletas.
Si ya entró en ese terreno de la confrontación, tiene que decir al menos, las pistas de los sectores en los que esos grupos se beneficiaron; quienes son los politiquillos de medio pelo que se han enriquecido a costa de la ignorancia de la gente. Si ya dio nombres, al menos tiene que decir el por qué. Pero hasta ahora todo lo ha dejado en una generalización.
También tiene que aclararnos el por qué, de la noche a la mañana, convirtió en "chivo expiatorio" a Elba Esther Gordillo, una mujer que se convirtió, por encima de Carlos Jonguitud Barrios, en lo más nefasto que existe en nuestro país.
Una mujer que intimidó a contrincantes, tanto de la política como del periodismo; que movió su poder contra chicos y grandes; que corrompió a más de 100 periodistas con dádivas y chayotes que desde la Secretaría General del CEN del PRI repartía.
Una mujer que convirtió al magisterio en la gran prostituta de la política, porque los mentores se veían comisionados y felices, sin dar clases, cobrando dobles y triples plazas siempre y cuando apoyaran en ciertas movilizaciones.
¿Por qué Andrés Manuel dice que ella fue chivo expiatorio cuando en la pasada elección puso la maquinaria del SNTE al servicio de Felipe Calderón para movilizarse en las urnas y hacerlo ganar la Presidencia de la República? ¿Es que acaso quiere que aplique el mismo método pero ahora al revés?
Esas contradicciones profundas son las que preocupan con respecto a lo que busca López Obrador y al gravísimo peligro que implica darle "carro completo" en el Congreso de la Unión, gubernaturas y alcaldías. La Regeneración puede convertírsenos en Refundación.
¿Cómo nos explica esa inesperada derechización de su MORENA con la inclusión de dos exdirigentes nacionales del PAN, Manuel Espino y Germán Martínez Cazares, como asesores y estrategas de su campaña, los mismos que lo llamaron "un peligro para México" y que armaron la estúpida teoría del símil con Hugo Chávez, aunque López Obrador no tenga nada qué ver con el sector militar.
¿Cómo sentará -por ejemplo- a estos dos en la misma mesa con los dirigentes de la CNTE, un organismo sindical especializado en el chantaje y la amenaza porril?
Son muchas las contradicciones, porque no se explica ese afán de lavar culpas de personajes impresentables como Manuel Bartlett, el hacedor del milagro salinista en 1988, que resguardó los paquetes electorales cortando cartucho.
Todas esas inconsistencias son las que nos hacen pensar en un voto dividido. Si ya negoció con sus enemigos y hasta los perdonó, pues ahora que se siente con sus contrincantes y dialogue. Esa será, por lo menos, su obligación.
Por lo demás, todos aquellos que festinan ese triunfo y creen que con eso saldrán del desempleo y las penurias en que se encuentran, podemos apostarles 10 a 1 a que tampoco en esta saldrán. El deterioro del país es muy profundo y tardará años repararlo, empezando por la corrupción ¡No sigan esperando dádivas ni arreglitos extra legales para mejorar su pensión!




