Descomplicado
En un esfuerzo por fortalecer la convivencia escolar y proteger los derechos de niñas, niños y adolescentes, directivos y subdirectores de secundarias generales de la región de Paracho, se reunieron en el Consejo Técnico de la Supervisión 025 para abordar temáticas prioritarias como el acoso, hostigamiento y resolución pacífica de conflictos, entre otros temas considerados para dicho evento.
Desde una mirada de transformación social y con base en los principios de la Nueva Escuela Mexicana, las y los participantes analizaron los derechos de las infancias, así como los derechos sexualesy derechos reproductivos, la perspectiva de género, el interés superior de las infancias, el derecho al libre desarrollo de la personalidad, la inclusión, la cultura de paz y los protocolos de actuación ante casos de violencia escolar, reafirmando que la seguridad y dignidad del alumnado deben ser el eje central de todo proceso educativo.
El encuentro favoreció para promover la construcción colectiva de estrategias, in situ en cada una de las secundarias generales para garantizar el interés superior de la infancia, fortalecer el diálogo en las aulas y crear espacios libres de discriminación. Los asistentes coincidieron en que solo a través de la colaboración y la capacitación permanente se podrán enfrentar los desafíos actuales en las comunidades educativas.
En este marco, se reconoció y agradeció a la Senadora Celeste Ascencio Ortega, por compartir con el facilitador del proceso, Gerardo A. Herrera Pérez, sus saberes y aportes que enriquecen buenas prácticas en los centros de trabajo, especialmente aquellas que impulsan la defensa de los derechos humanos y el respeto a la diversidad, de igual manera estuvieron presentes miembros de la Casa Enlace acompañando e informando de las diversas acciones que se realizan a favor de la población.
Con este trabajo conjunto, la Supervisión 025 reafirma su compromiso con una educación que forme ciudadanía crítica, consciente y capaz de convivir en paz, haciendo realidad los valores que exige el México del presente y respete la dignidad humana del estudiante.




