Descomplicado
A gran fiesta toma forma
El pueblo de México, noble y sabio, goza en grande, deja la tristeza, vibra eufórico por su selección de Fut.
Vista panorámica
El pueblo que sufre, su cielo cargado de problemas, violencia y abusos respira, su alma goza por la victoria de su selección de fútbol.
No es el gozo de infantes que lalgunos líderees malvados manipulan, humillan y explotan, engañándolos con el circo, como lo han hecho muchos líderes sociales. dan shows en pantallas gigantes en vez de trabajo y paz, vida digna y escuelas, atención médica, empleos, justicia y paz.
Mientras la actividad habitual de los políticos continúa: formación de dos nuevos partidos, acciones de MO—NA, ya en campaña electoral disfrazada con el nombre de defensa de la Transformación y la Soberanía (nombre altisonante, concepto que nada tiene que ver aquí, nada de eso está en juego). Piensan que “le ven la cara” al pueblo bueno. Estan ya en campaña electoral, cuando no es tiempo fijado por la ley.
Los temblores le han pegado a Venezuela con daños espantosos, Japón, las capas telúricas se mueven.
En Michoacán han empezado el proceso de elección, por dondequiera hay reuniones proselitistas. Todo ciudadano, con uso de razón lo ve así. También empiezan las actividades y culturales del verano en Michoacán.
México en el mundial clasifca con los primeros y va contra Ecuador, de los segundos. Va a ganar, con la buena vibra que le vamos a echar. Francia, su gobierno y una de sus universidades me trataron muy´bien, va a ser campeón, sus jugadores tienen magia en los pies, en la mente y en todo. Casi todos sus jugadores son morenos por sus antiguas colonias de Africa. Brazil pasa a los octavos, también Paraguay.
En relación al mundial hay observaciones de primera importancia: hay que aprovechar la justa futbolística para liberar el alma conformista, acomplejada y derrotista del mestizo, del mexicano.
Los mexicanos somos tan grandes como los latinoamericanos y todos los habitantes del mundo: brasileiros, argentinos, africanos y de todos los pueblos. Hay que levantar la autoestima, una visión nueva del mexicanos de pie, hay que despertar la fe en la victoria. No podemos ser chiquiteros, conformarnos con cualquier cosa, con el 5º partido, con el “ya mérito”. Hay que aspirar a la victoria final.
La Luz de lo Alto
Hay que hacer un alto para el momento de fiesta, de gozo y de bienestar del alma. Si debemos hacer 1 alto, tomar 1 respiro en esta situación con el cielo cargado de gruesos nubarrones y con los truenos de los rayos.
Necesitamos momentos para respirar y olvidarnos, así sea por un momento, de tantas penas, sufrimientos, catástrofes que se vienen, amenazas tremendas de los narcos, ambiciones locas del gobierno de Trump.
Necesitamos librarnos al momento del infierno que, en muchos aspectos estamos viviendo por esta situación sociopolítica, económica, educativa, moral en la que estamos sumergidos como en 1 fango negro, contaminado, terrible.
Es el panorama triste, sombrío, que nos pesa en el alma. La inmensa mayoría de mexicanos que no se deje llevar ciegamente, inocentemente por la narrativa oficialista que pinta, como por decreto lo sufre.
Quieren hacernos creer que estamos en vna situación tranquila, agradable. Se nos impone otra visión de la realizad totalmente ficticia, exitosa porque no existen los gravísimos problemas, que hacen surgir como por arte de magia, por el poder divino-creador de la palabra de quienes tienen el poder.
Ellos que tienen el timón en su mano decretan que somos 1 país de democracia, de servicio a los pobres, de producción económica y de todos los bienes. La ola de servidores En el poder decretan que somos 1 país gobernado por las personas más honestas, perfectos, inocentes, de una bonda increíble. Todo lo que hacen es servir al pueblo sin ninguna ventaja, sin llenarse de poder y de dinero. Por el poder todopoderoso (divino) de su palabra hacen surgir una realidad fantástica, que es fantasiosa, ficticia que no existe en la realidad que soporta cada día cada mexicano, cada mexicana. Es la ilusión oficial que imponen con su narrativa.
Enen la narrativa oficial todo está bien: tenemos 1 gobierno democrático que todo lo inventa y lo organiza para el bien del pueblo bueno. Los grandes no se enriquecen con el dinero del pueblo, no son adictos al poder. Son tan humildes y desprendidos. Lejos de ellos la idea y la maquinación para perpetuarse en el poder
Ellos ya superaron la política del imperio romano de dar pan y circo para tener sumiso al pueblo de los hambrientos y heridos por las injusticias.
No ven al cielo y chiflan para no ver la situación de sangre derramada, asesinados, vacío de ley, presencia del narco, sin Estado de Derecho ni fuerza pública, sin libertad, producción, trabajo, democracia en crisis, con el miedo ante el vacío, la ausencia de la fuerza publica y autoridad para aplicar la justicia.
Se necesita 1 eficiente gestión de la cosa pública y 1 servicio a todos los mexicanos, hacer realmente feliz y grande a la persona, con presidentes y servidores públicos que no se la pasan buscando puestos y haciendo discursos repetitivos y falsos, prometiendo transformación y democracia, sin verdad ni honestidad ni nada.
Hay que despertar la conciencia de que si podemos como lo hicimos con la selección sub 20 de fut bol cuando le ganamos la final a Brasil.
Que se prenda la confianza, el sentimiento de la grandeza de la persona. Que despierte el mexicano enano, derrotado, humillado. Hay que mirar hacia adelante y la gloria, despertar la nobleza y las grandes capacidades y virtudes del mexicano.
Si soñamos con ser campeones, con fe viva y fuego lanzaremos, a la selección hacia la cumbre de gloria, el campeonato mundial, para levantar la “orejona”. México tiene jugadores con grandes dotes y va dar grandes sorpresas.
El Creador Dios como de todos los pueblos del mundo, hizo de los mexicanos, de la raza de bronce, virtual y realmente campeones en potencia, capaces de tocar con la frente las estrellas.




