Némesis
De mal en peor López Obrador con todo y limpias de brujos y chamanes
De poco le sirvió la “limpia” con incienso, hojas de pirul y copal que se dio para no dignificar la investidura presidencial como nadie antes.
Fue inútil alejar los malos espíritus, entes chocarreros que le lanzan los mal vibrosos en busca de verlo caer estrepitosamente del pedestal en que se ha colocado y del que nadie lo mueve... por el momento.
El ritual con chamanes y brujos a que tanto es afecto quien se dice ser Cristiano, se fue al traste porque en unas cuantas horas, se le vino el mundo encima y es hora que le sigue, literalmente, lloviendo en su milpita de Palacio Nacional y sureste del país.
Andrés Manuel López Obrador ha pasado por momentos aciagos, algunos como la derrota de su protector y capataz, en los comicios celebrados en los Estados Unidos, que no asimila y se niega a reconocer dejando entrever que es muy grande el favor que le debe a “Mister Trun” para negarse berrinchudamente a aceptar que al arrogante norteamericano ya se lo cargó el payaso, como dicen los jóvenes.
La derrota de Donald Trump lo dejó tan mal parado, que sigue sin reponerse de ese “nockout” endilgado al republicano por una sociedad multitudinaria que dio palo al populista, al linchador mediático por excelencia y sembrador de odios, polarización, divisionismo que por fortuna, ya no estará más en la Casa Blanca a partir de enero próximo.
Confuso y con el ánimo alicaído, López Obrador sólo ha tenido como reacción abyecta y de absoluta sumisión hasta el último grado con su amo, buscando pretextos insufribles que lo evidencian en el concierto mundial al obstinarse a reconocer la virtual victoria del demócrata Joe Biden y en el pecado llevará la penitencia.
Por si fuera poco, y apenas a unos días que su redil de ovejas que pastan en las cámaras de Senadores y Diputados del Congreso de la Unión, le entregaran en charola de plata los recursos del Fonden que hasta este año contaba con 3 mil 800 millones de pesos, luego de los dos recortes con que ya el gobierno del autócrata había instrumentado desde el 2019 y 2020, se le inundan Tabasco, Chiapas y el sur de Veracruz.
El paso de los fenómenos naturales que han golpeado esa zona del país, dejó al desnudo no sólo a los miles de damnificados que hoy sobreviven en condiciones humillantes e indignas, sino a la arbitrariedad de quien no atinó a ser solidario con los mexicanos en desgracia y seguía en su alocada campaña electoral con vías al próximo año.
Debió interrumpir una gira proselitista por Nayarit donde el corazón otoñal se reanima al encontrarse con guapa legisladora de sus afectos, para ir en viaje relámpago a constatar lo que acontecía en esa zona del país que mal gobierna.
Pero sin bajarse del helicóptero, artefacto volador que confesó nunca había utilizado antes, vio la inundación que se ensañó con sus paisanos y otros mexicanos que por la zona habitan, a quienes lo más que pudo recomendar es que se fueran a vivir a zonas altas, para no morir ahogados.
Desfogue obligado de la Presa Peñitas por parte de la impoluta y hoy ejemplo de eficacia gubernamental que es la Comisión Federal de Electricidad, que aumentó el caudal y lastimó más a la población que ha perdido su patrimonio ante la insensibilidad del que ofreciera poner por delante a los jodidos.
Incluso salió al paso de los reclamos en contra de la paraestatal y fiel a su costumbre, defendió abigarradamente a Manuel Bartlett por la acción que lastimó más a toda esa gente.
“Primero los pobres” solía engañar a incautos y convenencieros que hoy salen a protestar en videos que difunden medios locales y redes sociales, donde la mentada de madre es el reproche que prevalece ante la insensibilidad presidencial.
