Respeto a la tierra que nos da vida.

Gerardo A. Herrera Pérez

Es innegable el gran aporte que han venido realizando después de la Segunda Guerra Mundial las Organizaciones de la Sociedad Civil, antes denominadas Organismos No Gubernamentales. A partir de los años cincuenta del Siglo XX, y con la fragmentación de los discursos políticos, las OSC, han impulsado tema que en ocasiones los gobiernos no han podido hacerles frente, y con ello, se iniciaba un nuevo movimiento social.

Los temas que han sido recurrentes desde hace ya 70 años de lucha por parte de las OSC, han sido la Paz y el Desarrollo, la Diversidad Sexual, Los Derechos Humanos, el Feminismo, contra la Violencia, las libertades, contra la Pobreza, el Medio Ambiente, entre otros.

Hoy,  sin duda alguna, esas OSC continúan creciendo, tanto  en su membresía y en el número de éstas, y es importante reconocer que algunas han alcanzado una gran expertise (habilidades y conocimientos especiales), otras han logrado sumar discursos y fortalecer los mecanismos de ayuda a la población beneficiaria, otras más han se han quedado en los deseos de avanzar y fortalecer sus estructuras,  es decir, han quedado en un buen propósito, frente a los apoyos institucionales que en muchas ocasiones fueron dirigidos clientelarmente.

Hay OSC que me despiertan una gran motivación como las que dirigen aquellos líderes comprometidos con el medio ambiente el respeto a la naturaleza y que han decidido denominarse “Deportistas con causa”, “Festival de la orquídea “o “Por amor a mi tierra Apatzingán, A.C.”, incluso Grupo de Facto Diversidad Sexual en Michoacán, que continua con sus prácticas de ecoformación y ecoética para mejorar las condiciones de creación y desarrollo de conciencia sobre la naturaleza.

Durante varias ocasiones hemos visto a distintos grupos sociales seguir trabajando por coadyuvar en la creación de una cultura de los desechos sólidos, hemos visto a distintos deportistas corres sobre la playa y con bolsa en mano ir recogiendo la basura que a su paso encuentran, las jornadas dan cuenta de las toneladas de basura que se levantan en este ejercicio, desde aquí un saludo con afecto y respeto por todo su compromiso por mantener no solo limpias las playas de Lázaro Cárdenas sino por promover con el ejemplo una actitud de respeto al medio ambiente.

Otra organización que realiza trabajos de saneamiento y mejora urbana, es Por amor a mi tierra Apatzingán, A.C., ellos han constituido un grupo de trabajo que realiza acciones de mejora urbana a través de rescatar espacios públicos utilizados como “tiraderos de basura”, pero que son generadores de polución y sobre todo de focos de infección al ser también vertederos de animales muertos, que generan malos olores y fauna nociva. Este trabajo de recuperar los espacios públicos y darles una dignificación para la reforestación nos permita fortalecer la ecoformación.Sin duda alguna, tanto Deportistas con causa, como Por amor a mi tierra Apatizingán, se encuentran realizando acciones generadoras de ecoformación y ecoética. Me complace saber que estamos creando y desarrollando conciencia para el cuidado de la Tierra, porque como he venido expresando esta Tierra es nuestra casa, y en nuestra casa debemos de cuidar el medio ambiente, la naturaleza, la biodiversidad y la vida. Que lo hagan ahora las OSC, es un plus para un respiro, aunque sea tan mínimo y pequeño, pero que ya se está realizando. Agradezco a José Alfredo Flores, Emily Stephania, Martín, Sergio Omar, así como a los biólogos y ecólogos están contribuyendo al respeto de la naturaleza, gracias por sus reflexiones para esta nota.