Transformación social con ecoformación y ecoéticas.

Gerardo A. Herrera Pérez

En próximos días conmemoraremos un día más del Día Internacional de la Madre Tierra, ella, es la casa de todas y todos, en ella se encuentra la Naturaleza, el Medioambiente, la Biodiversidad y la Vida. No cuidarla compromete la estabilidad de los seres vivos, ahora y para las próximas generaciones, de ahí la importancia del concepto de sostenibilidad.

Una hoja de ruta para impulsar las transformaciones y cambios a nivel planetario es la llamada Agenda 2030 Objetivos Sostenibles del Desarrollo (OSD), impulsada por la ONU, y suscrita y ratificada por el Estado mexicano;  entre los objetivos de la Agenda 2030 esta erradicar la pobreza y hambre, que en México suma alrededor de los 55 millones de personas y cerca de nueve millones de personas en condiciones de pobreza extrema, situación nada fácil cuando vemos que continua la falta de empleo,  y ahora también la crisis de un sistema de salud y educativo, pero también la crisis ambiental, social y de personas como nos señala Feliz Guattari.

El Estado mexicano debe impulsar acciones para hacer posible erradicar el hambre y la pobreza que ha traído el llamado desarrollo desde los años cuarenta del siglo pasado, para ello, los retos  son poner fin al hambre y a la pobreza, baste salir a las zonas rurales, o bien a las zonas suburbanas o marginales de las principales ciudades para darse cuenta del binomio; además  se requiere una  seguridad alimentaria,  que la nutrición permita a las niñas y a los niños en su primera infancia estar protegidos con este derecho; promover la agricultura sostenible para esta generación y las próxima cuidando el agua, el suelo y el aire; por otro lado, es importa que se siga trabajando en un  educación incluyente no solo en el discurso sino en la práctica, pero además que esta sea equitativa y de calidad que permita generar oportunidades de vida de las personas; continuar trabajando en equidad de género, en la perspectiva de género, promoviendo mejores prácticas que disminuya el androcentrismo, el patriarcado y la violencia de género que tanto daño nos genera como sociedad (son cambios culturales que requieren años, pero debemos seguir insistiendo); pero también requerimos del cómo empoderando a las mujeres y a las niñas para que luchen por la defensa de sus derechos y de la familia, de la sociedad, y no solo sepan de sus derechos, necesitamos pasar a la acción.

El Estado mexicano a través de su Gobierno debe revisar la forma de proteger los derechos planteados en su marco constitucional y legal, para cumplir la Agenda 2030 de la ONU. Yo continuo pensando en la importancia de centrar nuestra visión de sostenibilidad y sustentabilidad desde la perspectiva ya no de lo etnocéntrico, o de lo antropocéntrico en el diseño de la política pública, sino el diseño de una política pública sustentada  desde lo ecocentrico, desde la ecoformación y desde el impulso a una nueva ética, que llamaremos ecoética que respete la vida como eje central de esta realidad ambiental en que vivimos.

En estas tareas todos debemos de trabajar, es obvio, no solo el Estado mexicano, sino también todos los actores políticos y sociales, las empresas,  los sindicatos, la academia, y todo aquel que este comprometido con la viabilidad de la Madre Tierra. Es decir, el México al que aspiramos y deseamos transformar puede alcanzarse con educación, cultura, investigación, tecnología e innovación, mediante el diseño de políticas públicas que tengan como eje a la vida para que todos los seres vivos estemos protegidos de la rapacidad del modelo económico que vivimos.

Todos tenemos compromisos con la Madre Tierra, muchos ya estamos trabajando desde nuestras trincheras, lo hacemos en lugares tan pequeños como son Huaniqueo, en el preescolar de la Maestra Nena, quien enseña a cuidar el medio ambiente y la Madre Tierra, lo hacen la Inspectora Tere y todas sus directoras impulsando acciones de educación ambiental aquí en Morelia. Lo hacen en Apatzingán el Instituto del Valle de Apatzingán, el Tecnológico de Apatzingán y de Pátzcuaro, como el de Jiquilpan. No obstante el diseño de las mallas curriculares de la educación básica  en esta nueva Reforma Educativa, deberá comprender este cambio de paradigma de migración de una visión antropocéntrica a una visión ecocéntrica de respeto a la vida, como ya lo hacen países como Ecuador y Bolivia en sus nuevas constituciones de principios de este siglo XXI.

Me costa el trabajo que hacen deportistas comprometidos con la causa del medio ambiente y su ecoformación y ecoética, Deportista con causa A.C., de Martin Bucio, o bien, Por amor a mi tierra Apatzingán, A.C. de Emily Stephani, Grupo de Facto Diversidad Sexual en Michoacán, A.C. con Pedro Chávez, o Alas de Monserrat  ellos, ellas, continua en una tarea importante de fortalecer la creación y desarrollo de conciencia verde para la sostenibilidad de estas generaciones y las próximas que vendrán. Así mismo lo veo en las comunidades de aprendizaje con quienes trabajo en Santa María de Huiramangaro, o en Jarácuaro, y en Morelia en Ciudad Jardín.

Necesitamos que más jóvenes se sumen a estas tareas, esos jóvenes que se unen a retos y que recogen varias toneladas de basura, o en sentido estricto de desechos sólidos; requerimos de los jóvenes comprometidos y entusiastas por la creación de un nuevo paradigma verde, de conciencia verde. Pero también requerimos de más autoridades comprometidas, de empresarios, académicos y líderes sindicalistas que nos ayuden a atender, a proteger a la vida y al planeta, al tiempo que se fortalezcan la paz y el acceso a la justicia.

Si bien en Michoacán como en otras 18 entidades federativas existen Programas Estatales de Derechos Humanos, requerimos de continuar trabajando en temas que nos permitan conocer el grado de avance que tienen los derechos humanos en el marco de la Agenda 2030, dichos temas han sido abordados ya por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, pero se requiere de hacerlos en las entidades federativas: Presupuesto Público y Derechos Humanos (promover la participación de todos los grupos en condición de vulnerabilidad); Ciudades Sostenibles y Derechos Humanos (Lázaro Cárdenas, Apatzingán, Morelia, y las principales ciudades de Michoacán); los Derechos Humanos y la Corrupción (se requiere que trabaje de manera destacada las estructuras tanto nacional como local),  Protección de Ríos, Lagos y Acuíferos, desde la Perspectiva de Derechos Humanos (Rio de la Pasión); Protección de bosques y Derechos Humanos; La alteridad y espacialidad colonial y multicultural de la otredad y los Derechos Humanos. El Género y los Derechos Humanos; el aire, la contaminación, la verificación  y los Derechos Humanos; es decir, todo está relacionado con los derechos humanos es una cuestión holística y sistémica,  pero le debemos dar un enfoque desde la perspectiva de la vida.

En este sentido, desde Peribán, está Alfredo Arroyo, él también está trabajando de manera destacada para evitar que se sigan destruyendo los diversos ecosistemas de la Madre Tierra. Él está invitando a los productores a escuchar las problemáticas que presionan a la Naturaleza, al medio ambiente y a la biodiversidad.

Conozco a personas que hacen su participación de manera personal, sin hacer alarde del trabajo que cuida al medio ambiente, conozco a personas que trabajan por un mejor mundo. Y tú que estás haciendo por cuidar tu Madre Tierra?.