San Juan nos presenta el pasaje de Cristo en su encuentro con la samaritana y nos hace reflexionar en varias cosas:
La mujer es la base de nuestra religión por sus múltiples aportaciones.
Nos trae a este mundo.
Son las que más asisten al templo.
Son la base de los alimentos.
Son las que nos educan en la fe.
Son las más sensibles al amor.
Son las más constantes en todo.
A propósito del agua, el calor y la insatisfacción después de tener 5 maridos y un querido en su encuentro con Jesús lo reconoce, primero como profeta porque le adivina su vida, después como mesías y al último como salvador del mundo.
La samaritana deja su cántaro y se convierte en misionera, en un pueblo que era despreciado, considerado un pueblo inferior por los del reino de Judá al cual pertenecía Cristo.
Los habitantes de “Sicar llamada también Siquem” en donde decían que se debería rezar y no solo en el templo de Jerusalén, para que después los mismos habitantes le creyeron a Cristo por su predicación y no solo por el testimonio de la mujer, a propósito del agua tan vital y más en el desierto, Cristo les habla del agua que da vida eterna.
En Guanajuato hay un problema grave que 25 000 agricultores están muy molestos, porque su forma de vida se llama “Presa de Solís” y la gobernadora quiere llevarse esa agua para la industria del llamado Corredor Industrial, dejándonos sin agua para la agricultura tan básica.
También en el desierto de Judea se quejaron los judíos por falta de agua y Moisés hizo salir agua de una roca.
Cristo se vale de esa necesidad para hablarnos de la sed de la palabra de Dios, de la sed de acercarse a Dios.
Igual que la samaritana debemos de tener un encuentro personal con Cristo, primero reconocernos pecadores, reconocer que estamos vacíos, por que Cristo está ahí en nuestra mano y en cualquier momento podemos hacer ese encuentro y arrepentirnos, ya que el tener mucho sexo, mucho dinero, muchos placeres, no nos dan la felicidad, por el contrario nos dejan amargura, remordimientos y vacíos.
Cristo dice que tiene otra agua, otro alimento, hacer la voluntad de Dios en concreto, hacer bien a los demás, darles de comer, curarlos, consolarlos, no conformarse con tener una buena casa, una buena camioneta, unas buenas vacaciones y no digo solo por nuestros familiares sino también los sacerdotes y obispos y papas que los papas firmando documentos para considerar que los indios no tenían alma, acumular reinos y ejércitos, dar escándalos con relaciones con amantes no ser como los senadores que dicen que están con el pueblo ganando 100 veces más, $130,000.00 mensuales y descuidar a los campesinos que a la fecha no les han pagado su cosecha de hace tres meses.
Se encuentran en la calle dos comadres y le pregunta una a la otra ¿cómo le salió su esposo a tu hija?
¡Mal muy mal! ¿Por qué comadre? ¿Le salió borracho, flojo o pegador?