Con todo y eso nada atina a informar o mandar señales de esperanza. Con el simplista “los vamos a apoyar”, oculta mencionar el destino que dio a los 3 mil 800 millones de pesos con que se quedó después de enterrar al Fondo Nacional de Desastres, prevalece la zozobra, angustia y desesperanza entre los damnificados.
A cambio, quien se alista a ser su relevo en cualquier eventualidad que se llegue a presentar y que cobra como “Florero Canciller”, Marcelo Ebrard, anunciaba en redes sociales la determinación firme del Gobierno de México para apoyar a sus “hermanos” centroamericanos caídos en desgracia por igual ante el paso de fenómenos meteorológicos.
Como es costumbre, candil de la calle y oscuridad de su casa, posteó en su cuenta de Twitter:
Marcelo Ebrard C.
@m_ebrard
“México manifiesta su solidaridad con los hermanos centroamericanos y Caribeños ante la destrucción y pérdida de vidas humanas que ha traído consigo el Huracán Eta. Enviaremos ayuda en cuanto el clima permita movilizarla”...
Por si fuera poco, el menosprecio por la vida humana que se escapa por racimos como efecto de la pandemia y el torpe manejo que le ha dado con su marioneta de confianza, Hugo López Gattel, alcanzó al momento de cerrar este despacho, 617 nuevos decesos con lo que el número de víctimas fatales se elevó a 95 mil 842 en el país, lo que duele aceptar, es un tema que le preocupe pese a la creciente inconformidad social.
Y en ese mismo tener, las feministas que protestaban en la Morena entidad de Quintana Roo, concretamente en su municipio capital, fueron dispersadas a ráfagas de pistola por la policía dejando atrás la consigna del mesías que es con “abrazos y no balazos” como se deben arreglar las cosas entre grupos inconformes.
En el perverso juego del “Yo no fui, fue Teté…”, el impresentable Carlos Joaquín González, gobernador impulsado por López Obrador, responsabilizó a la autoridad municipal por los actos de violencia y se armó de valor para lanzar un lacónico mensaje a través de sus redes sociales, donde reprobó “los actos de violencia” ocurridos y aclaró que dio “instrucciones precisas de NO agresiones y NO armas en las marchas” programadas para este día.
“Investigaré al irresponsable que dio instrucciones diferentes a éstas y ha provocado toda esta situación complicada para la sociedad de Quintana Roo”, escribió “Investigaré al irresponsable que dio instrucciones diferentes a éstas y ha provocado toda esta situación complicada para la sociedad de Quintana Roo”, sentenció.
Mientras que la también alcaldesa morenista de Benito Juárez (Cancún), Mara Lezama se deslindó del hecho lamentó y reprobó a través de un video difundido en sus redes sociales que policías estatales reprimieran y dispersaran a balazos una protesta feminista en esta ciudad.
"El día de hoy se llevaron hechos lamentables para nuestra ciudad, hechos lamentables para nuestra gente, una manifestación feminista fue reprimida con violencia por la policía estatal", acusó.
Por ello pidió que se ejerza toda la fuerza para castigar a los culpables y así "no haya impunidad". No sin antes apuntar que presentará denuncias penales contra los policías que "actuaron de forma indebida, ilegal e inmoral".
Dejó en claro que el gobierno municipal que encabeza no tiene a su cargo elementos de policía, pues "están a cargo del mando único estatal".
Y como bien lo ha enseñado a sus pupilos, predicando con el mal ejemplo, ambos funcionarios aplicaron así la política de Poncio Pilatos, “lavarse las manos” cuando los problemas los alcanzan y su falta de capacidad para gobernar les dejan sin argumentos de peso para dar salida a los justos reclamos sociales.
Con estos botones de muestra, parece difícil que el vecino del Zócalo capitalino vuelva a alardear de sus creencias en chamanes y brujos. O bien, deberá cambiar de ejecutantes de limpias y conjuros antes que el país siga despedazándose en sus manos de estómago, que todo lo que tocan, dejan listo para ir a las cañerías.
Vale…