Itinerario político
“¿Por qué votamos, por quién votamos?”
Con ese título: “¿Por qué votamos, por quién votamos?”, Don Ángel Verdugo hizo una disertación sobre las razones del voto, en Imagen Radio.
R- Guarraguauuu, mi Santias, suena interesante conocer las conclusiones a las que llegó Don Ángel.
S- Bueno, déjame decirte que inició con un recorrido histórico y global de los antecedentes de ese análisis, para aterrizar en las respuestas que ha recibido, en donde concluye que AMLO ganó porque en la expectativa de los electores ¡El Peje era el que más iba a dar! Es decir, los electores votaron por López Obrador con la expectativa de recibir algo… Y concluye preguntándose: ¿Qué va a pasar si AMLO no puede cumplir, porque no hay dinero para dar?, proponiendo que instituciones o grupos de especialistas, de forma científica traten de encontrar las causas de: ¿Porque tantos votaron por AMLO sin tener claridad respecto a las cualidades del candidato por el que votaron, y porque no votaron por Anaya y Meade?...
R- Guauuu, ese Don Ángel me cae bien a pesar de su parcialidad analítica, mi Santias.
S- Así lo veo también, mi Rufo, sus peroratas para justificar el agandalle de Ricardo Anaya para hacerse de la candidatura sin pasar por el filtro de una elección interna, confrontando al Partido Acción Nacional (PAN) y destrozando sus “valores” democráticos, son icónicas, sin embargo es interesante escucharlo, ya sea por sus aciertos, como por sus dislates argumentativos que ilustran.
R- Guau, y ya a toro pasado, ¿coincides con Don Ángel en sus empíricas conclusiones sobre las razones de los votantes, mi Santias?
S- No mi Rufo, no coincido y me explico: Soy un convencido de la obsolescencia, inmoralidad y corrupción asociada al modelo neoliberal, un modelo orientado al consumo al infinito en un planeta redondo, lleva obligadamente a la destrucción de nuestro hábitat, si a ello le añadimos la distorsión que genera el capital (el dinero) que conduce a millones a la pobreza y a una inmoral acumulación de riqueza en pocas manos, mientras para sostener el sistema productivo “rentable” construimos un modelo de esclavitud moderna, disfrazada de trabajo subordinado; yo diría que el principal motivador del voto fue la expectativa de cambio. Un País, México, donde los ricos tienen miedo y los pobres tienen hambre ¡Es un país disfuncional!.. Es por ello que mi percepción es que la gente votó por un cambio de modelo, que no ofertaban ni Anaya, ni Meade. Curiosamente, el mismo motivador llevó al cambio de gobierno en Grecia, España y pienso que en USA, así como al “Brexit” en Inglaterra, donde decidieron salirse de la comunidad europea y recuperar soberanía.
R- Guauuu, ¿y la corrupción, mi Santias?
S- Combatir la corrupción es parte del cambio prometido, pero me parece una visión estrecha considerar que el mensaje anticorrupción fue el motor del voto. El cambio de modelo explica de mejor manera la diversidad de votantes que sufragaron por Andrés Manuel, pobres, ricos, iletrados, intelectuales, campesinos, obreros, maestros, estudiantes y alguno que otro empresario con visión social y cristiana.
R- Guarraguauuu, me apantallas, mi ínclito humano. Te escucho y convences, pero, ¿y los que votaron por Anaya y por Meade?
S- Primero diría que fueron los que se benefician de esas opciones, lo que llaman voto duro, aquel que sin razonamiento crítico se expide a favor de un partido al margen del candidato, los militantes con amor por la camiseta y los que esperan beneficios directos y/o chamba de esa opción (a Don Ángel lo ubico en los militantes); segundo, los que rechazaban la propuesta del Peje justificando el rechazo con cualquier calificativo: populista, ignorante, arbitrario, dictador, corrupto, etc. Y finalmente, los que tienen miedo al cambio o creen que perderán sus canonjías, entre ellos líderes charros, políticos y empresarios que se benefician del sistema, del modelo de consumo, de las concesiones y de los contratos “negociados”.
R- Auuu, parece, por el resultado electoral, que el motivador del cambio, cualquier cambio, fue muy poderoso.
S- Así lo veo, mi Rufo, el regreso al Estado Soberano y al estado de bienestar social de los sesentas, donde había tranquilidad, estabilidad y esperanza es muy poderoso, por eso de nuevo me permito disentir de Don Ángel, no creo que el riesgo sea la restricción presupuestal que impida a el Peje dar cosas a la gente; creo que el principal riesgo es seguir con el modelo neoliberal amparado en justificaciones y rollo tabasqueño, lo que generaría un desencanto y posiblemente violencia social, ya que cerraría la puerta a la esperanza; y es que la aspiración y expectativa ciudadana es clara, como diría Manuel Clouthier (qpd): “El chiste no es cambiar de amo, sino dejar de ser perros”... ¡Así de sencillo!
Un saludo, una reflexión.




