Descomplicado
Este domingo 31 de mayo nos reunimos en diversas plazas públicas de 32 entidades federativas para mostrarle a nuestra Presidenta todo el apoyo y respaldo, a dos años de haber logrado el triunfo electoral más grande en la historia de nuestro país.
Su mensaje fue claro y contundente: “se gobierna obedeciendo”, porque, como bien lo decía José María Morelos y Pavón, quienes tenemos la oportunidad de ocupar un espacio de poder debemos hacerlo como auténticos Siervos y Siervas de la Nación.
La memoria histórica es fundamental. Por ello, recordó parte de la lucha que nos ha permitido llegar a los espacios de toma de decisiones: el desafuero, el fraude electoral de 2006, la llegada del espurio Felipe Calderón y una estrategia de seguridad que dejó profundas heridas en el país.
Nos pidió no olvidar que fueron 36 años de gobiernos neoliberales que permitieron la injerencia de Estados Unidos en decisiones que únicamente corresponden al pueblo de México.
Casi cuatro décadas tuvieron que pasar para que finalmente llegara la Cuarta Transformación, y eso ha significado un cambio de rumbo para nuestro país. Hoy en México gobierna el pueblo, y eso incomoda a quienes durante años se beneficiaron de un modelo que privilegiaba a unos cuantos.
Hoy se vive una libertad de expresión sin precedentes y una democracia más participativa, donde los tres Poderes de la Unión son elegidos por el pueblo.
Tras hacer una breve reseña histórica, nos habló del Humanismo Mexicano como una visión que impulsa el desarrollo con justicia social, fortalece sectores estratégicos y coloca a las personas en el centro de las decisiones públicas.
También destacó avances importantes en materia económica y social, que reflejan la fortaleza del proyecto de transformación que vive nuestro país.
En el ámbito legislativo, continúa la tarea de cumplir compromisos pendientes, entre ellos la reforma al USICAMM.
Las mujeres también hemos logrado avances históricos. Hoy la igualdad sustantiva está reconocida en la Constitución, consolidando una lucha de generaciones que han trabajado por ampliar derechos y construir un país más justo.
Para los pueblos indígenas y afromexicanos comienza una nueva etapa. Por ello, una de nuestras tareas legislativas es aprobar la Ley General de Derechos de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos, una demanda histórica que busca fortalecer el reconocimiento pleno de sus derechos.
Asimismo, se destacó la importancia de garantizar el acceso al agua como un derecho humano para todas y todos.
La Presidenta también hizo referencia a las campañas de desinformación que, desde distintos espacios, buscan desacreditar el proceso de transformación que vive México. Frente a ello, el llamado es claro: mantenernos informados, organizados y cercanos al territorio.
Por eso insisto en que es momento de unidad. Hay algo más importante que cualquier candidatura en 2027: defender la patria, la soberanía y nuestra independencia.
La invitación es a seguir informando desde nuestras comunidades, regresar a las plazas públicas, dialogar con la gente y fortalecer la organización popular frente a quienes buscan sembrar confusión y división.
Uno de los momentos que más me gustó de su mensaje fue cuando afirmó que nunca habrá espacio para defender la corrupción. La transformación exige congruencia, honestidad y un compromiso permanente con el pueblo.
Y que quede claro: cooperación sí, subordinación no.
Considero importante mencionar que parte de la ruta Humanista Michoacana por la Paz busca generar oportunidades para nuestras juventudes, atender las causas que originan la violencia y reducir las adicciones. Pero también es indispensable frenar el ingreso de armas provenientes de Estados Unidos a nuestro país.
Porque, como bien lo expresó Benito Juárez y hoy lo sostiene nuestra Presidenta, la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo:
“Entre las naciones, como entre los individuos, el respeto al derecho ajeno es la paz.”
Por eso el gobierno de México es del pueblo, camina con el pueblo y gobierna para el pueblo. Ningún interés particular estará por encima de la voluntad popular.
Desde siempre, ahora y mañana, seguiremos defendiendo la transformación, la soberanía y la patria.
¡Gracias, Presidenta!
Tiene el respaldo de su pueblo, y ese es el más importante.




