Lengua de señas
Hace unas semanas el Senado de la República cumplió con la encomienda de nombrar a los dos comisionados del Inai que estaban pendientes. En ese sentido, fue una determinación del pleno designar a Rafael Luna y Yadira Alarcón. De hecho, la votación se sometió y alcanzó el consenso requerido para que el organismo autónomo pusiera en marcha sus funciones. O sea, la decisión que tomó el colectivo- en torno a los perfiles- era muy buena pues ambos cumplían con las normas.
El asunto es que, con un decreto presidencial, el mandatario utilizó un recurso para invalidar los nombramientos. Respecto a ese tópico, el senado de la República respetó la decisión de López Obrador sin ahondar más en el tema. Es decir, se apegó al marco constitucional porque hay una justificación clara que no podía refutarse. Pero más allá de ello, la Cámara Alta se ha caracterizado por ser una institución que se rige por el equilibrio y la división de poderes.
Por ello, el asunto había que someterlo de nueva cuenta al pleno. Incluso, el propio Ricardo Monreal hizo un esfuerzo importante para encontrar acuerdos y sacar el tema adelante pues, en ese sentido, el líder de la bancada fue muy claro cuando comentó que- el legislativo federal- no sería el causante de la inoperabilidad de Inai. Entonces, el curso del proceso nos muestra que, en todos los aspectos, el Senado de la República cumplió, al igual que el coordinador de los senadores de Morena que insistió hasta el último día de plazo.
Lo que aconteció es que- Yadira Alarcón- se amparó al presentar un recurso constitucional. En ese sentido, no había viabilidad para seguir avanzando porque el rubro ya no tenía que ver con las decisiones que tomará el pleno del Senado, sino con los tiempos del resolutivo del mecanismo que presentó Alarcón. Dicho en otras palabras, la pelota está en otra cancha- razón por la cual- no se pudo continuar en el nombramiento pendiente de los dos comisionados porque no existían condiciones legislativas, ni forma de hacerlo.
Sin embargo, valerse de este tipo de situaciones para acaparar los reflectores y vociferar siempre, son una opción para Germán Martínez. Él, en ese sentido, es muy asiduo a descalificar cualquier acción por más transparente que sea. Tuvo que acudir a la descalificación para poder llamar la atención pues de otra forma su presencia todo el tiempo pasa desapercibida en el Senado de la República. Y como se trató de un tema mediático, quiso aprovechar la tribuna para lanzar un mensaje soez, de esos que nos tiene acostumbrados con un pobre nivel de debate.
De hecho, lo hizo con la ausencia de Ricardo Monreal en el pleno. Sin embargo, el coordinador de los senadores de Morena le propinó una cátedra de civilidad política ante la descalificación sin razón ni fundamento que hizo Martínez. Y el zacatecano fue de frente; así lo encaró Monreal con mesura y respeto al legislador del grupo plural.
“Soy un hombre honorable y no voy a admitir ninguna de esas expresiones bajas que por el egocentrismo de los que siempre quieren la nota fácil, las ocho columnas” Así le replicó Ricardo Monreal al legislador disidente que alguna vez formó parte de la bancada de Morena.
A propósito, Ricardo Monreal respondió de frente que él, en más de 26 años de lucha irrestricta, le ha tenido fidelidad por el movimiento que encabeza el presidente López Obrador. De hecho, nos consta que su responsabilidad ha sido clave en la instalación de una serie de Reformas Constitucionales que son el gran sostén de las políticas públicas del país. Por eso y por mucho más, el zacatecano es un serio aspirante a suceder al mandatario federal a través de su proyecto de Reconciliación por México que crece a pasos a agigantados no sólo en el territorio nacional, sino en la Unión Americana donde hay, en este momento, comités de apoyo a favor de Monreal.
Finalmente, en lo que respecta el rubro del Inai, y pese a todo lo que pasó, el Senado de la República cumplió porque el proceso no depende del pleno, ni mucho menos del consenso, sino de que un juez tiene que determinar el futuro cuando emita el fallo del tema de Yadira Alarcón. Así de claro.




