La opción
Lo más importante de un gobierno legítimo, que se comprueba en las acciones de cualquier índole, es su enorme cercanía con la población civil. Atender sus necesidades y buscar soluciones para resarcir o contribuir a encontrar salidas, si hablamos concretamente de lo que aconteció en algunas parte del país, podemos decir que es parte de su misión que delegó el pueblo de México en las urnas. Siendo así, vemos el grado de solidaridad luego del vendaval que azotó en puntos del territorio nacional. De hecho, ya se han evaluado los daños. Para que eso sucediera, que es de vital importancia, se tuvo la necesidad de recorrer cada uno de los puntos que, con intensidad, generaron severas afectaciones, sobre todo en zonas de mayor vulnerabilidad. Dada la magnitud, repito, los gobiernos federales y estatales, que trabajan en plena coordinación, realizaron una estimación de las prioridades que se tiene que atender con urgencia.
Primero, desde luego, atender a los familiares de las víctimas. A ellos, claro está, se les brindará todo tipo de asistencia que requieran, lo mismo que distribución de alimentos y suministros de medicamentos. A la par de ello, de gran relevancia, es que se recurrirá con apoyos directos para la reconstrucción de caminos y viviendas. Sin perder mucho tiempo, en efecto, la presidenta de México, ante lo apremiante, se trasladó a las zonas de mayor afectación. Eso habla muy bien de ella porque, por encima de cualquier postura ideológica o política, está salvaguardando la integridad de los habitantes. Haciendo lo propio, naturalmente, Claudia Sheinbaum, de viva voz de la gente, abrió espacios para conocer a detalles los pormenores del desastre.
Y sí, hablamos de potenciales efectos que provocó este fenómeno natural. En menos de dos días, de hecho, Sheinbaum pisó puntos en los que se estimaron más daños que podemos calificarlos como severos. En Puebla, específicamente en la Sierra Norte, Alejandro Armenta y Claudia Sheinbaum, presidenta constitucional, caminaron por el tránsito de las afectaciones. Se pudo cuantificar aspectos sustanciales y, gracias a ello, ambos dijeron que, sin escatimar recursos, nadie quedará desamparado. De hecho, el jefe del ejecutivo estatal, desde el viernes, permanece en la zona en donde las afectaciones se agudizaron. Al ser de suma relevancia, no se demora ningún tiempo que, a estas alturas, es crucial para dar la mayor cobertura. En efecto, todo es relevante y, por ende, vienen acrecentando los mecanismos de ayuda con mucha agilidad a eso que, evidentemente, se llama deber ante la solidaridad por las causas que aquejan.
Eso pasó en Veracruz y San Luis Potosí, lo mismo que en Querétaro. El encuentro directo con la ciudadanía, de parte de la presidenta de México, tiene un valor humano sustancial que, desde hace días, venimos señalando porque es, en definitiva, materia de competencia de un gobierno, sobre todo sí ondeas la bandera de lo más sagrado que existe en el universo: la vida. Es verdad, hay situaciones que no se pueden remediar. Otras, en cambio, hablan de una lista numerosa de pérdidas humanas que, ante los imponderables de los fenómenos naturales, desafortunadamente sucedieron por los mismos efectos. Por eso la reacción inmediata. Como sabemos, se requiere habilitar albergues; también es fundamental construir una estructura de liderazgo para coordinar brigadas de apoyo; y lo más importante, tener a la mano todo lo que incluye un botiquín de primeros auxilios o, de plano, ocupación de tiempo completo que hemos constatado.
La misma ciudadanía, que también trabaja a la par de la coordinación entre los distintos niveles de gobierno, ha salido a las calles debido a que la necesidad es apremiante. Podemos ver a la ciudadanía portando palas y todo aquel instrumento que pueda ser vital. Hay, pese al clima que se vive, buen ánimo para que este episodio sea inhibido y resarcido lo más pronto posible. Es, sin exagerar, parte de la fortaleza que siempre mostramos ante los desastres naturales que azotan al país. Hemos visto esa solidaridad en Guerrero. Siempre figuran, abanderado los contingentes, los mismos gobernadores que saben las repercusiones de caminar por accesos difíciles y vulnerables ante una caída o un desmoronamiento. Aun así, ese momento nos pone a prueba, mayormente aquellos puntos que se han focalizado como urgentes y que, apenas el domingo, fueron recorridos a pie por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. Esa obligación moral y social, desde luego, es la que abona a construir una sociedad más justa y equitativa, pero sobre todo empática. No sabemos lo que pueda ocurrir en un futuro ante las inclemencias del clima. Por supuesto que los instrumentos de prevención, que han sido precisos, hemos visto que funcionan para prevenir severos daños, básicamente con recursos de información bien estructurados desde las páginas oficiales a fin de actuar lo más rápido posible.
Por eso la solidaridad, que también es inherente al trabajo de monitoreo, ayuda y asistencia, es de vital para atender las situaciones que aquejan. Ante la acumulación de agua y derrumbes, claro está, se está actuando de manera inmediata y eso, para nosotros, nos debe llenar de mucho orgullo porque sabemos que contamos con la ayuda de las instituciones.
Notas finales
Ya que hablamos de la sociedad, nuestra solidaridad y la identidad con la cultura de asistencia que se ha ido arraigando en tiempos de la transformación, debemos destacar el papel de gobierno como el de Eduardo Ramírez. Él, en Chiapas, está impulsando un programa integral que se denomina la nueva ERA. Para ello, desde luego, se requirió llevar a cabo una planeación adecuada para identificar las necesidades de la gente. Sabedores de la enorme riqueza natural de esa parte de la geografía del sur, claro está, existen usos y costumbres que, por décadas, siguen ocurriendo. Siendo así, no podemos soslayar el Congreso Estatal Indígena. Desde ese punto, específicamente en Mitontic, el mandatario refrendó su compromiso para seguir alcanzado desarrollo y prosperidad a través de este andamiaje integral que se operaba bajo la dirección de muchos programas de asistencia bien puestos en marcha.




