Michoacán 2027: mover las piezas, cambiar el juego
¿Quién mintió más?
Al margen de las preguntas: ¿Quién miente? o ¿Quién mintió? La única verdad irrefutable es que el INE se encuentra fracturado hasta sus cimientos. Los alegatos de la presidenta Sheinbaum y de toda la estructura del régimen de Morena y la 4T, lejos de aliviar el escándalo Taddei-Hernández Casillas, lo profundizan.
Retrotraer los hechos 20 años sobre un presunto fraude electoral que nunca pudieron comprobar, no sepulta la montaña de corrupción que ha dejado la ex titular del INE y su familia, colocada en altos puestos en Sonora, a la sombra de Alfonso Durazo Montaño, donde preparan una de las más grandes traiciones a la patria.
Lo que no pudieron descubrir en 8 años en el poder, pese a que tenían todas las herramientas en sus manos, hoy hacen patéticos sus argumentos sobre la existencia de un “duopolio” al que nunca pudieron fincar responsabilidades por desvío de recursos, peculado o fraude electoral.
Dos medios periodísticos les han descolocado la mandíbula a base de pruebas contundentes (Reforma y Latinus) y los han obligado a montar un show sobre bloqueo de cuentas a empresas y personas, que sólo han propiciado el movimiento y presumiblemente la fuga de capitales de los inculpados.
Más allá del: ¿quién miente? lo único que recuperará la credibilidad de la presidenta Sheinbaum, es sentar en el banquillo de un juzgado a Guadalupe Taddei y José Alfredo Hernández Casillas. De otra forma, su descrédito ante la sociedad será irreversible. “No mentir, no robar, no traicionar” son, a estas alturas, vituperio.
El escándalo de las tarjetas Broxel, que repiten el escándalo Monex, del PRI, así como la compensación ilegal del ISR a sus aguinaldos, colocan a los diputados federales de Morena en su real y justa dimensión: lacayos del Poder Ejecutivo. La división de Poderes ya es solo retórica.
Hace unos días, poco antes de que estallara el escándalo Taddei-Casilla, los diputados federales crearon una partida para compensar el ISR que les restarán de su aguinaldo. Oficialistas y opositores han guardado un silencio cómplice. A esto le llamaron, eufemísticamente, “prestación I.S.R. de aguinaldo”. 64 mil por cabeza.
Este hecho significaría, por sí solo, una grave afrenta para ese pueblo al que tanto dicen defender unos y otros. Pero los nuevos escándalos, marcan la voracidad con que el nuevo partido de Estado se arroga el ejercicio del poder, sin respeto alguno a la ciudadanía, lejos, muy lejos de la “austeridad republicana”.
Los “monederos electrónicos”, precargados con 10 mil pesos, que desde hace 5 meses han entregado a los diputados federales de Morena, según reportaje de El Universal, es otra bofetada en el rostro de la gente, incluso para aquellos que reciben pensiones y becas del “Bienestar”. Es un insulto a la dignidad.
Los diputados federales reciben una “dieta” mensual de entre 150 y 170 mil pesos mensuales. Incluye 1,250 mensuales de despensa; 40 días de aguinaldo al año; prima vacacional equivalente al 50% de 10 días de salario tabular; alrededor de 45,786 pesos mensuales por asistencia legislativa y aproximadamente 28,772 pesos mensuales de presunto apoyo por atención ciudadana.
Hay que añadir este año, esos 50 mil pesos que le dieron a cada uno de los 254 diputados federales de Morena, en un “monedero electrónico”, para viáticos y gastos empresariales, que permiten deducciones de hasta 100%. No tienen fecha de vencimiento y permiten retiros de efectivo en cualquier cajero.
¿No mentir? López Obrador hace 15 años había denunciado que la coalición Compromiso por México (PRI-PVEM) y su candidato Enrique Peña Nieto, dieron tarjetas de prepago emitidas por el Banco Monex, a operadores políticos para que éstos, a su vez, dispersaran los recursos a coordinadores, delegados distritales y enlaces para coaccionar y comprar el voto.
Tres lustros después, ellos aplican el mismo método para distribuir ilegalmente 63 millones 500 mil pesos que no se sabe si están presupuestados. Los diputados federales de Morena ya recibieron cinco monederos electrónicos con saldos precargados de 10 mil pesos en cada una de ellas.
Por eso, la propuesta de reabrir investigaciones de lo ocurrido en el INE desde hace 20 años, es una de las ideas más torpes que pudieron sugerir a la presidenta Sheinbaum. Es como reabrir los expedientes del narco en México, desde la época de Miguel Ángel Félix Gallardo, cuando todos sabemos que el PRI fue su promotor.
Así como la cancelación del aeropuerto de Texcoco se convirtió en la decisión más estúpida en la historia de la economía en el mundo, el caso Taddei se convertirá en el peor manejo de crisis en la historia política de México. Va para 4 semanas y Claudia Sheinbaum se empeña en echarle más leña.
La descomposición de Morena en el poder es incontrovertible. La ciudadanía votó en el 2018 como lo hizo, harta ya de los excesos priistas. Con ella hubo una luz de esperanza y la ilusión de que una mujer marcaría el cambio. Ahora, se empieza a fortalecer la versión de que su elección fue una farsa.
El intento de Andy López Beltrán, de convertirse en víctima de una conspiración, se diluyó en menos de un día, y hasta su cuenta en la Red X desapareció por hacer acusaciones sin sustento al FBI. Ahora, las miradas se posan también sobre Ariadna Montiel
Ella tiene mucho qué explicar cómo Grupo Maferfun S.A. de C.V., creada en Veracruz en 2019, a los 6 meses de que Andrés Manuel López Obrador asumiera la presidencia de la República, empezó a recibir grandes contratos desde un local de la Central de Abasto en la CDMX, en un modus operandi parecido al de Taddei.




